Europa atraviesa una jornada de preocupación por una sucesión de amenazas de bomba contra vuelos comerciales que obligaron a activar protocolos de emergencia, realizar desvíos y desplegar aviones de combate para escoltar algunas aeronaves. Los incidentes afectaron a distintas compañías aéreas y generaron importantes alteraciones en las operaciones.
Según explicó Marcelo Molina en Ronda de Corresponsales (RDC), el primer episodio ocurrió el lunes 2 de noviembre, cuando un vuelo de Wizz Air que viajaba desde Londres hacia Sofía, Bulgaria, debió modificar su recorrido después de recibir una amenaza. La aeronave fue escoltada por cazas húngaros y finalmente aterrizó sin que se encontraran explosivos.
Ocho vuelos comerciales recibieron amenazas de bomba en Europa
Sin embargo, los incidentes se multiplicaron durante la mañana siguiente. “Al final, por el momento me animo a decir, ocho aviones en total recibieron amenazas de bomba”, precisó Molina. Entre los vuelos afectados se encontraban aeronaves de Ryanair, SAS y otras compañías que cubrían conexiones entre Londres, Varsovia, Manchester, Murcia, Lisboa, Roma, Dublín, Milán y Sofía.
Uno de los casos involucró a un Boeing que viajaba desde Londres hacia Varsovia con 181 personas a bordo. También se registraron amenazas contra un vuelo de Ryanair entre Manchester y Murcia, con 114 pasajeros, y otro de Dublín a Roma, que fue escoltado por aviones de combate de la Fuerza Aérea Italiana.
El periodista destacó que “todas fueron falsas, o sea, no se encontró nada”, aunque los episodios provocaron importantes alteraciones en las operaciones aéreas. Las amenazas llegaron a través de correos electrónicos enviados a las sedes y páginas de las compañías aéreas. Hasta el momento, ninguna persona u organización se atribuyó los mensajes.
Molina advirtió que los investigadores todavía no establecieron una conexión entre los distintos episodios. “No se animan por ahora los investigadores a conectarlas, no dicen que estén relacionadas”, explicó.
Investigan el origen de las amenazas mientras crece la preocupación por la seguridad
La sucesión de incidentes genera interrogantes sobre una posible coordinación detrás de los mensajes. En Bulgaria, el ministro del Interior reconoció que todavía no cuenta con información suficiente para determinar si se trata de acciones terroristas, aunque confirmó que se reforzaron las medidas de seguridad. “Por ahora nadie se ha atribuido a estas amenazas”, señaló Molina, quien también remarcó que los investigadores buscarán rastrear el origen de los correos electrónicos mediante las direcciones IP y otros elementos técnicos.
El periodista vinculó esta situación con otros episodios recientes que afectaron simultáneamente a distintos países europeos. “Todos los días hay algún tipo de actividad que afecta a una cantidad de países de Europa”, advirtió.
La preocupación por la seguridad aérea se suma a otro hecho trágico ocurrido en Estados Unidos: el accidente de un avión privado Learjet 60 en el condado de Palm Beach, Florida, que dejó nueve víctimas fatales. Entre los fallecidos se encontraban un empresario tecnológico, su esposa, sus dos hijos, dos amigas, una niñera y los dos pilotos.
Según lo informado durante la entrevista, el accidente ocurrió el domingo y las primeras versiones apuntaron a un posible congelamiento de las alas. La sucesión de amenazas en Europa y el accidente aéreo en Florida mantienen la atención internacional sobre la seguridad de las operaciones aéreas y los riesgos que enfrentan tanto pasajeros como tripulaciones.









