El cantante y guitarrista Nahuel Pennisi, habló en #AgendaAbierta por Radio PERFIL sobre su vínculo con la música, la conexión con el público y el valor de las emociones que se generan durante una interpretación. Además, se refirió a su participación en el encuentro por la visita del papa León XIV a la Argentina.
"Este concierto para mí es un regalo de la música y de la vida. Soy creyente y entiendo que este momento me llega en un momento de plenitud para mi carrera", destacó Pennisi, lleno de felicidad por tener la oportunidad de ser quien reciba con su arte al sumo pontífice en noviembre. Además, destacó lo importante que fue el cambio radical que atravesó su vida, como motor e inspirador para llegar a quien es hoy en día: "Todo lo que pasó, la música, vínculos y familia me hicieron aprender, pero nunca cambié mi esencia. Puede cambiar todo pero el alma es la misma".
En este sentido, Nahuel contó lo que se siente homenajear a un pilar de la música argentina como lo es Mercedes Sosa y la manera de disfrutar el ofrecimiento de un despliegue artístico: "Algunas personas me han dicho que les he hecho recordar a Mercedes. Ella me emociona mucho. Cada vez que canto en algún lado valoro muchísimo el respeto que la gente tiene y su disposición para escuchar. A veces, siento más emocionante el silencio que el aplauso".
Además, reflexionó acerca de su rol artístico como músico: "Ser músico es más que tener un trabajo, una carrera y viajar por lugares, obvio que también lo es, pero lo más valioso para mí es poder dejarle algo a las personas. A veces uno escribe las canciones pensando en algo pero te pegó por otro lado. Yo escribí 'Avanzar' por una niña que no podía ver, en donde había un montón de niños jugando y se sentía distinta, entonces le dijimos que vaya a divertirse y la canción dice 'lo difícil es abrir la puerta, dejar los rincones y echarse a correr', que nos puede pasar a todos".
También se dispuso a reinterpretar su rol como cantante de música folclórica, teniendo la potestad de hacer cualquier ritmo musical y no dejarse encasillar: "Yo me pregunto cómo me ve la gente, pero a mi me gusta toda la música popular; la argentina, uruguaya, cubana... lo último que escuché por ejemplo, es un relanzamiento de un disco de Stevie Wonder".
Por otro lado, recordó con gusto lo que se sentía en sus manos disponer de piezas musicales como tocadiscos o CD´s nuevos, dándole un recuerdo positivo a las joyas del pasado: "Se siente la diferencia entre uno y otro. No es lo mismo masterizar en la era digital que en un disco. Es una conexión distinta. Cuando sentías el olor del papel del CD, era como darle la mano al artista. Que los jóvenes elijan el vinilo es por algo familiar, son recuerdos desbloqueados. Por eso la música son sensaciones".
Por último, sintetizó cómo se dió la llamada para ser parte de la visita del papa: "Me lo tuve que guardar un tiempo, al toque me lo piden y el papa se enferma. Cuando nos enteramos que venía finalmente, era un festejo de gol".








