Con el título de Oxitocina (Inés y los perros), subtitulada una comedia incómoda sobre la maternidad se presentará Florencia Raggi en este unipersonal escrito y dirigido por Dennis Smith. Se podrá ver en la sala Cunill Cabanellas del teatro San Martín desde el sábado 17 de octubre y hará funciones de jueves a domingo a las 19.30. El diseño de escenografía es de Julia Freid y Florencia Tutusaus, el de vestuario de Pablo Ramírez, el de iluminación de Adrián Grimozzi y la música original es también de Smith.
—¿Por qué el título de “Oxitocina”?
—A mí me pareció original y llama la atención. Ese nombre es el de la hormona que liberan los animales y los humanos cuando parimos, el de la empatía, del afecto, de los vínculos, la que permite la bajada de la leche. Hay un juego entre la perra que mi protagonista tiene y ella misma. El espectáculo es muy atractivo, el director le puso humor, música y mucha cuestión corporal.
—¿Te da miedo encarar un unipersonal?
—No lo tenía como meta. Del teatro me encanta el trabajo en conjunto y tener mis compañeros con los que me vinculo y comunico en escena. Cuando Dennis (Smith) me lo propuso, le dije “me parece que no tengo muchas ganas de hacer un unipersonal.” El me pidió que la leyera y me dijo: “es una madre que pierda a su hija y no la va a buscar”. Pensé menos que menos, porque para mí la maternidad es un tema fundante. Luego fui a ver su unipersonal Mi vida anterior de Teresa Donato y me maravilló. Cuando leí su texto tenía muy fresca su puesta y eso influyó mucho. Me conmovió la cantidad de capas que hay en el material. Aparece la relación madre e hija, pero también con su hermana y su marido. En mi vida soy una madre muy distinta, siempre estuve presente, pero creo que en algún momento en mayor o menor medida todas hemos sentido lo que siente Inés. Hay contradicciones en la maternidad, con la responsabilidad, con un otro que está a tu cargo y con lo que cambia tu vida a partir de eso. Me pareció que era una historia hermosísima para contar y que me animaba a hacerlo de la mano de Dennis.
—¿Por qué siempre estuviste muy presente en los ciclos de Teatro por la Identidad con las Abuelas de Plaza de Mayo?
—Justamente empecé a participar y colaborar con ellas cuando fui madre. Fue en el 2001 en España, después de parir a mi segundo hijo, que me dije: “Si un hijo o hija mía estuviese criado por otra familia sin saber su identidad, yo sería una abuela de Plaza de Mayo”. Lo sentí más allá de la ideología política, como instinto maternal, de los familiares. Ahí empecé a colaborar, hicimos Teatro por la identidad en España junto a Manuel Callau, con otros argentinos y españoles que nos auto convocamos y montamos veintitrés proyectos. Fue una de las experiencias más enriquecedoras que he hecho hasta ahora.
—Además de dirigirte Javier Daulte ¿es casi tu maestro?
—Sí, siempre estoy haciendo cursos con él. Me dirigió en Ella en mi cabeza donde compartía escenario con Joaquín Furriel y Juan Leyrado y después hice de él La carnicería en el Regio. También me di el gusto de volver a trabajar con Marcos Montes que estaba en La señorita de Tacna y que para mí es uno de los mejores actores de la Argentina.
—Te dirigió Norma Aleandro ¿cómo vive esa experiencia?
—Con Norma hice primero un reemplazo en La señorita de Tacna y luego me convocó para Cinco mujeres con el mismo vestido. Fue la mejor escuela, porque ella me enseñó a amar el teatro y a respetarlo profundamente. Estoy feliz porque estuve en proyectos teatrales muy importantes, que me han dado muchas alegrías y con los que he aprendido y crecido.
Lo primordial de la vida
A.S.
Confesará Florencia Raggi: “Siempre lo tuve desde chiquita muy claro que quería ser madre. Diría que lo primordial en mi vida, no me imagino mi existencia sin serlo”.
Su madre, Nilda Raggi también es actriz. Asegura: “De alguna manera primero conocí el medio gracias a ella y me influyó porque de muy pequeña vivencié como lo vivía. Me di cuenta lo complejo que era, pero ella empezó a actuar de grande, no fue algo muy natural y cotidiano.”
Cuando se le pregunta cuánto la ayudó su belleza, duda: “Sería muy poco agradecida si dijera que me jugó en contra, aunque creo que a veces lo he sentido que sí. La verdad no puedo decir si en contra o a favor”.
Anticipa que se la podrá ver el próximo año en dos series, Zambrano junto al Puma Goity, casi la continuación de El encargado para Disney+. Y la nueva serie de Netflix Crimen desorganizado, dirigida por Nicanor Loreti el mismo de Kryptonita con Celeste Cid, Marco Antonio Caponi, Matías Mayer y Benjamín Amadeo también en elenco. Finaliza: “Reconozco que hago mucho más teatro, que es lo que más me gusta, pero lo audiovisual cuando salen oportunidades, con propuestas de personajes lindos me atrae hacerlo. Soy una afortunada en ese sentido he tratado de elegir dentro de lo que me ofrecen. Me gusta aceptar lo que siento que puede ser un desafío. Por diferentes temas, por el proyecto en sí, por con quién estoy, quién lo dirige o por lo que me está pasando a mí en ese momento. Reconozco que quisiera trabajar siempre todo el tiempo”.





