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La inflación argentina pasó de niveles cercanos al 200% anual al 30%: en RDEco analizaron por qué ahora es más difícil bajarla

En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el economista de Empiria Consultores Bautista Santamarina analizó las dificultades para profundizar la desinflación y estimó que el IPC de octubre se ubicará cerca del 1,9%.

La inflación argentina pasó de niveles cercanos al 200% anual al 30%: en RDEco analizaron por qué ahora es más difícil bajarla
Inflación | Captura
Hoy 19:23

La inflación argentina atraviesa una nueva etapa de estabilización, pero reducir el ritmo de aumentos por debajo del 2% mensual representa un desafío considerable. Así lo explicó Bautista Santamarina, economista de Empiria Consultores, quien estimó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de octubre se ubicará cerca del 1,9% y advirtió que la dinámica actual de los precios requiere herramientas adicionales a las utilizadas durante la primera etapa del programa económico.

En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, Santamarina explicó que Argentina logró una desaceleración importante después de pasar de niveles de inflación cercanos al 200% anual a registros considerablemente menores. Sin embargo, sostuvo que la segunda etapa del proceso presenta dificultades diferentes. “Argentina pasó de un régimen de 200% de inflación, en donde el plan de estabilización consistió en pasar de déficit a superávit fiscal y dejar de emitir, y eso te llega a una inflación de 30 o 25 como la que estamos ahora”, señaló.

El problema, según explicó, es que actualmente los aumentos tienen un componente inercial mucho más importante, vinculado con los ajustes de precios y contratos que toman como referencia la inflación pasada. “Esta inflación es mucho más difícil de bajar porque es una inflación mucho más inercial”, afirmó.

Santamarina también destacó que actualmente muchos precios de la economía se mueven a ritmos similares, alrededor del 2% mensual. Si bien eso refleja una menor dispersión respecto de períodos de inflación elevada, también genera una velocidad de ajuste difícil de modificar. “Hoy la economía argentina ya tiene la mayoría de sus precios que van todos al 2%, pero van como esa velocidad crucero de 2%, de la cual es muy difícil bajar”, explicó.

Inflación del 2%: por qué bajar a un dígito será más difícil

Para el economista, reducir la inflación desde niveles cercanos al 200% hasta el 30% resulta relativamente más sencillo que pasar de ese último registro a un dígito. “Pasar de 200 a 30 es más fácil, a pesar de que suena costoso, que de 30 a un dígito”, sostuvo.

En ese sentido, cuestionó las expectativas oficiales sobre los plazos para alcanzar una inflación prácticamente nula y consideró que los procesos de estabilización requieren tiempo, especialmente cuando existen mecanismos de indexación arraigados en la economía. “Estos procesos de inflación como los de la Argentina, que vienen de hace muchos años, llevan mucho tiempo en reducir a un dígito”, advirtió.

Además, señaló que mantener el superávit fiscal y evitar la emisión monetaria ya no sería suficiente para completar la siguiente etapa de desinflación. “Esta cosa de superávit fiscal y no emisión monetaria y apertura comercial, ya no alcanza para pasar de 30 a un dígito”, afirmó.

Brasil y Argentina: las diferencias en las reglas económicas

Santamarina también analizó el comportamiento de los mercados brasileños después de las elecciones y señaló que, más allá de las correcciones bursátiles, ese país mantiene características institucionales que considera relevantes para Argentina. Destacó la independencia del Banco Central, la apertura comercial y una mayor flexibilidad cambiaria. “Lo ideal para Argentina sería moverse más cercano a lo que son sus vecinos de la región”, expresó.

Para el economista, la discusión no pasa solamente por quién gobierna, sino también por la continuidad de determinadas reglas macroeconómicas que permitan reducir la incertidumbre y generar previsibilidad para las inversiones.

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