Ciencia y Tecnología•No aclaren que oscurece

Los riesgos ambientales de la Ley de Mercados de Carbono

“La mayoría de los senadores carece de una mínima comprensión del tema”, opina el especialista. “Hoy ya existe un mercado de "créditos" de carbono que se llama voluntario y que no necesita de ninguna ley nacional”, advierte el autor. El proyecto pasó a Diputados.

Los riesgos ambientales de la Ley de Mercados de Carbono
Hoy 18:17

Con 60 votos a favor y dos en contra, los senadores votaron un proyecto de ley sobre mercados de créditos de carbono. A partir de conversar con varios de ellos y haber presenciado algunas reuniones, puedo animarme a decir que la mayoría carece de una mínima comprensión de lo que se trata. En esas condiciones levantarán la mano hoy.

Que nadie se ofenda. Es la verdad. La inmensa mayoría no podría explicar qué significan y la implicancia de tales créditos de carbono. Hay una minoría que lidera la discusión, que actúa por cuenta y orden de un grupo de consultores y desarrolladores de este tipo de proyectos.

Son esos actores los que mueven la lapicera detrás de estos dictámenes.

Hoy ya existe un mercado de "créditos" de carbono que se llama voluntario y que no necesita de ninguna ley nacional.

Son acuerdos entre privados y consisten en un comercio de papeles sin ningún valor. Allá ellos. Es raro que repentinamente necesiten de la intervención del Estado. En tiempos desregulatorios y libertarios, es extraño que un asunto que se resuelve entre privados se convierta en una urgencia para el Congreso Nacional. Sorprende la premura.

Este es un negocio entre privados que tiene consecuencias colectivas, razón por la cual estos mercados deben estar extremadamente regulados"

Ahora el proyecto mezcla ese mercado voluntario con los mercados "regulados" previstos en el artículo 6 del Acuerdo de París. Acá la cosa se pone seria. Estos créditos de carbono generados en la lógica del Artículo 6 del AP tienen severas implicancias para las cuentas nacionales; impactan negativamente en nuestro inventario de gases de efecto invernadero y nos alejan del cumplimiento de nuestra meta (NDC).

Es decir, un negocio entre privados que tiene consecuencias colectivas. Esta es la razón por la cual estos mercados deben estar extremadamente regulados. El rol del Estado nacional es crucial. El Estado es quien representa los intereses y las obligaciones ante la comunidad internacional y ante el Acuerdo.

El Estado debe tener una política consistente en materia climática para tener un plan de acción de cumplimiento de la NDC y una estrategia de largo plazo. En ese contexto, deberá evaluar y autorizar las transacciones de créditos de carbono.

Se trata de "compensar" (offsetting) capturas temporales de carbono biogénico con nuevas emisiones de carbono fósil, es decir, permisos para continuar contaminando"

Bien, no tenemos esa estrategia. En este contexto, quien autorice la venta de créditos de carbono bajo el artículo 6 será un irresponsable que actúa sin medir las consecuencias de sus actos. Veremos en qué termina una cosa así.

Para complicar todo aún más, todo lo que se impulsa son proyectos basados en la naturaleza (bosques, humedales y praderas). Todo ese tipo de proyectos son fatalmente un fraude. Se trata de "compensar" (offsetting) capturas temporales de carbono biogénico con nuevas emisiones de carbono fósil, es decir, permisos para continuar contaminando.

Recordemos que un tercero compra esos créditos para compensar sus emisiones producto de la quema de combustibles fósiles. El que vende (nosotros) se queda con el "débito" que debe ser contabilizado (sumando emisiones) en su propio inventario. A eso se llama el "ajuste correspondiente".

Es cierto que la mayoría de los legisladores no creen o no consideran al cambio climático un problema real. Pues bien, les pediría a esos legisladores que se abstengan de votar un mecanismo que fue pensado para estimular proyectos de mitigación de emisiones. Sean coherentes, aunque sea en su negacionismo.

¿Qué proyectos serían legítimos? Proyectos energéticos y de carácter industrial, en donde se recortan emisiones fósiles en un lado y se contabilizan en otro. Allí, tanto las reducciones como las emisiones son permanentes y realmente contabilizables.

En los proyectos basados en ecosistemas, la contabilidad es incierta, basada en supuestos, frágil en su permanencia y afectada por múltiples riesgos. Todos los proyectos que son sometidos a evaluaciones independientes terminan en escándalos o mostrando lo poco sólido de los números que se manifiestan.

Por último, todo esto tendrá consecuencias muy graves. Comenzará un proceso de desafectación de áreas hoy bajo algún régimen de protección (ley de bosques) para así generar ecosistemas "en riesgo" y de ese modo proponer proyecto de protección. Eso termina con la Ley de Bosques en un par de años.

Cuidado, esto abre una caja de Pandora que la mayoría creo no lo está viendo. Por supuesto que algunos otros lo ven, claro que lo están viendo.

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