En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el economista Ernesto Mattos y Gustavo Weiss, empresario y referente del sector de la construcción, analizaron el impacto de los impuestos, la falta de ventas y las medidas transitorias del Gobierno. Coincidieron en que aliviar los problemas financieros de las compañías no alcanza si no se recupera la actividad económica.
Durante el análisis, Mattos señaló que la reducción de la carga tributaria todavía está lejos de las expectativas iniciales del Gobierno. Según explicó, “la presión impositiva bajó 0,7% del PBI”, una cifra que equivale aproximadamente a 4.500 millones de dólares. Sin embargo, consideró que ese alivio resulta insuficiente frente al deterioro de la actividad y las dificultades que atraviesan las compañías.
La suspensión de embargos es un alivio, pero no reactiva la economía
El economista describió un escenario complejo en el que se combinan la caída de las ventas y distintos impuestos que afectan el funcionamiento cotidiano de los negocios. “Es un combo explosivo”, resumió, al mencionar también el impuesto al cheque y otras obligaciones que impactan sobre el movimiento financiero de las empresas.
Uno de los puntos que destacó fue el efecto de los embargos automáticos de ARCA sobre las cuentas bancarias. Explicó que esas medidas podían dejar a las compañías sin liquidez para afrontar sus compromisos inmediatos. “Eso te deja sin efectivo, sin movimiento, sin poder pagar sueldo”, advirtió.
Mattos consideró que el Gobierno comenzó a tomar nota de estas dificultades y mencionó como ejemplo la decisión de suspender temporalmente los embargos. No obstante, alertó sobre las consecuencias de la caída de las inversiones. Al referirse a los datos del Banco Central, señaló que la inversión extranjera directa registraba un saldo negativo de alrededor de 100 millones de dólares, en un contexto en el que empresas liquidaron activos y redujeron su exposición en el país.
Por su parte, Gustavo Weiss valoró la decisión oficial de frenar los embargos durante un período determinado y consideró que representa una señal positiva para el sector empresario. “Es un alivio, es una medida en el sentido correcto”, afirmó.
El referente de la construcción explicó que la iniciativa fue bien recibida tanto por la industria como por el empresariado en general, porque permite ganar tiempo frente a las dificultades financieras. Sin embargo, aclaró que no resuelve los problemas estructurales que afectan a las compañías.
“Lo que hace es solucionar un problema en un determinado plazo”, sostuvo Weiss, y remarcó que el desafío central consiste en recuperar el nivel de actividad económica.
En ese sentido, planteó que las empresas necesitan volver a generar ingresos para cumplir con sus obligaciones sin depender de medidas excepcionales. “Lo que hay que hacer es reactivar de alguna forma la actividad, que en definitiva es lo que va a dar la posibilidad de que esa empresa cumpla sus compromisos”, explicó.
Finalmente, Weiss reconoció la importancia del alivio dispuesto por el Gobierno, pero insistió en su carácter limitado: “Es positiva, pero efectivamente es transitoria”. El diagnóstico compartido dejó en evidencia que, más allá de las medidas financieras de emergencia, la recuperación de las ventas y de la actividad productiva será determinante para sostener a las empresas argentinas.









