Sociedad•El papa en Argentina

En su primer día, León XIV envió un mensaje de fuerte tono político frente a Milei: "La economía debe estar al servicio de la persona"

En su primer discurso en el país, el pontífice llamó a defender la democracia y a convivir más allá de las diferencias políticas. También pidió fortalecer la educación, las universidades y la investigación, y advirtió sobre la emigración de jóvenes.

En su primer día, León XIV envió un mensaje de fuerte tono político frente a Milei: "La economía debe estar al servicio de la persona"
Papa León XIV en el Palacio Libertad | Captura
Hoy 20:00

Frente a Javier Milei, sentado a su lado en el Palacio Libertad, el papa León XIV pronunció este domingo su primer discurso en la Argentina, con un mensaje de fuerte contenido político. Sin mencionar directamente al Gobierno, el pontífice pareció advertir sobre las consecuencias de anteponer la economía a las personas cuando afirmó que "la economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía". También exhortó a fortalecer la educación, las universidades y la investigación, en un momento de fuerte confrontación entre la administración libertaria y las casas de estudio por su financiamiento.

Al comienzo de su intervención, León XIV también recordó a su antecesor y el vínculo que mantuvo con la Argentina durante sus 12 años al frente de la Iglesia católica. "Durante 12 años se escuchó la voz de un pontífice argentino que llevó consigo los lugares, las personas y la fe que aquí recibió", expresó. Luego explicó que su llegada representa un recorrido inverso al de Francisco: "Hoy recorro el camino inverso y vengo a la patria donde el papa Francisco comenzó una historia que después habría de entrelazarse con toda la Iglesia".

"La democracia pertenece también a esa herencia que debe ser custodiada", sostuvo León XIV ante las autoridades nacionales y representantes de distintos espacios políticos. En ese sentido, llamó a "aprender a convivir, aun cuando existan diferencias de pensamiento" y advirtió que la vida democrática requiere "la disposición a escuchar, el cuidado de la palabra, la búsqueda paciente de acuerdos". También pidió reconocer en quien piensa distinto "a un compatriota con quien se comparte un mismo destino".

El mensaje dirigido a quienes ejercen responsabilidades públicas también tuvo un tono de advertencia sobre el ejercicio del poder. "La autoridad alcanza su sentido más alto cuando se ejerce como servicio", planteó el Papa, y agregó que quienes gobiernan deben "orientar sus decisiones hacia el bien de toda la comunidad".

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El pasaje económico fue uno de los más contundentes del discurso. Después de referirse a las dificultades de las familias, a quienes buscan trabajo y a los jubilados, León XIV sostuvo que es necesario favorecer las oportunidades, estimular la iniciativa privada y procurar que el crecimiento también alcance a quienes enfrentan mayores dificultades. Entonces pronunció la frase que sintetizó buena parte de su mensaje: "La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía".

La referencia a los jóvenes también incluyó una alusión directa a la situación del país. "Una Nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes deben abandonar su tierra para realizar sus sueños", afirmó. Y vinculó esa preocupación con la necesidad de "robustecer de manera particular la educación, la formación profesional, la universidad y la investigación".

El Papa León XIV y Javier Milei en el Palacio Libertad
El Papa León XIV y Javier Milei en el Palacio Libertad

León XIV profundizó ese planteo al reivindicar la tradición educativa argentina y reclamar que se preserve y fortalezca la formación de las nuevas generaciones. "La Nación necesita contar, desde ahora, con su inteligencia, su creatividad y su participación", sostuvo. La referencia a las universidades adquirió especial relevancia en medio del enfrentamiento entre el Gobierno y las instituciones universitarias por el financiamiento y la aplicación de la ley de financiamiento universitario.

El pontífice también incorporó al discurso la cuestión social y el cuidado de los sectores más vulnerables. Mencionó a las personas enfermas, con discapacidad o en situación de dependencia y afirmó que corresponde "cuidar, aliviar el sufrimiento, acompañar y hacer sentir a cada persona que su vida conserva siempre un valor que ninguna circunstancia puede disminuir".

Por último, el Papa planteó que la responsabilidad con las próximas generaciones también implica defender la dignidad humana desde el comienzo de la vida. "Antes de preguntarnos qué mundo les dejaremos a los que están por venir, debemos reconocer su dignidad", sostuvo. Y agregó que el respeto por quienes vendrán comienza con la capacidad de acoger la vida desde sus primeros instantes.

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