Modo Fontevecchia•GEOPOLÍTICA ECONÓMICA

Javier Timerman: "El establishment financiero mundial vota siempre en contra de los demócratas, Lula y el peronismo"

El analista internacional y asesor de Wall Street analizó el comportamiento de los inversores globales ante las elecciones en EE.UU. UU., la volatilidad en Brasil y el escenario económico argentino de cara al futuro.

Javier Timerman: "El establishment financiero mundial vota siempre en contra de los demócratas, Lula y el peronismo"
Javier Timerman | Cedoc
Hoy 14:13

En Modo Fontevecchia , por +Perfil , Radio Perfil (AM 1190), Jorge Fontevecchia dialogó con el analista internacional, asesor financiero y estratega de mercados Javier Timerman. Con más de 40 años de trayectoria en el sector financiero de los Estados Unidos y Wall Street, el titular de AdCap analizó la lógica detrás del comportamiento de los inversores globales en la previa de las elecciones norteamericanas, el sesgo ideológico hacia los gobiernos de la región y los desafíos económicos que enfrenta la Argentina ante el escenario internacional.

Javier Timerman es analista internacional, asesor financiero y estratega de mercados con más de 40 años de trayectoria en el sector financiero de los Estados Unidos y Wall Street. Estudió Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad de Tel Aviv; luego realizó dos maestrías en asuntos internacionales, con especialización en Finanzas y Ciencias Políticas, en la Universidad de Columbia en Nueva York. Actualmente dirige la empresa financiera AdCap.

Javier, muy buenos días. Un gusto volver a hablar con vos, especialmente un día antes de las elecciones en Estados Unidos. ¿Cuánto esto puede afectar a los mercados? Vimos que, en el caso del triunfo de Lula, el dólar tuvo en Brasil el mayor aumento y la bolsa la mayor caída desde las crisis de las hipotecas, incluso mayor que la que hubo durante la pandemia. Al revés, en Estados Unidos, una eventual derrota mayor de Trump ¿Puede significar una buena o una mala noticia para los mercados?

Mirá, en el corto plazo, generalmente los mercados tenderán a favorecer a los candidatos republicanos. A veces no se entiende bien por qué, pero realmente eso es lo que viene ocurriendo ya hace muchísimo tiempo, incluso desde la presidencia de Clinton. Ahora, eso es en el cortísimo plazo, eso es en los días posteriores a las elecciones; Después de mí parece que pasa por otro lado si suben o bajan los mercados. Además, lo que vos tenés en Estados Unidos es un tema fiscal muy importante que lleva mucha preocupación y que también está impactando mucho en la tasa de interés. Y si los demócratas ganan, al menos, bueno, seguramente ganen la Cámara de Representantes, pero si llegan a ganar ambas cámaras del Congreso, tendrías lo que sería un gobierno donde tendrías un presidente de un partido y un Congreso de otro partido . Y, de alguna manera, sería más difícil para el presidente hacer populismo de gastos o de baja de impuestos. Por eso creo que una cosa es la reacción inmediata, pero creo que se va a ir acomodando la situación, y además hemos tenido muchos shocks externos de muchos tipos diferentes y el mercado se ha mantenido bastante reacio a caer. Estoy hablando de los mercados globales, así que creo que esta elección no va a tener una implicancia tan importante en los mercados globales de aquí a una semana. Distinta puede ser la situación de Argentina, ¿no? Porque en Argentina está como asumido que un gobierno de Trump más debilitado sería contraproducente para Argentina , porque sería más difícil para Estados Unidos poder ayudar a Argentina si tiene un Congreso en contra, si el presidente está más debilitado, etcétera, etcétera. Yo tampoco lo veo por ahí. Creo que la relación con Argentina tiene un aspecto importante, que es la relación de Trump con Mile i, pero no me parece que eso sea lo que realmente decide en su momento qué tipo de ayuda darle a la Argentina si hay algún tipo de crisis financiera. Yo creo que eso pasa más por el Tesoro, por Bessent , pero también creo que a raíz de la derrota de Lula, donde vos tenés a México, Brasil... Bueno, Canadá también en el Hemisferio Occidental, aquí en América. Tenés tres países importantes que están, de alguna manera, en contra de las políticas de Trump. Me parece que Argentina pasa a tener un rol más importante en las relaciones internacionales de Estados Unidos, y el apoyo financiero me parece que va a estar en caso de necesidad.

