En el marco de su viaje por Argentina, el papa León XIV recibió la distinción de las llaves de la Ciudad de Buenos Aires durante un breve acto institucional. El reconocimiento estuvo encabezado por el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien estuvo acompañado por su esposa María Belén Ludeña y su bebe Vito Macri.
El gesto representó la bienvenida formal de la Ciudad al Sumo Pontífice en el inicio de una gira pastoral por la Argentina, que también incluirá misas, celebraciones y actividades en la provincia de Córdoba y en la provincia de Buenos Aires, como Luján y Claypole.
El Jefe de Gobierno y su esposa le expresaron al papa el afecto de la Ciudad y el orgullo de contar con su presencia en territorio porteño. La breve ceremonia se realizó en la Plazoleta "11 de junio 1580", al pie del monumento a Juan de Garay.
El encuentro tuvo lugar en un sitio significativo para la historia porteña. La plazoleta "11 de junio de 1580" recuerda la segunda fundación de la Ciudad de Buenos Aires, bajo el nombre de "Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre", un gesto que refleja el profundo vínculo de la capital con la fe católica.
“Bienvenido, Papa León XIV! La llegada del Santo Padre nos emociona y marca un momento histórico, único en la vida de nuestra Ciudad. Junto a María Belén y Vito, tuvimos el honor de entregarle la Llave de la Ciudad y distinguirlo como Visitante Ilustre”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto a su esposa, la periodista María Belén Ludueña y su hijo.
















