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RDEco: qué impacto podría tener una derrota de Trump en la asistencia financiera a la Argentina

En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), Bautista Santamarina analizó el vínculo entre Javier Milei y Donald Trump, el impacto del respaldo financiero de Estados Unidos y los desafíos de la Argentina para reducir su dependencia externa.

RDEco: qué impacto podría tener una derrota de Trump en la asistencia financiera a la Argentina
Elecciones en EEUU | Captura
Hoy 19:13

La relación entre Javier Milei y Donald Trump y el respaldo financiero de Estados Unidos a la Argentina volvieron a quedar en el centro del debate sobre la economía nacional. En un escenario marcado por la incertidumbre internacional, la continuidad del apoyo de Washington aparece como una de las variables que podría incidir en la estabilidad del programa económico argentino, especialmente tras la asistencia financiera que recibió el país durante el año anterior.

En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, el analista Bautista Santamarina evaluó el impacto que podría tener un eventual debilitamiento político de Donald Trump tras las elecciones legislativas estadounidenses. Si bien consideró que una nueva asistencia financiera no está descartada, advirtió que la Argentina debería reducir su dependencia de este tipo de intervenciones extraordinarias. En ese sentido, puso el foco en el vínculo económico entre ambos países.

El vínculo entre Milei y Trump y la posibilidad de un nuevo salvataje

Santamarina consideró que el respaldo de Estados Unidos fue determinante para la economía argentina durante el año anterior. "El programa argentino ha sido rescatado de último momento por el ministro de Economía de Estados Unidos. Creo que algo de eso puede ocurrir", señaló al analizar las consecuencias que podría tener una eventual pérdida de poder político de Trump.

Sin embargo, aclaró que el resultado de las elecciones legislativas estadounidenses no necesariamente determinará la disponibilidad de futuras asistencias. "No lo veo como tan determinante", afirmó, y agregó que, aunque una derrota podría complicar la capacidad de Trump para concretar este tipo de operaciones, no descartaría que una ayuda similar vuelva a estar disponible.

De todos modos, puso el foco en la necesidad de que la Argentina reduzca su vulnerabilidad externa. "Lo mejor que podría hacer el Gobierno argentino es no necesitarlo", enfatizó. Y explicó que el desafío económico consiste en generar las condiciones necesarias para no depender de intervenciones extraordinarias.

En ese sentido, consideró que el salvataje anterior fue una situación excepcional: "Lo que ocurrió el año pasado nos salvó, pero fue una anomalía".

Respecto del intercambio comercial, destacó que la relación bilateral también tiene fundamentos económicos. Según indicó, la Argentina registró superávit comercial con Estados Unidos durante el año anterior y, en los primeros nueve meses del período analizado, acumuló un saldo positivo cercano a los 2.000 millones de dólares. "La parte comercial entre Argentina y Estados Unidos está creciendo y eso es muy positivo", sostuvo.

Estados Unidos, China y la incertidumbre para las inversiones

Santamarina también analizó cómo un eventual debilitamiento político de Trump podría modificar los equilibrios internacionales y afectar las decisiones de inversión.

Advirtió que un escenario de mayor incertidumbre en Estados Unidos podría restar previsibilidad a los mercados y a la competencia económica global. En particular, destacó el avance estratégico de China, que consolidó su presencia internacional mediante inversiones en infraestructura, puertos y mercados comerciales.

"China fue actuando hacia algunos lustros por debajo y ganando estratégicamente mercados a través de inversiones, puertos", explicó. Además, remarcó que el gigante asiático tiene una dinámica política diferente de las democracias occidentales, lo que le permite proyectar estrategias de largo plazo.

Para el analista, el escenario internacional ya no responde al predominio estadounidense de décadas anteriores. "Ya pasó la era de Fukuyama, el fin de la historia, Estados Unidos el único líder y estamos en una era bipolar", describió.

En ese contexto, mencionó también el papel de Rusia, especialmente por su capacidad energética y su influencia dentro de los BRICS. Sobre la posición argentina, señaló que el respaldo temprano de Milei a Trump tuvo importancia estratégica para la relación bilateral y para el acceso al financiamiento. "Es importante tener a aún no un pato rengo en Estados Unidos, sino un líder ganador", afirmó.

Finalmente, advirtió que la incertidumbre geopolítica también condiciona las decisiones empresariales. "¿Dónde voy a invertir? ¿En China? ¿En Argentina? ¿La pongo en Estados Unidos? No sabemos qué va a pasar después", planteó.

Para Santamarina, esa falta de previsibilidad internacional representa un factor adicional de incertidumbre para una economía argentina que necesita consolidar la confianza y fortalecer sus condiciones de financiamiento e inversión.

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