Economía•Estrés industrial

La industria pyme advierte que será difícil pagar los aguinaldos: se acelera la pérdida de empleadores

Un informe de Industriales Pymes Argentinos (IPA) advierte que cuatro de cada diez puntos de capacidad productiva están sin utilizar y el 75% de las ramas industriales acumula caídas. Qué pasa con el SAC de fin de año.

La industria pyme advierte que será difícil pagar los aguinaldos: se acelera la pérdida de empleadores
Desde diciembre de 2023, la Argentina perdió 4.424 empleadores manufacturero.
Hoy 12:57

Va a ser muy difícil llegar a fin de año, donde tenemos que hacer frente a los aguinaldos, con una profundización de esta terrible depresión del mercado interno que venimos sufriendo". La advertencia de Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), refleja la creciente preocupación del sector por las dificultades para sostener la actividad y cumplir con las obligaciones salariales de diciembre, en un escenario de ventas debilitadas y pérdida de empleo.

El reclamo llega acompañado de números que muestran la profundidad del deterioro industrial. Desde diciembre de 2023, la Argentina perdió 4.424 empleadores manufactureros y 108.522 puestos de trabajo registrados. Pero hay un dato que enciende una alarma adicional: el ritmo de pérdida de empleadores se duplicó durante el último año, mientras más del 40% de la capacidad productiva permanece sin utilizar.

Estrés Industrial, indice de IPA.
Estrés Industrial, indice de IPA.

Los datos surgen del primer informe de Estrés Industrial, elaborado por el Observatorio de IPA, que analiza cinco indicadores oficiales: producción, empleo, cantidad de empleadores, utilización de la capacidad instalada y expectativas empresariales. Todos presentan señales desfavorables.

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"Desde IPA venimos advirtiendo sobre el deterioro que está atravesando la industria nacional. Los últimos datos son realmente preocupantes", señaló Rosato, quien advirtió que la crisis industrial no muestra señales de detenerse y comienza a generar nuevas dificultades financieras para las pequeñas y medianas empresas.

El diagnóstico cobra especial relevancia en momentos en que la industria busca recuperar protagonismo en la agenda económica y plantea la necesidad de mejorar las condiciones para producir, invertir y competir.

Se aceleró la pérdida de empleadores industriales: 211 menos por mes

Uno de los hallazgos más relevantes del informe aparece al analizar la evolución de los empleadores manufactureros. Según una elaboración especial de IPA sobre estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre diciembre de 2023 y julio de 2026 el sector registró una reducción neta de 4.424 empleadores.

Sin embargo, el deterioro no fue uniforme. De ese total, 2.529 corresponden a los últimos doce meses del período, lo que significa que el 57,2% de la reducción acumulada se concentró en el último año.

La comparación permite dimensionar la aceleración del fenómeno. Durante los primeros 19 meses, la cantidad de empleadores se reducía a un promedio aproximado de 100 por mes. En los doce meses siguientes, esa cifra trepó a 211 mensuales.

En otras palabras, el ritmo de pérdida de empleadores industriales se multiplicó por 2,1.

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"Hay un dato que merece especial atención: el 57% de esa pérdida de empleadores se concentró en el último año. Esto significa que el deterioro de nuestra estructura productiva, lejos de detenerse, se está acelerando", advirtió Rosato.

El indicador refleja una contracción del universo de empleadores manufactureros, aunque la reducción neta no equivale necesariamente a la cantidad de fábricas que cerraron: también puede incluir cambios en la condición de empleador de las empresas.

Para IPA, esta evolución constituye una de las principales señales de estrés industrial, porque muestra que las dificultades para sostener la estructura productiva se profundizaron durante el período analizado.

La industria perdió más de 108.500 empleos formales desde diciembre de 2023

El deterioro también se refleja en el mercado laboral. En julio de 2026, la industria manufacturera contabilizó 1.107.092 trabajadores registrados, 58.262 menos que un año antes.

Si la comparación se extiende hasta diciembre de 2023, la pérdida acumulada asciende a 108.522 puestos de trabajo formales.

La magnitud de la caída muestra que las dificultades del sector no se limitan a una menor producción. También afectan la capacidad de las empresas para conservar sus plantillas de personal.

A este escenario se suma otro indicador que refleja las dificultades para recuperar actividad: la utilización de la capacidad instalada.

Según los datos del INDEC incorporados por IPA, en agosto las fábricas utilizaron apenas el 58,5% de su capacidad productiva, por lo que el 41,5% permaneció ocioso.

La comparación con agosto de 2023 permite dimensionar la caída: entonces, la utilización alcanzaba el 67,9%. En tres años, el indicador retrocedió 9,4 puntos porcentuales.

Para Rosato, la combinación de estos indicadores pone en discusión el alcance de la recuperación económica.

"No podemos hablar de una recuperación económica mientras la industria sigue perdiendo empleadores, trabajadores y capacidad productiva", sostuvo el presidente de IPA.

La advertencia apunta a la distancia que existe entre la evolución de determinados indicadores macroeconómicos y la situación que atraviesa buena parte de las empresas manufactureras, especialmente aquellas que dependen de la demanda interna.

