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Hernán Letcher: "Se buscan explicaciones monetarias pero el problema es la caída de la actividad"

El economista advirtió que el modelo de Milei ya no tiene resultados para mostrar y señaló que la caída de la actividad, la crisis industrial y el deterioro del empleo serán determinantes en el próximo proceso electoral.

Hernán Letcher: "Se buscan explicaciones monetarias pero el problema es la caída de la actividad"
Hernán Letcher en dialogo con Modo Fontevecchia. | Cedoc
Hoy 16:36

La economía argentina atraviesa un escenario de creciente incertidumbre, con una actividad que no logra recuperarse y dificultades cada vez más visibles para sostener el consumo, el crédito y el empleo. En ese contexto, el economista Hernán Letcher advirtió que el Gobierno de Javier Milei ya no tiene nuevos resultados para mostrar y que el deterioro económico será uno de los principales condicionantes del escenario electoral de 2027.

En una entrevista en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Letcher cuestionó el diagnóstico económico del oficialismo y sostuvo que se buscan explicaciones monetarias para problemas que tienen su origen en la caída de la actividad. Además, analizó el impacto de las elecciones en Estados Unidos, las dificultades para afrontar los vencimientos de deuda y las perspectivas de una eventual reelección de Milei.

Hernán Letcher es contador público nacional, graduado con honores en la Universidad de Buenos Aires (UBA), y cuenta con una maestría en Economía Política otorgada por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Se desempeña como profesor universitario en distintas casas de estudios, tales como la UBA, la Universidad Nacional de Rosario y la Universidad Nacional de Avellaneda. Es el fundador y director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), una institución clave en la elaboración de informes técnicos y estadísticos sobre la realidad socioeconómica del país.

Muy buenos días, Jorge Fontevecchia te saluda. Un gusto volver a hablar con vos. Estamos en un momento de inflexión. Las elecciones de Estados Unidos, el triunfo inesperado de Lula, los malos datos de la economía argentina, los malos datos de la economía norteamericana. ¿Hay algo que pueda permitir unir estos distintos factores o son cuestiones que corresponden a circunstancias propias de cada una de las naciones?

Evidentemente, hay un contexto global. En lo que tiene que ver con el plano local, yo te diría que desde esta noche en adelante podríamos decir que se sentaron las bases de lo que va a ser todo lo que suceda de cara al proceso electoral del año próximo. Es decir, hasta la semana pasada o hasta hoy veníamos discutiendo: bueno, si pasa en Brasil tal cosa, si en Estados Unidos tal otra. Yo diría que desde mañana en adelante, al menos en el plano económico, quedan asentados los ejes basales de lo que va a ser la economía para el 2027. Pensar siempre podemos tener un cisne negro, es verdad, pero nadie puede decir que falta tal o cual cuestión para hacer el análisis completo. Dicho eso, retomo la pregunta. Y sí, lo que estamos viendo... Iba a decir en el plano global, pero en realidad en el plano local es que hay una conjunción de hechos. Un escenario internacional con sus particularidades que, en algunos aspectos, a la economía argentina la beneficia y en otros la perjudica. Pero en el plano local estamos viendo un derrotero, sobre todo en materia de actividad y, podríamos decir, principalmente en materia de industria. Hace un ratito, Caputo anunció algunas cosas para la UIA o para el sector industrial que, para mí, son extremadamente moderadas. Un derrotero, insisto, muy magro, muy malo, que no hace pensar que la actividad económica o que el escenario para el común de la gente en el día a día vaya a mejorar sustancialmente, diría, en el próximo año.

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Ahora, vos decís que comienza hoy a la noche algo nuevo. Si le asignás a las elecciones en Estados Unidos consecuencias, podríamos decir, determinantes frente al propio escenario electoral de la Argentina del año próximo.