Javier, estuve la semana pasada en Brasil cubriendo las elecciones. Brasil tiene un superávit comercial de 80.000 millones de dólares, tiene una inflación del 5%, tiene 380.000 millones de dólares de reservas en su Banco Central. Sin embargo, hay toda una presión respecto de que el gobierno de Lula tiene una economía inadecuada, que aumenta la deuda, que aumenta el gasto, que es irresponsable fiscalmente. Mi pregunta es: la forma que tienen los mercados de votar en contra de determinados gobiernos. Es decir, como votan siempre en contra de los demócratas en Estados Unidos —por lo menos, a primer o corto plazo—, en Brasil no cabe ninguna duda de que votan en contra del PT, más allá de las evidencias, ¿no?, de que ya sería el cuarto gobierno del PT ya los mercados no les ha ido mal con los gobiernos del PT. ¿Es de alguna manera la herramienta, la tasa de interés, la forma que tienen de demostrar su desagrado con gobiernos que tienen déficit fiscal?

Sí, creo que es difícil entender esa dinámica que vos mencionás, porque está bien, entendiendo que Brasil tiene un déficit importante, pero también, como vos mencionaste, tiene variables económicas que son muy positivas, especialmente en términos de reservas, y sin embargo los mercados apuestan cada vez más en contra de Lula, del PT . Pasa lo mismo en Brasil, pasa también lo mismo en otros países de la región, y yo creo que tiene que ver un poco con cierta afinidad ideológica , te digo sinceramente. Afinidad ideológica de la cual no hay mucha lógica, pero que existe. Lo mismo pasa en la Argentina. Si hoy hubiera una elección y tuvieses —no te digo de candidatos opositores al kirchnerismo, pero sí tal vez a sectores más moderados de lo que fue en su momento Cambiemos—, el establishment financiero apoyaría a Milei , y lo haría por un tema de afinidad política e ideológica, y también de foco en lo que son las políticas fiscales. Una obsesión con el tema fiscal, que en un mundo donde el capital escasea creen que llevaría las tasas a niveles que, en el mediano y largo plazo, pararían la economía y crearían algún tipo de problema de deuda. Esa es la visión. Es difícil también encontrarle lógica. Mira, yo estaba pensando, y esto seguramente es algo que vos te acuerdas, hubo momentos —yo diría entre el fin de los 90 y principios de los 2000— donde el mercado premiaba la pertenencia a los BRICS. El BRICS era el grupo geopolítico más importante que había en términos de dónde estaba el futuro, la esperanza, y los mercados no paraban de ralear con cualquier medida que tomen los BRICS. Y los BRICS eran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Y, sin embargo, todo eso cambió totalmente, y hoy tenés a los mismos países —tal vez salvo India, dejando a Rusia de lado por los problemas geopolíticos—, todos han tenido mucho éxito y, sin embargo, hoy pertenecer a ese grupo no es deseado. Ya ves que la Argentina lo rechaza. O sea, yo me imagino que en el año 2000 si hubieran invitado a Argentina a participar del BRICS, hubiera sido una fiesta. Yo creo que eso también tiene que ver con todo este movimiento hacia los extremos del espectro ideológico, que no solo tiene que ver con la economía, sino también con otras afinidades que tienen ciertos sectores por la derecha, y cómo se fue moviendo el espectro político hacia sectores más extremos del arco ideológico.

Milei cargó contra Lula por el IVA: Brasil quedaría a la cabeza del ranking mundial

¿Cuánto hay de que ese movimiento general de la democracia hacia partidos de derecha y de extrema derecha son el resultado de que primero los mercados se ideologizaron y, como vos decís, cambiaron su visión del mundo que estaba más focalizada en el desarrollo hacia fines de los años 90, premiando a países que tenían altas tasas de crecimiento como China, India o Brasil? ¿Y cuánto ese cambio de subjetividad de los mercados terminó modificando el sistema político en su conjunto?

