La economía de Estados Unidos marcó un crecimiento interanual del 3,4%, pero los fuertes aumentos en los precios de los combustibles, los alimentos y la salud generan malestar en los votantes en la antesala de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.
Según una encuesta de Pew Research Center (PRC), el 84% de los consultados considera que la economía es muy importante a la hora de decidir su voto.
La cifra fue creciendo. En su relevamiento de septiembre pasado, PRC registró que el 74% de los estadounidenses está muy preocupado por los precios de la nafta y la energía, siete puntos más que en julio.
La inquietud también alcanza a los alimentos y otros bienes de consumo (73%), seguidos por atención médica (69%) y la vivienda (66%). Además, el 48% expresa una fuerte preocupación por las dificultades para conseguir empleo.
Por otro lado, un sondeo de AP-NORC encontró que el 79% de los adultos desaprueba la gestión del presidente sobre el costo de vida, mientras que el 74% rechaza su desempeño en materia económica. Según la misma encuesta, el 65% de los estadounidenses atribuye los elevados precios principalmente a las políticas de Trump.
La economía es una preocupación compartida por los ambos electorados: el 88% de quienes apoyan a candidatos demócratas y el 82% de quienes respaldan a republicanos la consideran muy importante para su voto, según PRC. Sin embargo, el malestar podría favorecer a la oposición en una elección que definirá el control del Congreso.
Trump hizo de la inflación y la reducción de los precios una de sus principales promesas durante la campaña presidencial de 2024. Ahora, a menos de una semana de las elecciones legislativas, el costo de vida pone a prueba su capacidad para sostener el respaldo de sus propios votantes.