Sí, definitivamente. Pero, a ver, en varios aspectos. Uno podría decir, en lo que tiene que ver con el riesgo país, fijate que Furiase, hace un par de semanas atrás —Furiase es el secretario de Finanzas del Gobierno—, dijo: "Bueno, nosotros los pagos del año próximo los vamos a afrontar con bonares". Parece difícil porque vos ves las últimas cinco o seis licitaciones y no hubo colocaciones de títulos en dólares, con lo cual no encuentro cómo van a hacer. Además, con un riesgo país arriba de 800 puntos, evidentemente esa versión hay que tacharla, en parte por razones internacionales y en parte por razones locales. La segunda opción que puso sobre la mesa fue que Estados Unidos ayude a la Argentina como hizo el año pasado. Bueno, de nuevo, es difícil pensar que eso pueda ser así si eventualmente ganan los demócratas. Recordemos que al menos hay dos proyectos en el Congreso de los Estados Unidos limitando la ayuda a la Argentina, que, claro, quedaron parados porque la mayoría estaba por el lado republicano, pero si eventualmente eso se modificara... Y, de mínima, deberíamos descartar una ayuda del Tesoro de los Estados Unidos para el año próximo. La tercera opción que dijo Furiase fue: podemos usar el swap de China, lo cual sería una gran paradoja, que sea finalmente China el que salve las papas del escenario financiero y monetario en la Argentina. Pero, de mínima, también tenés que pedirle la autorización de usar ese swap para ese destino, que no está habilitado en principio para ese fin. Insisto, todo esto está sobre la mesa. Tiene mucha importancia el resultado electoral de los Estados Unidos. Es cierto que hay un gran signo de interrogación respecto de cómo puede salir Trump de una eventual victoria en las intermedias o una eventual derrota. Que la agenda vaya hacia allí y se hable menos del resultado electoral. Y podríamos hacer el mismo análisis a la inversa: si gana, ¿no es una reafirmación de su política y entonces insiste en ese mismo sentido? Bueno, hay cosas que todavía no vamos a poder saber hasta que efectivamente sucedan, pero es cierto que, en materia económica, a la Argentina este resultado, el resultado de Estados Unidos, como fue el resultado de Brasil, le pega sensiblemente en varios aspectos.

O sea, si en cualquiera de los casos, gane o pierda, sea el menos probable que es el primero o el más probable que sea el segundo, las elecciones de Estados Unidos son elecciones mundiales, para decirlo de alguna manera. Y, con la relación que Argentina tiene, o que nuestro Gobierno tiene, con Donald Trump, van a ser determinantes para la elección del año próximo. Todo eso te escucho y me indica entonces que creés que las posibilidades de que Milei sea reelecto son mucho menores de las que se le asignaban hace un año. ¿Cómo imaginás el escenario económico con una oposición en las encuestas por arriba de Milei el año próximo?