A ver, creo que hubo varias razones por estos cambios. Una de las cuales fue también el resultado de una mala relación , tal vez, de ciertos países con el mercado en términos, yo diría, comunicacionales. Hoy en día, del lado de algunos países, está como rota la relación con el mercado, producto, como mencionaba antes, de temas ideológicos o de temas donde el debate político se extremizó mucho más . Lo vemos en la Argentina. En la Argentina, hoy en día vos tenés un gobierno muy cercano a los mercados o, de alguna manera, haciendo muchos de los ajustes que el mercado pidió en su momento; y, del otro lado, no tenía una respuesta respecto a qué cosas cambiar, qué cosas mantener, etcétera. Es como que dejó de interesarles la relación con los centros financieros del mundo . La verdad que se fue dando de esa manera. Si vos tomás el caso de Trump, Trump no es necesariamente un presidente fiscalista y, sin embargo, lo apoyan y no apoyan a Lula, y es difícil entender por qué. Los demócratas muchas veces subieron impuestos justamente para terminar con el déficit fiscal, y la economía creció. La época de Clinton es un ejemplo muy típico de eso. O sea, el problema era el déficit, Clinton dijo "la forma de solucionar el tema fiscal es subiendo impuestos a los que más tienen", se hizo eso y realmente la economía tuvo un ciclo de crecimiento importante. Trump está haciendo todo lo contrario y, sin embargo, los mercados lo apoyan. Apoyan a medias, porque la tasa no para de subir y sí, tenés un tema con las acciones, tenés un tema de productividad de algunas empresas por las que el mercado viene apostando, pero en términos de tasa de interés es el mismo problema que tiene Brasil. Así que, es un tema complejo, la verdad.

Javier, te estuviste cuando Kicillof estuvo allí en Nueva York. Cuando vos hablabas de errores de comunicación de algunos países respecto de la relación con el mercado, ¿cómo imaginas que será la relación con los mercados de un eventual Kicillof presidente?

Bueno, es mala de arranque, ¿no? De arranque, porque hay una realidad. Muchas veces tenés que aceptar la realidad y no pelearte con ella. Podemos discutir si es justo o injusto que el mercado desconfíe de Kicillof , pero es una realidad en este momento y tenés que adaptarte a eso. Hay otra realidad, que es que Estados Unidos se está involucrando mucho más en la región . Eso lo vemos todo el tiempo. Esta lucha con China, donde Argentina pasa a ser un jugador importante por lo que tiene en términos de commodities , en términos del lugar donde está ubicado en el mundo, etcétera. Entonces, como Estados Unidos se va a involucrar más, los políticos en Argentina tienen que tener una respuesta ante eso. ¿Cuál va a ser la relación de Axel con Estados Unidos? ¿Cómo van a discutir, dónde se van a parar? Todo eso hoy es incierto. Entonces, como también es incierto cuál va a ser la política que tomó Kicillof en una eventual presidencia, no es lo mismo asumir el 10 de diciembre con un riesgo país de 2000 puntos porque el mercado desconfía y tenía menos capacidad de implementar ciertas políticas. A todo eso yo creo que la oposición —porque no me quiero enfocar solo en Axel— tiene que tener ciertas respuestas, me parece, de antemano. Yo creo que muchas veces ellos creen que eso ayudaría al Gobierno. Si fuesen lógicos, ayudarían al Gobierno y ¿para qué metros si todavía falta un año? Pero creo que es al revés. Creo que ellos necesitan construir esa confianza que les permita implementar políticas y no estar condicionados por el mercado justamente . Prefiero estar condicionado por el mercado ahora cuando soy oposición y no cuando sea gobierno, porque va a ser difícil arrancar un plan económico con 2000 puntos de riesgo país . Y eso me parece que a la oposición le cuesta entenderlo, porque prefiere mantenerse aparte y esperar que la conflictividad política entre el Gobierno y la oposición dificulte la tarea que tiene el Gobierno de implementar sus políticas. Y el Gobierno está en esa encrucijada. Porque cuando Milei habla de "morir con las botas puestas" , está hablando principalmente de una economía con superávit fiscal primario y financiero, y también con baja inflación. Bueno, eso te condiciona un montón sobre las cosas que puedes hacer, etcétera. Y eso se va a empezar a notar de aquí a las elecciones si la economía no arranca y la oposición se mantiene aparte. Entonces, hoy en día, la realidad es que vos agarrás a los principales referentes económicos, analistas económicos, aquellos con los que hablan los inversores —pero no solo los inversores financieros, también los inversores en la economía real— y les preguntás: "Che, ¿cómo sería el plan económico de la oposición?", y no queda claro.

