Columnistas•Sociedad descosida

Rotocracia

La fragmentación social, la atomización del poder y la desigualdad abren la puerta a una nueva forma de gestión y explican la aparición de políticos tan disruptivos como Donald Trump, los Bolsonaro o Javier Milei.

Rotocracia
Suturas.
Hoy 00:42

Siempre hay un roto para un descosido”

Refrán popular

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1. Dos situaciones de la última semana permiten entender algo distinto de la política de nuestros días: una cuestión que, de alguna manera, trasciende lo ideológico o, más bien, como veremos, lo incluye y lo define. La primera es el seudofestejo de los 15 años, a sus 33, de la legisladora porteña Lucía Montenegro. PERFIL tituló: “Diputada libertaria tiró la casa por la ventana y festejó sus 33 años con Lemoine y temática de quinceañera”. Las imágenes de la fiesta, en la que estuvo, entre otras personas, la diputada nacional Lilia Lemoine, constituyen un extraño cuadro –es más bien una película– de la dirigencia oficialista. Soledad, euforia un tanto sobreactuada, lo que en francés más que en castellano se llama “bizarro”. En nuestro idioma la palabra alude a la valentía, pero en el lenguaje común estamos más cerca de lo que se denomina vergüenza ajena. La fiesta, lo que mostró la fiesta, es un símbolo, una huella de identidad.

2. La segunda imagen es la de Lula el día de su triunfo. Su discurso, su postura física, sus gestos hacia su vicepresidente, Geraldo Alckmin, sus referencias a la tecnología y a la juventud, un par de días antes de cumplir 81 años, revelan (además de las diferencias ideológicas) otra condición. El País de España habló de “firmeza”; Bernie Sanders, de “defensa de los trabajadores”; Vladimir Putin, de “actitud de liderazgo”. Pero quizás fue Alberto Fernández quien marcó, ya hace unos años, un detalle que podríamos definir como ontológico: “Su entereza demuestra no solo el compromiso, sino la inmensidad de ese hombre”.

3. Entereza, precisamente. Lo contrario de rotura. Montenegro –que, como señaló Noticias, “en 2023 fue coanfitriona de un acto en la Legislatura porteña en ‘homenaje a las víctimas del terrorismo’, que provocó repudio de organismos de derechos humanos. Más recientemente se viralizó por organizar un homenaje a más de 300 maestros de artes marciales en la Legislatura porteña, por repartir choripanes enfrente de la cancha de San Lorenzo o por un video bailando con el embajador de Estados Unidos Peter Lamelas”– es un símbolo de una nueva dirigencia. Políticos rotos, historias disruptivas, con pasados a lo Don Draper (el protagonista de la serie Mad Men, que se inventa una vida para ocultar un pasado oscuro). O lo que describe Rodrigo Nunes, doctor en Filosofía por el King’s College de Londres y profesor de Teoría Política y Organización en la Universidad de Essex, en el Reino Unido, cuando dice que la ultraderecha se sostiene en “el emprendedor político, que aprovecha estos vacíos políticos creados por la coyuntura”. Nunes fue más allá: “La forma de organización característica de la extrema derecha es una especie de ecología de ‘emprendedores políticos’ a través de plataformas digitales”.

De Lula se dijo "su entereza demuestra la inmensidad de aquel hombre. Lo contrario de rotura

4. La lista de rotos comienza con Lucía Montenegro y puede incluir a gran parte de la dirigencia oficialista (especialmente la que no llega de experiencias previas en otras fuerzas políticas): Manuel Adorni, Diego Spagnuolo, la propia Lemoine o Fernando Cerimedo, por mencionar solo algunos. El pasado familiar de los hermanos Milei habla de esa construcción de una personalidad y de un vínculo particular con la realidad. Es lógico que alguien roto se plantee cuestiones como la motosierra, la destrucción “tópica” del Estado desde adentro y la destrucción sin la sensibilidad de detectar si es creativa.

5. La fragmentación de las personas, la distancia entre su imagen pública y su imagen real, es un tema estudiado. De Donald Winnicott a Otto Kernberg, la bibliografía es extensa. Vale la pena leer la saga de la familia Bolsonaro o la biografía de Donald Trump para entender esta dinámica particular de ejercer el poder: su vínculo con la adulación, la inseguridad, la agresividad, las vacilaciones. Todo encaja.

6. Para definir la gestión Milei se habló de dos ideas: lumpencracia y crotocracia. Podrían asociarse a la que proponemos aquí, pero, pese a los puntos en común, hay diferencias. La primera sería un gobierno de personas que, aun en el poder, no terminan de representar intereses colectivos. La crotocracia aludiría a la ineficacia de la gestión, al poco profesionalismo. La rotocracia, con el vínculo particular entre rotos y descosidos que nos brinda el refranero, habla de sociedades partidas, que se relacionan de otro modo con lo democrático.

7. La imagen viene de la costura. “Roto” y “descosido” son dos estados de una prenda dañada: una rasgada y otra con las costuras abiertas. Ninguna está entera, pero se emparejan entre sí. En el habla antigua, ambas palabras designaban también a la gente andrajosa, así que el sentido era que el pobre o el desarreglado encuentra a su igual. El refrán tiene hoy respaldo empírico. Alessandro Nai y Jürgen Maier escribieron el libro Dark Politics, en el que usan datos de cien elecciones, encuestas poselectorales y experimentos para estudiar el narcisismo, la psicopatía y el maquiavelismo en los políticos. El dato clave es que los rasgos oscuros aparecen con fuerza en los populistas, van de la mano de una retórica más agresiva y los valoran sobre todo los votantes que también puntúan alto en esos rasgos. Dicho de otro modo: el roto no se impone; lo eligen.

8. Luis Ignacio García, filósofo y autor del esencial Fascismo cosplay, dictó recientemente unas conferencias sobre el pensamiento de Nick Land, una de las figuras centrales de la neorreacción y de la llamada Ilustración Oscura. Vale detenerse en la segunda, en la que analizó el vínculo entre deseo y política. Uno de los momentos claves de la nueva política estaría en el paso de la adhesión a la adicción. Y una de las hipótesis que permiten pensar la realidad de la política actual es particularmente sugestiva: “No hay afuera del afuera”.

9. No hay afuera del afuera: todos somos, habitamos, vivimos el afuera. La política es hija de aquella economía libidinal que Jean-François Lyotard analizó en 1974 en el libro del mismo nombre. Hay algo que trasciende lo personal y que lo determina. In-dividuo, lo que no se divide, es casi lo contrario del político actual. Por eso es tan significativa la entereza. Quizás sea el último vestigio de una realidad que cambia.

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