Los caminos rurales en estado de agoníaEl gobierno de Santa Fe anunció un cambio en el destino de los impuestos que pagan los productores agropecuarios. A partir de 2027, si la Legislatura aprueba el proyecto de presupuesto, la totalidad de los recursos que percibe la administración provincial por el Impuesto Inmobiliario Rural se utilizará para financiar obras destinadas al campo, especialmente la reparación y el mantenimiento de caminos rurales.
La iniciativa fue presentada por la gestión de Maximiliano Pullaro como parte del Presupuesto 2027 y contempla la creación del Fondo de Infraestructura Agropecuaria Santafesina (FIAS), que funcionará bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo.
Los caminos rurales en estado de agonía
La decisión representa un cambio en la administración de los recursos provinciales. Hasta ahora, el Impuesto Inmobiliario Rural constituía una fuente de ingresos de libre disponibilidad para el Ejecutivo, que podía destinar esos fondos a diferentes necesidades presupuestarias. Con el nuevo esquema, la recaudación correspondiente al gobierno provincial tendrá una asignación específica vinculada con la infraestructura productiva.
El proyecto contempla recursos para el fondo por aproximadamente $38.342 millones, de acuerdo con las cifras difundidas durante la presentación presupuestaria. Se trata de la recaudación prevista para ese destino, neta de coparticipación.
Qué cambia con el nuevo Fondo de Infraestructura Agropecuaria
La creación del FIAS busca atender uno de los reclamos recurrentes de los productores santafesinos: el estado de los caminos rurales y las dificultades de infraestructura que afectan el traslado de la producción.
En una provincia donde la actividad agropecuaria tiene un peso central en la economía, las condiciones de los caminos inciden directamente sobre los costos de transporte, la salida de las cosechas y el funcionamiento de las explotaciones agrícolas y ganaderas.
La propuesta apunta a establecer una relación directa entre el impuesto que abonan los propietarios de inmuebles rurales y las inversiones que se realizan en infraestructura para el sector.
Durante una recorrida por el departamento San Cristóbal, Pullaro explicó que los recursos que percibe el Ejecutivo por ese tributo pasarán a integrar el fondo para financiar obras vinculadas con la actividad agropecuaria.
El gobernador también sostuvo que Santa Fe busca diferenciarse de otros distritos por su tratamiento tributario del campo y destacó que su administración no aplica Ingresos Brutos a la actividad agropecuaria en los términos señalados durante el anuncio.
Los productores podrán monitorear el destino de los fondos
Uno de los aspectos que destacó el ministro de Economía provincial, Pablo Olivares, durante la presentación es la posibilidad de que representantes del sector agropecuario participen en el seguimiento de los recursos.
La incertidumbre política y El Niño ponen en duda las inversiones del campo
El funcionario explicó que el cambio busca transformar un impuesto que actualmente puede financiar distintos gastos provinciales en una herramienta con una finalidad específica.
La intención es que los aportes del sector regresen en forma de infraestructura y que las entidades vinculadas con la producción puedan monitorear su utilización.
El anuncio de Pullaro llega en medio de una discusión que lleva años sin resolverse en Santa Fe, y en las distintas provincias argentinas por el deterioro de los caminos rurales y la falta de correspondencia que denuncian los productores entre los impuestos y tasas que pagan y las obras que reciben.
En este caso, el problema atraviesa distintas regiones de una provincia que cuenta con unos 60.000 kilómetros de caminos rurales, fundamentales para sacar la cosecha, transportar leche y ganado, abastecer establecimientos y garantizar la circulación de las familias que viven en el campo.
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