Jorge Rial•Diario Perfil

Ventura: "Jorge llegó a pedir que le trajeran mi cadáver en una bolsa negra"

Los responsables de "Intrusos en el espectáculo" son amigos y socios hace un década. "Sabemos separar el laburo de la vida personal", aseguran.

13-10-2026 | 12:09

En manos de Jorge Rial y Luis Ventura, la información es un arma. Pueden blandir videos en elaire y hacer temblar a todo famoso que tenga algo que ocultar. Los han acusado de mercenarios y,sin embargo, lo primero que ponderan del otro es la lealtad.

RIAL: Luis el tipo más leal del mundo. Yo sé que me cuida la espalda. Hace unosaños me rompieron la nariz y me tuve que operar. Tenía miedo e hice un testamento en el que lepedía que cuidara a mi familia. Cualquier cosa que él me pida, yo se la doy.

VENTURA: De Jorge también aprecio la lealtad. Y el coraje: lo han presionado porsituaciones que había generado yo y él me bancó siempre. Incluso a riesgo de perder la fuente detrabajo. Y yo no lo olvido.

—Se conocieron en los pasillos del diario “Crónica” hace más de 25años...

R: Lo iba a buscar para pedirle datos. Luis ya era una institución y yo, un nabo.El me ayudaba mucho, pero también me colaba información de una empresita que tenía para manejarartistas.

—Te operaba.

R: De tres chimentos buenos, me mandaba uno que le servía a él. La primera vez queme invitó a salir, me llevó a una despedida de solteros. Dijeron: “Al boludo tirémoslepan”. Y me daban.

—¿Les cuesta conjugar amistad y trabajo?

R: Nunca se nos mezcló el laburo con la vida personal. Fuimos amigos muchos añosantes de juntarnos.

V: Yo tenía mucho miedo al trabajo juntos. Porque la convivencia desgasta.

—¿Pasan demasiado tiempo juntos?

V: Yo prefiero extrañarlo. Y guardo cosas para no desgastar, prefiero no contarlenada antes porque potencia la calidad del encuentro.

R: Cuando nos tenemos que contar algo, es siempre en persona, nunca porteléfono.

—Cuando se juntan, ¿hablan de chimentos?

R: No.

V: Sí.

R: Puede ser, tal vez de algo puntual que esté bueno. Pero en general, charlamosde proyectos.

V: Recuerdo de solteros estar en la casa de su novia pensando en una revista, unprograma. Tenemos pensado también un canal, diseñado con horarios y programas. Hasta registramos elnombre.

—¿Quién es más bravo?

R: Los dos. Ya sé que parece que fuera yo, pero ya no. Ventura todavía escalentón.

V: Jorge aprendió diplomacia. Antes no era así: él estaba muy peleado con un jefede prensa, discutieron por teléfono y le dijo: “Ahora te voy a ir a cagar a trompadas”.Y me pide: “Acompañame”. Yo lo vi tan caliente que pensé que tratar de convencerlo ibaa ser
peor. Lo tenía que asustar. Entonces le dije: “No bien abra la puerta, yo le meto unapiña y vos lo agarrás”. Y de escuchar mis barbaridades, se calmó y me dijo: “Mejorvolvamos”.

R: Es que lo quería cagar a trompadas. Pero lo vi tan loco a Luis...

—Si se pelearan, sería un peligro. Conocen todos los secretos del otro.

R: Nunca nos vamos a pelear. Y mirá que hemos discutido.

V: Nos hemos dicho barbaridades. Jorge pidió mi cadáver adentro de una bolsanegra.

R: Lo habíamos mandado a Miami para cubrir la boda del Puma Rodríguez. Y tenía quemandar las imágenes por satélite, que costaba 5 mil dólares cada 15 minutos. Pasaba el tiempo y noaparecía. Yo gritaba: “¿Dónde está Ventura?”. Me dijeron que estaba perdido y contesté:“La única manera de que no lo mate es que me lo traigan en una bolsa negra a ese hijo deputa”.

V: ¡Pero le arruinamos la primicia a Susana Giménez!

R: No se me cruza por la cabeza pelearnos. Vivimos demasiadas cosas.

V: Vamos a envejecer juntos. Cuando murió mi suegra, Jorge vino al velatorio conun coche nuevo, un BMW impresionante con el que tuvo que cruzar el Riachuelo. A los diez minutosvinieron a robarle el auto, entraron a la sala armados. Cuando estamos juntos, sabemos que puedepasar cualquier cosa.

(*) Redactora del Diario Perfil

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