La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), intervenida por la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo desde el 22 de mayo de este año, cuenta con un horizonte: la elección para designar autoridades. Un evento que se podría producir en marzo de 2027, con un candidato de unidad. Todo bajo la mirada de algunos sectores del Gobierno, que ven con buenos ojos el proceso de “normalización” que se dio en el histórico sindicato.
De acuerdo a lo que pudo reconstruir PERFIL, la destitución del ex secretario general del gremio Abel Furlán generó que la oposición pueda entablar contactos y colabore activamente con el interventor, Alberto Biglieri. El abogado e integrante del Consejo de la Magistratura de la Nación consiguió aval interno a partir de informes sobre las cuentas sindicales, gestión y diálogo. Los documentos mostraron, a priori, negligencias de la conducción anterior que caldearon los ánimos de distintos popes contra el ex jefe metalúrgico.
Pero el letrado agregó algo más a su vínculo: la promesa de una normalización total de la UOM. En su cabeza siempre estuvo la disposición judicial por la cual debe cumplir con los 180 días al frente del colectivo sindical que dispuso la Justicia. Y, una vez cumplido el plazo, llamar a comicios nacionales. Algo que fuentes sindicales estiman que se producirá si o sí en marzo.
Para la contienda electoral, se perfila una lista de unidad y con un nombre que ya sobresale. Es el del secretario general de la Capital Federal, Roberto Bonetti. En sus primeras declaraciones, en contacto con PERFIL reafirmó su “compromiso con los trabajadores metalúrgicos” y convocó a dejar de lado las diferencias para reconstruir el sindicato desde sus bases.
“Es hora que los 54 secretarios generales de la UOM nos dejemos de mirar el ombligo y nos pongamos a trabajar para reconstruir la UOM”, expresó Bonetti. Con estas palabras, el dirigente marcó el rumbo que para él debe tomar la organización: unidad, responsabilidad y trabajo colectivo.
Y fue claro al señalar que la crisis no se resuelve buscando culpables pese a la gestión de Furlán: “No hago crítica puntual hacia nadie, hago responsable a las 54 seccionales, incluida esta, incluida la seccional Capital”, sostuvo.
También, el cuadro gremial propuso “volver a las raíces” de la UOM y dejó una línea: “menos internas, más fábrica”. “La reconstrucción de la UOM solo será posible si todas las seccionales asumen con madurez el momento que atraviesa el gremio y ponen por delante los intereses de los miles de hombres y mujeres de acero que sostienen la industria nacional”, analizó.
Todos los movimientos fueron seguidos de cerca por ciertos operadores judiciales del oficialismo. Si bien cerca de ministros y funcionarios de primera línea insisten en que el tema no tuvo impacto y no ocupó lugar en la agenda, otras voces elogiaron todo el proceso.
Incluso, en ciertos pasillos de tribunales comenzó a circular que el Gobierno podría avanzar con la intervención de la Unión de Trabajadores del Turismo y Hotelería de la República Argentina (UTHGRA). Se trata de la organización sindical que conduce un patriarca del gremialismo, Luis Barrionuevo, cuyo proceso electoral nacional de 2025 fue objetado por la Justicia. Por esa razón, la secretaría de Trabajo que depende del ministerio de Capital Humano, no le brindó el certificado de autoridades.
No solo eso: este mes confirmó que acudirá a la Corte para no reconocer a Barrionuevo como titular de Gastronómicos. Forma parte de una apelación que critica el fallo de la Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que convalidó de manera provisoria la conducción barrionuevista y ordenó a la Secretaría de Trabajo que expidiera el correspondiente certificado de autoridades.
Todo un gesto sobre la relación que hoy mantiene el oficialismo libertario con uno de los grandes popes del gremialismo. De todos modos, hay funcionarios judiciales que creen que “la sangre no llegará al río” y que la administración Milei no avanzará con todas sus armas contra el ex titular de Chacarita.









