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Una intendenta chaqueña prohibió tomar mate a los empleados municipales: los motivos de la decisión

Magda Ayala, jefa comunal de Barranqueras, explicó que la medida surgió tras las quejas de vecinos por las demoras en la atención al público. Aseguró que primero intentó resolver la situación mediante el diálogo con los trabajadores, pero no obtuvo resultados.

Una intendenta chaqueña prohibió tomar mate a los empleados municipales: los motivos de la decisión
Magda Ayala, intendente de Barranqueras
Hoy 13:52

Una decisión poco habitual generó repercusión en Barranqueras, ciudad chaqueña ubicada a pocos kilómetros de Resistencia. La intendenta Magda Ayala prohibió el consumo de mate durante la atención al público en las dependencias municipales, una medida que justificó por la necesidad de mejorar el servicio y evitar que los vecinos deban esperar mientras los empleados realizan actividades ajenas a sus tareas.

La jefa comunal explicó que la determinación no surgió de manera improvisada, sino a partir de reclamos que recibió meses atrás por parte de contribuyentes que acudían al municipio para realizar trámites. Según relató en una entrevista con medios de comunicación, algunos vecinos manifestaron su malestar por las largas filas y porque observaban que, mientras aguardaban ser atendidos, había trabajadores tomando mate en sus puestos.

"Hace un par de meses vinieron algunos vecinos porque estaban haciendo largas filas y estaban muy enojados porque podían observar que en la atención al público había muchos mates", contó Ayala al explicar el origen de la disposición.

La intendenta sostuvo que los reclamos fueron planteados sin agresiones y que, a partir de esas situaciones, su administración comenzó a dialogar con los responsables de distintas áreas municipales. Sin embargo, afirmó que las conversaciones no produjeron los cambios esperados, por lo que consideró necesario establecer una disposición formal para ordenar el funcionamiento de las oficinas.

"No más mate": la explicación de Magda Ayala

Durante la entrevista, Ayala defendió la medida y puso especial énfasis en la responsabilidad de los trabajadores que tienen contacto directo con los ciudadanos. En ese sentido, recordó que muchos vecinos concurren al municipio para abonar impuestos o gestionar habilitaciones, recursos que contribuyen al funcionamiento de la administración y a la realización de obras y servicios.

"Si vos tenés personas, vecinos, que van a hacer un trámite al municipio, también hay que entender que esos vecinos muchas veces van a pagar sus impuestos y que nosotros trabajamos o hacemos intervenciones dentro de los barrios gracias al aporte que hace el vecino", argumentó.

La mandataria municipal reconoció que Barranqueras enfrenta otras problemáticas que requieren atención, pero insistió en que garantizar un trato adecuado a quienes concurren a las dependencias públicas también forma parte de las responsabilidades de su gestión.

"Hay muchas cosas importantes que hay que ordenar en Barranqueras, pero también aquel vecino que se toma el tiempo de levantarse muy temprano, de ir a hacer su aporte al municipio, obviamente tiene que ser bien atendido", expresó. En ese contexto, sintetizó la decisión adoptada por su administración con una frase contundente: "No más mate".

Aclaró que los trabajadores podrán continuar con sus descansos

Pese a la restricción, Ayala buscó diferenciar la prohibición de tomar mate durante la atención al público del derecho de los empleados municipales a disponer de momentos de descanso. Según explicó, no pretende impedir que los trabajadores realicen pausas durante la jornada, sino evitar que determinadas costumbres interfieran con el servicio que reciben los contribuyentes.

"Nosotros no estamos en contra de que el trabajador tenga su momento de descanso, porque cada uno lo tiene", aclaró.

La intendenta señaló que dentro de las oficinas municipales conviven distintas funciones y que no todos los empleados se encuentran permanentemente atendiendo al público. Mientras algunos reciben a los vecinos, otros desarrollan tareas administrativas, completan formularios o cumplen actividades internas.

También mencionó que los trabajadores cuentan con momentos para ir al baño o utilizar espacios habilitados para fumar. Sin embargo, insistió en que esas pausas deben ser compatibles con la organización del trabajo y no afectar la atención de quienes concurren al municipio.

La disposición fue instrumentada mediante un memorándum que también contempla restricciones a otras actividades personales en los puestos de trabajo, como el consumo de alimentos y la venta de productos particulares, con posibles sanciones administrativas ante incumplimientos.

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