Yo no creo necesariamente que el resultado electoral en Estados Unidos, como el de Brasil, defina lo que vayan a votar los argentinos. Sí, creo que lo de Estados Unidos o lo de Brasil impacta en materia económica y eso tiene efectos sobre lo que puedan elegir los argentinos. Dicho esto, lo que yo veo y lo que hablo, Jorge, en el último tiempo es... Vuelvo al sector industrial: hay muchos empresarios en una situación muy crítica. Para muchos, el deadline es diciembre. Es decir, están esperando a ver si la cosa mejora de acá a diciembre porque, si no, terminan bajando la persiana. Empresarios que yo conozco, muchas de cuyas empresas son competitivas. Y lo planteo porque, de cara al proceso electoral del año próximo, yo le asigno menos importancia, si se quiere, incluso a la ingeniería electoral o a cómo se arme finalmente una lista, y mucha más importancia a la variable económica, quizás por mis... Naturalmente, pero desde hace rato lo vengo diciendo: el modelo de Milei no tiene más nada para mostrar. Ya mostró todo lo que podía mostrar y después podemos discutir si estaba bien o estaba mal, pero ya mostró todo. De acá a la elección, lo único que resta esperar es deterioro en términos generales. Esto no significa que los salarios de un mes le ganen a la inflación, como sucedió en agosto. En septiembre no va a volver a pasar. Y, lamentablemente, de nuevo, el derrotero que yo veo para los próximos 12 meses, o de acá, si querés, a la elección, aproximadamente un año, es un deterioro constante. El Gobierno, además, cree que los problemas, en la medida en que no se discuten en el debate público, no existen. Consideran, por ejemplo, que la irregularidad del endeudamiento ya se resolvió porque salió quizás del centro de la escena del debate en algunos medios, y eso es francamente falso. Lo único que se redujo es marginalmente el nivel de morosidad en los proveedores financieros, en los bancos, porque en las billeteras ni siquiera pasó eso. Y ni qué hablar de los endeudados fuera del sistema. Y te diría que eso es un driver central de cara al proceso electoral. Lo dije hace algunos meses atrás y lo vuelvo a plantear porque el Gobierno sigue buscando —yo lo escuchaba a Riazo el otro día— razones de índole monetaria para encontrarle el cascabel al gato y, en realidad, el problema es que la demanda de dinero, la demanda de crédito, finalmente la actividad económica, o sobre ello, pesa mucho más mi expectativa de cómo me va a ir. Y eso está asociado a la evolución de mi salario y eventualmente a la evolución de mi trabajo, y esas dos cosas van para abajo. Con lo cual, es muy difícil que la actividad económica, y sobre todo en los sectores que podríamos decir que tienen efectos sobre la vida, o principalmente efectos sobre la vida de los argentinos, me refiero a la industria, el comercio y la construcción, muestre una mejora sensible, te diría, de acá a fin de año. Ni qué hablar del año próximo, que es mucho más complejo por razones obvias vinculadas a lo electoral.

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Pero vos decís que se le encuentran explicaciones o se le buscan explicaciones monetarias a una cuestión que es bastante más simple, que es el nivel de actividad, que determina finalmente la capacidad de repago de aquellos que tomaron crédito y determina todas las otras actividades, es decir, incluso las elecciones del año próximo.

Es que pesa mucho más eso que cualquier otra cosa, cualquier conejo de la galera, al menos en esta circunstancia. Porque yo soy un inversor externo y, bueno, viene Caputo y me hace aparecer dólares de abajo del colchón de los argentinos, con el blanqueo. Digo: bueno, seguimos hacia adelante, ¿cuál es el problema? Está todo bien. Ahora, cuando hace Inocencia Fiscal y la cosa ya no funciona, empiezo a tener dudas. Y cuando veo que la actividad económica va para atrás, mi expectativa es que el modelo ya no funciona. Claro, en general lo llaman riesgo kuka, pero la realidad del análisis es que lo que está viendo el mercado es que el modelo Milei no funciona, porque si funcionara no habría riesgo kuka. Tan sencillo como eso. Es decir, si yo tuviese garantizados los dólares para el año que viene y tuviese garantizado, además, que la actividad económica funciona y que el empleo más o menos tiene algún grado de dinamismo, ¿Milei por qué tendría que perder la reelección? Lo que está viendo el mercado, no ya la gente —ahí me corro, es un análisis más sociológico, puede haber otras variables—, es que ninguna de esas cosas funciona. Es decir, los elementos basales del modelo Milei no funcionan. Y eso es lo que le preocupa. Le preocupa, en concreto, cobrar. Cuando JP Morgan hace el comunicado que hizo hace un par de semanas atrás, sus preocupaciones son cómo le paga. Y hace la cuentita que dice al inicio, que es lo que decía Furiase: "No me dan los números". Entonces, ¿cómo vamos a hacer? Entonces, de nuevo, y medio que, insisto, los conejos de la galera ya están con el boleto picado. No funcionan otra vez.

Hernán, muchas gracias. Te mandamos un abrazo grande y seguimos en contacto como siempre.

Abrazo grande.


LMM

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