La Corte Suprema de Justicia clausuró este jueves la última instancia de revisión que intentaba la defensa de Julio De Vido, al rechazar un “recurso de reposición” que buscaba anular la sentencia dictada por el mismo cuerpo hace tres semanas. Con esta decisión quedó firme e inamovible la condena a cuatro años de prisión para el exministro de Planificación Federal por su responsabilidad en la tragedia de Once, ocurrida en febrero de 2012.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti desestimaron el planteo de los abogados Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, quienes habían interpuesto una "revocatoria in extremis". Los letrados alegaban que el fallo anterior contenía un "marcado error" con consecuencias graves, e insistían en la teoría de que la causa ya estaba prescripta, lo que debía impedir la ejecución de la pena privativa de la libertad ordenada por el Tribunal Oral Federal 4.

En su resolución de este jueves, los magistrados del máximo tribunal fueron tajantes al recordar la jurisprudencia vigente. Señalaron que sus sentencias no son susceptibles de revisión mediante recursos de reconsideración o nulidad, salvo en casos de situaciones "serias e inequívocas" que demuestren un error con claridad manifiesta. Para la Corte, esa situación "no se configura en autos", por lo que se procedió a desestimar el reclamo.
De esta forma, se ratifica lo dispuesto el pasado 11 de noviembre, cuando la Corte ya había declarado "inadmisibles" las apelaciones previas. De Vido es considerado partícipe necesario del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública. La Justicia determinó que, si bien fue absuelto por el estrago culposo (las muertes), el exfuncionario incumplió sus deberes de controlar el destino de los millonarios subsidios estatales que recibía la concesionaria TBA, fondos que no fueron aplicados al mantenimiento de los trenes.
El fallo cierra definitivamente el capítulo judicial sobre la responsabilidad del exministro en el siniestro que costó la vida a 51 personas. Al agotarse la vía recursiva, la condena, que incluye la inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos, adquiere plena vigencia, validando la investigación que expuso la negligencia en el control de los fondos públicos asignados al sistema ferroviario durante su gestión.
El derrotero judicial de una pena recalculada
El camino hacia la condena final tuvo múltiples instancias y revisiones sobre el monto de la pena. Originalmente, en 2018, el Tribunal Oral Federal N° 4 había sentenciado a De Vido a cinco años y ocho meses de prisión. Sin embargo, en agosto de 2024, la Corte Suprema confirmó la culpabilidad por defraudación pero ordenó dictar un nuevo fallo, al considerar arbitrario que la sanción “fuera más gravosa” que la de otros imputados condenados también por las muertes, delito del cual el exministro había sido absuelto.
Tras esa directiva, una sala de la Cámara de Casación Penal recalculó la pena y la fijó en cuatro años de cárcel en abril pasado. Esta decisión no dejó conforme a ninguna de las partes: la defensa apeló exigiendo la absolución o una reducción mayor, mientras que el Ministerio Público Fiscal cuestionó el monto por considerarlo bajo en comparación con la condena del exsecretario de Transporte, Ricardo Jaime.
Finalmente, el fallo del 11 de noviembre pasado rechazó todas las apelaciones cruzadas, consolidando la sentencia de cuatro años. El tribunal oral estableció en sus fundamentos que existió una cadena de responsabilidades en la gestión, y que el Ministerio de Planificación no ejerció el control debido a pesar de los informes técnicos que alertaban sobre el estado crítico del material rodante de la línea Sarmiento antes del choque.
TC/ML