Lula: el otro modelo

Javier, ¿sería distinto el riesgo país inicial si el candidato fuera Kicillof que si fuera Sergio Massa?

Bueno, sí. Creo que sí, porque Massa tuvo en su momento... O sea, en el 2015 Massa era el candidato más cercano a Estados Unidos ; era el candidato que más relaciones había establecido con Estados Unidos. Massa se ha ocupado mucho de hablar con referentes del mercado, es algo que él ha hecho. Conoce a los referentes del mercado. Lo que tiene en contra fue que su gobierno, cuando él fue ministro de Economía, no pudo implementar muchas de las políticas que él mismo había apoyado durante gran parte de su carrera política. Axel, más allá de alguna reunión o de algún encuentro, nunca se utilizó de cultivar esas relaciones porque su agenda es otra, porque está enfocado en la provincia de Buenos Aires, porque él insiste en que, por ahora, solo es gobernador de la provincia de Buenos Aires. La realidad es que ambos me parece que deberían continuar cultivando las relaciones , porque vivimos en un mundo mucho más globalizado de lo que fue cuando Axel fue ministro de Economía, y donde la Argentina tiene muchas más oportunidades también. La Argentina tiene oportunidades porque se dio un ciclo con los commodities y también un tema geopolítico donde pasó a ser más relevante en el mundo. Eso también es algo para aprovechar. Y en ese contexto, la oposición tiene que mostrar cuáles son sus posiciones, cómo va a encarar una transición, porque cuando vos escuchás a los funcionarios americanos, ellos quieren continuar involucrándose en la región. Y mucha de esta continuidad no necesariamente es negativa: están hablando de financiamiento de multilaterales, están hablando de apoyar a empresas americanas que quieren hacer inversiones en la región, en Argentina, etcétera. A eso va a haber que encontrarle una respuesta. Además, Trump tiene una cierta ideología, pero además es muy egocéntrico. O sea, estoy convencido de que con Lula va a terminar llevándose bien , porque Lula es un presidente bastante diplomático, con una cancillería muy experta. La Cancillería brasilera es muy experta y yo creo que va a terminar estableciendo una relación que les sirva a ambos. Y después de la relación que desarrolló Milei con EE. UU., la oposición tiene que dar una respuesta a eso: cuál es su posición.

Javier, vuelve al comienzo de nuestra entrevista. ¿Hay dos mercados: uno que tiene que ver con la tasa de interés, el mercado financiero, y otro que tiene que ver con las inversiones del mercado, podríamos decir, más real? En Brasil, por ejemplo, y en Argentina. Argentina está última en inversiones extranjeras; Brasil, primera en la región. ¿Puede ser que lo que esté pasando es que hay dos mercados, y cuando nos referimos al mercado tendemos a ver el que se puede medir diariamente —que es el mercado financiero—, pero que luego el mercado económico, para llamarlo de alguna manera, vota en contra de los mercados financieros ya favor de los BRICS, para decirlo de alguna manera concretamente, a favor de Lula y de Brasil?

