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La advertencia de Juan Graña en RDEco: “No hay forma de que Vaca Muerta, la minería y el agro generen 21 millones de puestos de trabajo de calidad”

En una nueva edición de Ronda de Economistas (RDEco), los economistas Juan Graña y Pedro Gaite analizaron las dificultades del modelo económico para generar empleo de calidad y sostener el desarrollo productivo.

La advertencia de Juan Graña en RDEco: “No hay forma de que Vaca Muerta, la minería y el agro generen 21 millones de puestos de trabajo de calidad”
Vaca Muerta | Captura
30-10-2026 | 19:23

En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, los economistas Juan Graña y Pedro Gaite debatieron sobre las perspectivas de crecimiento de la Argentina, el impacto del modelo económico de Javier Milei y las dificultades para generar empleo de calidad. Ambos plantearon la necesidad de discutir una estrategia de desarrollo de largo plazo, aunque pusieron el foco en las consecuencias productivas y sociales de la actual orientación económica.

La discusión sobre cómo crecer y equilibrar los resultados de los distintos sectores productivos abrió un nuevo capítulo del debate económico. Juan Graña cuestionó que la situación argentina pueda describirse simplemente como una economía que avanza a dos velocidades. “Hay que dejar de hablar de que la economía va a dos velocidades porque va en dos direcciones”, sostuvo.

Juan Graña reclamó una política industrial para evitar la destrucción del empleo

Para el economista, el problema excede las diferencias entre sectores ganadores y perdedores: “A los que les va mal están perdiendo, se están destruyendo empresas, se está perdiendo empleo y eso es el conjunto más amplio del entramado productivo”.

Graña consideró que el programa económico apuesta al crecimiento de actividades con una capacidad limitada para absorber trabajadores y con una distribución territorial particular. En ese sentido, advirtió que el agro, la minería y Vaca Muerta no podrán generar por sí solos los puestos de trabajo que necesita el país. “No hay forma bajo ningún hipótesis de que Vaca Muerta, la minería y el agro generen 21 millones de puestos de trabajo de calidad”, afirmó.

Juan Graña planteó que el desafío consiste en articular el crecimiento de las actividades primarias con el resto de la estructura productiva. Como ejemplo, cuestionó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) no garantice suficientes vínculos entre los proyectos energéticos y mineros y los proveedores industriales nacionales.

Frente a ese escenario, propuso modificar la orientación económica mediante herramientas concretas: “Lo que hay que hacer es un cambio de la política económica”. Y agregó que resulta necesario impulsar “una política industrial, una política productiva limitando el impacto que tienen las importaciones sobre los sectores productivos que te interesa que sigan existiendo y generando crédito”.

También advirtió sobre las consecuencias sociales de una transformación productiva que no contemple las condiciones necesarias para trasladar trabajadores y familias hacia las nuevas zonas de actividad económica.

Pedro Gaite advirtió sobre la pérdida de empresas y empleo por el modelo económico

Por su parte, Pedro Gaite distinguió entre los costos iniciales del programa de estabilización y los efectos estructurales del modelo económico. Si bien reconoció que era necesario corregir desequilibrios macroeconómicos, consideró que existían herramientas para distribuir de otra manera el impacto del ajuste. “Lo que está pasando ahora ya no es los costos de ese plan de ajuste, sino que es el modelo en marcha”, señaló.

Gaite reconoció que la expansión del agro, la minería y la energía representa una oportunidad para generar divisas y aliviar la restricción externa argentina. Sin embargo, remarcó que esas actividades no alcanzan para garantizar empleo para toda la población.

“La industria sigue siendo un sector estratégico en términos de encadenamientos productivos, de generación de empleo, del dinamismo de su frontera tecnológica y de los equilibrios territoriales”, explicó.

Además, defendió la necesidad de agregar valor a las exportaciones de recursos naturales. En lugar de limitarse a vender materias primas como litio o petróleo, propuso desarrollar cadenas productivas que incorporen tecnología, proveedores nacionales y mayor capacidad exportadora.

Finalmente, expresó cautela sobre las perspectivas de corto plazo: “No podemos acostumbrar a una economía argentina que crece en el agregado pero que destruye empleo”. Y advirtió que, si el modelo actual se consolida, podrían profundizarse la pérdida de empresas, la caída del empleo y el debilitamiento del mercado interno.

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