Modo Fontevecchia•DESAFÍOS DEL ESPECTÁCULO

Cómo se sostiene la industria del teatro en tiempos de recesión: la respuesta de Miguel Pardo

Frente al debate sobre la falta de ficción en televisión y la caída del consumo, el empresario destaca las estrategias de marketing y beneficios para sostener la asistencia a las salas. .

Cómo se sostiene la industria del teatro en tiempos de recesión: la respuesta de Miguel Pardo
Cómo se sostiene la industria del teatro en tiempos de recesión: la respuesta de Miguel Pardo
Hoy 17:25

En un contexto económico atravesado por la recesión y la caída del consumo, la industria del entretenimiento busca fórmulas para sostener la presencia del público en las salas. A partir de los dichos de Carlos Rottemberg sobre cómo la desaparición de la ficción en la televisión abierta representa una coyuntura peligrosa para el futuro del teatro popular, el empresario y productor Miguel Pardo marcó su postura en diálogo con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190)

Pardo se mostró en desacuerdo con su colega al señalar que gran parte de los fenómenos que agotan entradas y remarcó la importancia de no esperar pasivamente a que otras plataformas visibilicen talentos.

Miguel Pardo es productor y empresario teatral de la Argentina. Es reconocido como el principal motor de la cartelera de espectáculos de Villa Carlos Paz y titular de la firma Pardo Producciones. A lo largo de su trayectoria consolidó un imperio del entretenimiento que abarca la gestión de salas icónicas y la producción de obras de gran envergadura.

Miguel, ¿cómo estás? Bienvenido a Modo Fontevecchia. Agustino Fontevecchia te saluda.

¿Cómo estás, Agustino? ¿Todo bien?

Muy bien, muy bien. Gracias por tomarte el tiempo. Creo que el punto que surgió un poco de debate era si esto que dijo Carlos Rottemberg, de que la desaparición de la ficción en la televisión abierta representaba una coyuntura peligrosa para el futuro del teatro popular. ¿Vos cómo lo ves eso?

No, mirá, no estoy de acuerdo porque hay millones de figuras que han nacido del teatro y que luego han pasado a cine o a televisión. Como también figuras que han nacido en cine y en televisión y que han pasado a teatro. Creo que es un muy buen complemento en este caso, pero no estoy de acuerdo con lo que dijo Carlos. Porque imagínate, si tuviéramos que estar esperando que se hiciera una ficción en la televisión, que otra productora televisiva haga una ficción para luego que brille ese artista en esa serie, en esa ficción, en esa película, en lo que fuera, para luego llevarlo al teatro, sería un trabajo muy cómodo. Nosotros, por lo menos desde mis productoras, estamos permanentemente intentando posicionar nuevos talentos o mantener su posición actual. A ver, Fátima Florez, Martín Bossi y el Oficial Gordillo y muchos que te puedo nombrar no han salido de ninguna ficción televisiva y llenan teatros y agotan y agotan y agotan. Así que, en ese sentido, no estoy de acuerdo con lo que dijo Rottemberg.

Yo no tengo tan en claro los números del ecosistema, pero ficción a través de plataformas tipo Netflix parece que se está produciendo bastante. No sé si el volumen total en, no sé cómo lo miden, en minutos grabados u horas producidas o lo que sea, es menor que en otra etapa de la Argentina. Ahí decímelo vos.

Mirá, se está produciendo, ¿sabés? Que no solamente en Netflix, sino que en otras plataformas. Y se están haciendo cosas. A lo que voy es que los productores de teatro, de espectáculo, de shows en vivo, no podemos estar esperando que brille un artista a través de otra productora y de otro formato —en este caso serie, televisivo, lo que fuera— para luego llevarlo al teatro. Sería un trabajo muy cómodo. Y como te di ejemplos, hay un montón de artistas que brillan por sí mismos sin tener que pasar por la televisión o por una serie. Creo que también pueden hacer serie y pueden hacer televisión. Y seguramente la gente lo va a ovacionar en un teatro y lo va a aceptar o lo va a elegir en mirar una serie.