Yo creo que los mercados financieros son mucho más cortosplacistas y más emocionales, y eso se debe a que tengan la capacidad de entrar y salir en un segundo; entonces se dejan llevar mucho por la inercia del mercado, la decisión de aprovechar un movimiento muy cortoplacista, etcétera. En cambio, las inversiones en la economía real son inversiones de más largo plazo. Ya vimos que los anuncios del RIGI son espectaculares, pero se van ejecutando muy lentamente porque son procesos largos. Por eso yo soy de los que creo, Jorge, y cada vez estoy más convencido, que para desarrollar a la Argentina, más allá de ciertos cambios estructurales y geopolíticos que han habido y que beneficiaron al país, lo que realmente nos va a hacer la diferencia es el consenso político. Algo que no está pasando pero que creo que puede llegar a pasar a partir de las próximas elecciones. ¿A qué me refiero? Es que las políticas económicas pueden ir a un ritmo, más acelerado, menos acelerado, es difícil predecir lo que puede llegar a pasar en el corto plazo. El gobierno dice "esperamos los 18 meses más espectaculares de la Argentina", lo dicen porque lo piensan, porque creo que ven cosas que después tardan más tiempo en desarrollarse porque cuando vos hablás de inflación, de reservas, de riesgo país, de crecimiento, de empleo, no son cosas que uno pueda medir como variables exactas de las que vos decís: "Bueno, hago tal cosa y el empleo va a subir en seis meses y quince días". No, no; son cosas que tienen que ver con variables, interacciones políticas, económicas, temas externos también, shocks, posibles shocks externos, etcétera. Yo creo que lo que cambia a un país es la estabilidad política, la razonabilidad económica a través de políticas de Estado. Y ahí es donde la Argentina tiene que trabajar y donde yo creo que año tras año fracasamos. La pelea constante también impacta en el riesgo país, impacta muchísimo en el riesgo país. Yo creo que ahí es donde se equivoca el Gobierno, porque uno, especialmente los empresarios en la economía real, están mirando a ciertos sectores, pero deberían mirar otros sectores, porque yo creo que la Argentina tiene mucho potencial. Ahora, si la pelea te va a llevar a este péndulo constante yo creo que podríamos salir de ese péndulo, porque si algo le doy de mérito a este presidente fue haber derrotado ciertos tabúes que teníamos: de que no se puede hacer este ajuste, que no se puede controlar la calle, que no se puede hacer esto. Se pudo hacer muchas cosas, pero ahora me parece que lo que se necesita son políticas de Estado de largo plazo., en conjunto con la oposición y en conjunto con gobernadores, y mirando una Argentina que no va a vivir de la confrontación permanente. Esa confrontación que estamos viendo —ir a otros países y de alguna manera mostrar el nivel de agresividad que gobierna a la sociedad argentina— me parece que también atenta contra el desarrollo. Creo que a eso te referías.

Elecciones en Estados Unidos: qué se juega Trump y por qué el resultado puede complicar a Milei y sacudir a los mercados

Javier, y por último, tu pálpito de qué pasa mañana en las elecciones. Allí, ¿qué olfateás?

No, yo creo que vamos a tener un poco de lo que siempre hay en estas elecciones de mitad de término, que es un voto contra el oficialismo . Pero, más allá de eso, creo que este es un presidente muy confrontativo. Creo que las políticas que se implementaron le pegan directo al bolsillo de los americanos, porque impactan principalmente en el tema económico a través de una tasa de interés muy alta , que eso para los americanos es muy determinante sobre la economía de bolsillo, porque todos tienen una hipoteca, y las hipotecas están subiendo producto de que sube la tasa. Y también te pegas en el bolsillo por el tema de la gasolina, el petróleo, etcétera. Así que, si vamos por eso de "es la economía, estúpido", le debería ir muy mal. Pero aparte su estilo confrontativo me parece que también...

Agrega valores negativos .

—Sí, exactamente. Así que yo calcula que le va a ir mal. Hoy las casas de apuestas dicen que seguramente perderá el Senado. Yo creo que si pierde el Senado y pierde la Cámara de Diputados, es un golpe fuerte para Trump. Y vamos a ver cómo reaccionar, porque últimamente estamos viendo a muchos presidentes perder elecciones y hacer acusación de fraude. Eso a mí me preocupa bastante, porque nunca se había visto. Vos ponete a pensar, Jorge, que George W. Bush ganó las elecciones presidenciales con, qué sé yo, fueron literalmente 20 o 30 votos, y no hubo una acusación de fraude. Podían discutir si el sistema estaba bien en cancelar, pero era un tema judicial. Nunca fue un tema de fraude . Y yo me acuerdo que cuando Al Gore ganó la derrota —porque ya no había dónde apelar, porque la Corte Suprema había fallado—, en ningún momento utilizó la palabra "fraude" en su discurso de aceptación de que había perdido, de concesión. Y de repente se habla de fraude en las últimas elecciones americanas donde perdió Trump, se habla de fraude con Bolsonaro ... Es un poco preocupante eso.

Javier, esperamos a mañana entonces y nos mantenemos en contacto. Un fuerte abrazo.

Un fuerte abrazo a vos, Jorge.

Muchas gracias.

MEG

También en Perfil