Tres de cada cuatro sectores industriales están en retroceso

El informe también pone el foco en las diferencias que existen dentro de la industria. Aunque el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) del INDEC registró una caída interanual del 3,2% en agosto y acumuló una contracción del 2,7% en los primeros ocho meses de 2026, algunos sectores enfrentan retrocesos mucho más pronunciados.

De las 16 ramas manufactureras relevadas, 12 acumularon resultados negativos entre enero y agosto, lo que equivale al 75% del total.

Los mayores desplomes se concentraron en actividades vinculadas con la producción de bienes de capital y sectores tradicionales de la industria nacional.

Maquinaria y equipo encabezó las caídas, con una contracción acumulada del 20,9%, seguida por productos textiles, que retrocedieron 20,8%. Otros equipos y aparatos disminuyeron 19,3%, mientras que prendas de vestir, cuero y calzado registraron una baja del 14,4%.

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La situación es diferente en otras actividades. La refinación de petróleo acumuló un crecimiento del 9,1% y la producción de sustancias y productos químicos avanzó 5,8%.

Esta disparidad muestra que la evolución de la industria no es homogénea. Mientras algunas actividades vinculadas con la energía y determinados procesos industriales registran mejoras, buena parte del entramado manufacturero continúa en retroceso.

Las pymes advierten que será difícil afrontar los aguinaldos de diciembre

El deterioro de la actividad comienza a trasladarse también a las preocupaciones financieras de las empresas de cara al cierre del año.

Rosato puso especial énfasis en las dificultades que atraviesan las pymes para sostener sus operaciones y afrontar las obligaciones salariales en un escenario de ventas debilitadas.

"Necesitamos medidas concretas para recuperar el mercado interno, facilitar el financiamiento y sostener las pymes", reclamó el dirigente industrial.

En ese sentido, lanzó una advertencia sobre los compromisos que deberán afrontar las empresas en las próximas semanas.

"Va a ser muy difícil llegar a fin de año, donde tenemos que hacer frente a los aguinaldos, con una profundización de esta terrible depresión del mercado interno que venimos sufriendo", aseguró Rosato.

El planteo agrega una dimensión de corto plazo al diagnóstico industrial: además de la contracción de la producción y el empleo, las empresas enfrentan necesidades de liquidez para cumplir con salarios, cargas sociales y otros compromisos operativos.

Para el presidente de IPA, el problema requiere una respuesta inmediata. "Hay que generar medidas urgentes, concretas, que le den sustentabilidad a la industria, especialmente a todas las pymes, para poder hacerle frente a esta crisis", insistió.

Las expectativas para el cierre de 2026 tampoco anticipan una recuperación

El quinto indicador analizado por IPA está relacionado con las expectativas empresariales, que tampoco ofrecen señales demasiado alentadoras para el último tramo del año.

Según la Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC, apenas el 13,2% de los industriales consultados espera aumentar su producción durante el cuarto trimestre de 2026.

En contraste, el 19,3% anticipa una disminución de su actividad y el 67,5% considera que mantendrá los niveles actuales.

La diferencia entre las expectativas positivas y negativas arroja un saldo de -6,1 puntos porcentuales.

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En términos concretos, casi siete de cada diez industriales no esperan cambios en sus niveles de producción, mientras que el porcentaje de quienes anticipan una caída supera al de aquellos que proyectan una mejora.

El panorama se completa con otra señal de debilidad: durante septiembre, las cantidades importadas de bienes de capital disminuyeron 16,6% interanual y las de piezas y accesorios para bienes de capital cayeron 11%.

Si bien estos datos no permiten medir por sí solos la evolución de toda la inversión industrial, el informe los identifica como señales adicionales de menor adquisición externa de maquinaria, equipamiento y componentes productivos.

Frente a este escenario, el Observatorio IPA busca avanzar en la construcción de un Índice de Estrés Industrial que permita realizar un seguimiento periódico de las dificultades que atraviesa el sector.

La propuesta consiste en integrar los cinco indicadores utilizados en este primer diagnóstico e incorporar progresivamente otras variables vinculadas con los costos, el acceso al financiamiento y la cadena de pagos.

El objetivo es contar con una herramienta que permita detectar no solamente cuánto cae la producción, sino también qué ocurre con el empleo, la cantidad de empleadores y la capacidad de las empresas para sostener su actividad.

"La principal advertencia de IPA es que el deterioro industrial no debe medirse solamente por cuánto cae la producción, sino también por la capacidad de las empresas para sostener su actividad, conservar trabajadores y mantener su estructura productiva", señala el documento.

El diagnóstico deja planteada una preocupación que excede los resultados mensuales de actividad. La industria no solo produce menos: también registra una reducción de empleadores, pierde trabajadores y mantiene buena parte de su capacidad instalada sin utilizar.

Con diciembre cada vez más cerca y la obligación de pagar los aguinaldos, la discusión ya no pasa únicamente por cuándo volverá a crecer la producción, sino también por cuántas empresas podrán sostener su actividad y sus puestos de trabajo hasta que esa recuperación llegue.

lr

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