Carlos Rottemberg: “Vas al teatro por el precio de un kilo de helado”

Sí, yo quizás tocaba un poco en la crisis del modelo de negocios de la televisión. Yo acá en un medio de comunicación vemos algo similar, pero déjame llevarte un segundo a un tema. El presidente Milei constantemente tuitea los fines de semana cuando está ahí solo en Olivos fotos de la calle Corrientes y dice: "explota el consumo". Obviamente el consumo no explota, sabemos que no es así, pero ¿qué lectura están haciendo para tener un feeling desde el teatro de cómo está la situación económica?

Mirá, sí, yo he visto esos mensajes, esas imágenes de que explota calle Corrientes. Yo he tenido, y este invierno he tenido espectáculos en calle Corrientes y realmente se ve que funciona, se ve que las cifras van, no estamos mal, estamos bien. Cuando nos damos vuelta los productores y vemos los costos que tenemos, ahí la ecuación cambia un poquito. ¿Me explico? O sea, podés tener mucha capacidad y mucha concurrencia de gente, pero si tenés los costos demasiado altos, ahí es donde se quiebra el negocio un poco. Las temporadas de verano son distintas. Las temporadas de verano apostás todo a 60 días, ya sea Mar del Plata o Carlos Paz, que son las más importantes. En cambio el invierno en Buenos Aires —invierno, cuando te digo invierno te digo desde fines de abril o mediados de abril hasta mediados de octubre o principios de noviembre— no es fácil sostener la programación teatral. Es un trabajo bastante arduo. Pero sí, yo he visto que hay mucho consumo. Hay que poner mucho foco en el teatro independiente porque hay muchísimo teatro independiente, principalmente en Buenos Aires, Córdoba y Rosario. Y cuando te digo muchísimo, te estoy hablando de que cada espectáculo comercial, por llamarle así, que está en calle Corrientes o en las zonas cercanas, por cada espectáculo de esos tenés 10 o 12 espectáculos independientes que se están haciendo en el resto de los lugares de Buenos Aires, que se llaman San Telmo, Palermo, Belgrano y diferentes lugares que están fuera de lo que es calle Corrientes. Y eso es muy bueno porque de ahí nacen grandes talentos.

O sea, tu lectura entonces es que las cosas van bien. Es llamativo, hablamos con muchos economistas acá y nos la pasamos viendo el tema del consumo deprimido y la economía entrando en recesión. Pero bueno, quizás en ciertos sectores están encontrando algo que funciona. Y hoy mucho quizás la gente busca experiencias reales, ¿no? Y quizás el teatro te da eso.

Totalmente. Hay que buscar la vuelta a los beneficios. Que es muy importante porque si vos tenés capacidad —capacidad de una sala grande, por llamarlo así, capacidad de concurrencia— y ves que la gente no llega, buscás un beneficio para qué, para provocar ese consumo. Luego te tenés que dar vuelta, como te dije hace un rato, y cuidar mucho los costos. Que si tenés muy buen consumo a través de beneficios o de diferentes maniobras de marketing que podés hacer para llevar gente al teatro, pero después los costos los tenés altos, no tenés negocio. Entonces ahí es donde está la verdadera fórmula: cuidar muy bien los costos y provocar el consumo con las herramientas que se puedan provocar. Con publicidad, con el periodismo, con las notas y con los beneficios que se le puede dar principalmente a la gente que menos tiene: jubilados, estudiantes, gente que llega justo a fin de mes. Y ahí provocás el consumo. Y una vez que provocás el consumo, hablando de teatro, provocás el hábito. Y cuando tenés el hábito de salir e ir a un teatro, te puedo asegurar que no hay vuelta atrás, porque es una experiencia fantástica, hermosa, y es un mano a mano con la gente. Artista con gente mirándose la cara, eso es lo bueno.

Bueno, Miguel, muchísimas gracias. No sé qué agenda tendrás este fin de semana, pero espero que llenen todo. Te mando un abrazo, gracias por tu tiempo en Modo Fontevecchia.

MEG

También en Perfil