Yanina Nicoletti, la primera abogada que representó en Argentina al empresario estadounidense Hayden Davis, manifestó preocupación por su seguridad y reclamó medidas de protección judicial ante el temor de que se repitan las amenazas y los episodios de intimidación que denunció el año pasado, en el marco del caso $LIBRA. En diálogo con PERFIL contó que lleva 48 horas sin salir de su casa y evita encontrarse con sus familiares por miedo a quedar expuesta a nuevas situaciones de riesgo.
La letrada aseguró que no recibió ninguna respuesta del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi sobre el pedido de protección que presentó ante la Justicia. Su reclamo incluye una evaluación preventiva del riesgo y la adopción de medidas para resguardar su integridad, la de su hijo y la de las personas de su entorno familiar y profesional. Según pudo averiguar PERFIL, Martínez de Giorgi se pidió licencia y en este tiempo Rafecas está a cargo del Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 8.
Pese al temor que manifestó, Nicoletti descartó la posibilidad de abandonar la ciudad de Buenos Aires o irse del país. Explicó que tiene una familia, clientes y una actividad profesional que no está dispuesta a dejar por esta situación. También señaló que no quiere que su hijo, aunque es mayor de edad, tenga que modificar su vida en la Argentina como consecuencia de los episodios que denunció.
La abogada sostiene que necesita protección para poder continuar con sus actividades sin exponerse a nuevas intimidaciones. Además, expresó su preocupación por otros episodios de amenazas que, según su percepción, afectan a colegas y personas vinculadas con investigaciones de relevancia pública.
El fallo del caso $LIBRA es un escándalo
Las amenazas y los seguimientos que denunció
Los temores de Nicoletti tienen como antecedente una serie de episodios que relató en una presentación judicial. La abogada denunció situaciones de intimidación, accesos indebidos a sus redes sociales y hechos que, según explicó, afectaron su tranquilidad y modificaron sus decisiones cotidianas desde que el caso $LIBRA adquirió exposición pública.
Uno de los episodios que describió ocurrió cerca de su anterior vivienda. Según su presentación, un hombre se acercó a unos 100 metros del domicilio, afirmó pertenecer a los servicios secretos y le transmitió un mensaje: debía cuidarse. La presencia de esa persona, que además habría demostrado conocer dónde vivía, la llevó a abandonar el lugar por temor a que su información personal quedara expuesta.
La denuncia también incluyó un episodio que involucró a un colaborador de su estudio jurídico, ocurrido mientras Nicoletti todavía asesoraba a Davis en cuestiones legales en la Argentina.
Según el relato de la letrada, al menos cinco personas abordaron a su colaborador y lo trasladaron al hotel Sheraton de Retiro. Durante un encuentro en un salón o reservado del establecimiento, le hicieron preguntas sobre Nicoletti, su relación profesional con el empresario estadounidense y su posición frente al presidente Javier Milei.
De acuerdo con la presentación, esas personas se identificaron como supuestos integrantes de organismos de inteligencia de Estados Unidos. Durante la reunión, también habrían buscado información sobre las actividades de Davis en la Argentina, sus reuniones con funcionarios y empresarios y la existencia de documentos que pudiera haber firmado durante sus viajes al país.
Nicoletti aclaró que no puede confirmar que quienes participaron del encuentro pertenecieran efectivamente a los organismos de inteligencia que mencionaron. Sin embargo, sostuvo que el encuentro ocurrió y manifestó su preocupación por el interés que esas personas demostraron en su actividad profesional y sus vínculos personales.
La abogada también incorporó a su presentación episodios de hackeo y accesos indebidos a sus redes sociales, algunos de los cuales, según indicó, habían sido documentados. No atribuyó esos hechos a una persona determinada ni afirmó que, por sí solos, permitieran identificar a los responsables de las intimidaciones
El pedido de protección y la falta de respuesta judicial
En su presentación, Nicoletti solicitó al juez Martínez de Giorgi una evaluación técnica del riesgo que enfrenta y la adopción de medidas de protección para ella y su entorno. También pidió que se mantengan bajo reserva sus datos personales y los de sus familiares para evitar que se difunda información que pueda facilitar su localización.
Nicoletti también manifestó su preocupación por la actuación de las autoridades judiciales ante las que debe reclamar protección. En su escrito, sostuvo que tanto el juez como el fiscal Eduardo Taiano afrontaron cuestionamientos vinculados con la tramitación del caso, una circunstancia que, a su entender, aumenta su vulnerabilidad y vuelve necesario extremar las medidas de confidencialidad.
La letrada pidió que se contemple además la situación de su hermano, Lucas Nicoletti, abogado que trabaja con ella en el estudio jurídico. Aclaró que no denunció una amenaza concreta contra él, sino que solicitó que se considere su vínculo familiar y profesional al evaluar las medidas de resguardo.
También solicitó que se tenga en cuenta la situación de su hijo, mayor de edad y residente en la provincia de Buenos Aires, quien no convive con ella. Según explicó, limitó los encuentros personales por temor a que la observación de sus propios movimientos permitiera identificarlo o reconstruir sus rutinas. No afirmó, sin embargo, tener conocimiento de que su hijo esté siendo seguido.
La abogada pidió que las medidas urgentes no queden supeditadas a los tiempos de una evaluación técnica y que se preserve la información que pueda facilitar la localización de ella o de sus familiares.
El contexto político del caso $LIBRA
La preocupación de Nicoletti también está atravesada por el escenario político y judicial que rodea la investigación. En su presentación, mencionó las declaraciones que Milei realizó durante la gala anual 2026 de la Fundación Faro, celebrada el 23 de octubre, cuando se refirió a periodistas que habían cubierto el caso $LIBRA y afirmó que eran quienes debían "quemarse en la hoguera".
Aunque la abogada no fue mencionada por el Presidente, sostuvo que esas expresiones le generaron inquietud por su vinculación pública con la investigación. No obstante, aclaró que no considera que esas declaraciones constituyan por sí mismas una amenaza dirigida contra ella ni atribuye al mandatario una intención concreta respecto de su persona.
El 23 de octubre, Martínez de Giorgi dispuso el sobreseimiento del Presidente, de su hermana Karina Milei y de los demás acusados, entre ellos Davis, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, a partir de un pedido del fiscal Taiano. La decisión generó cuestionamientos por las medidas de prueba que no se habían completado y por la falta de declaraciones de algunos testigos propuestos durante la investigación.
Uno de los inversores afectados, Juan Patricio Marchetto, apeló el sobreseimiento y cuestionó que la causa se hubiera cerrado sin que declararan personas que, según planteó, podían aportar información relevante. Entre ellas mencionó a Nicoletti, cuya actuación como primera abogada de Davis en la Argentina quedó nuevamente vinculada con el expediente.
ML











