El avión que quedó en el centro de la versión sobre una supuesta salida de Flávio Bolsonaro de Brasil tiene historia propia en la Argentina. El Gulfstream G400 matrícula LV-JQW pertenece a Baires Fly S.A., una empresa de vuelos chárter con base en Aeroparque. La firma está bajo la lupa judicial en la causa por las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). En diciembre pasado, ese mismo jet llevó al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, al sorteo del Mundial en Washington. Desde la medianoche de este lunes está estacionado en la plataforma del aeropuerto internacional de Puerto Iguazú.
Según pudo saber PERFIL, Baires Fly pidió a la Aduana y a Migraciones, a las 0.30 de este martes 27, la salida del LV-JQW hacia Estados Unidos a las 2, con tres tripulantes y cuatro pasajeros. La empresa no llegó a presentar el plan de vuelo ni el registro de pasajeros: al rato canceló el vuelo, que nunca salió. El avión había llegado desde Aeroparque. Despegó a las 22.14 del lunes y aterrizó en Iguazú a las 23.45, según su historial público en Flightradar24, al que accedió este medio.
La Dirección Nacional de Migraciones informó que “no registra ingreso alguno de Flavio Bolsonaro a la República Argentina”. Después de que el caso escalara en los medios, las autoridades iniciaron controles sobre la aeronave y su tripulación. Según el organismo, constataron “que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”. Ante una consulta de Bloomberg, la vocería presidencial ya había negado que el senador hubiera entrado al país.
El historial del LV-JQW en Flightradar24 registra cerca de 290 movimientos entre fines de octubre de 2025 y este lunes. Su punto de operación más frecuente fuera del país es el aeropuerto ejecutivo de Fort Lauderdale, en Florida, que aparece en 91 tramos, casi un tercio del total. Lo siguen Aeroparque, San Fernando y Guayaquil, en Ecuador, con 32 tramos. Guayaquil funciona como escala técnica: en el último año, ninguno de los vuelos que salieron de Buenos Aires hacia Estados Unidos lo hizo sin parar. Aeroparque está a unos 7.100 kilómetros de Miami, en el límite de la autonomía de un G400. Puerto Iguazú está 700 kilómetros más cerca. El propio registro muestra que desde la Triple Frontera el viaje es posible sin escalas: el 31 de marzo el avión voló directo de Foz do Iguaçu a Fort Lauderdale en ocho horas y cuarto.
El historial también confirma el viaje de Tapia. En diciembre de 2025, el diario Clarín reveló que el titular de la AFA había usado el LV-JQW, alquilado a Baires Fly, para viajar al sorteo del Mundial. El registro coincide fecha por fecha. El 30 de noviembre el jet voló de San Fernando a Lima y de ahí a Fort Lauderdale. El 4 de diciembre hizo Fort Lauderdale–Washington, en la víspera del sorteo. El 6 regresó a Florida, y el domingo 7 bajó a Guayaquil para aterrizar en Ezeiza a las 11.29. No es el único avión de Baires Fly en la agenda del dirigente. Según La Nación, este mes Tapia viajó al Consejo de la FIFA en Zúrich en el Gulfstream V LV-KAX, de la misma flota. Ese avión llevó a Javier Milei a Nueva York tras el balotaje de 2023.
La empresa Baires Fly está además involucrada en la causa ANDIS a partir de un dictamen de Franco Picardi. El fiscal señaló a Baires Fly y a Sergio Mastropietro, exsocio de Fred Machado, como “cabeceras del lavado” del dinero de los sobreprecios en las compras de la agencia. El mecanismo eran facturas por “compra de kilómetros nacionales” y horas de vuelo, emitidas después de transferencias de droguerías y laboratorios proveedores. El juez Sebastián Casanello ordenó un embargo de más de 7.000 millones de pesos. En febrero, la Cámara Federal porteña lo consideró excesivo y ordenó recalcularlo. La empresa no está imputada como persona jurídica. Mastropietro niega los hechos y sostiene que su vínculo era con otra firma, Baires Jets. La causa está hoy en manos del juez Ariel Lijo. Como reveló elDiarioAR, la cartera de clientes de los aviones de Luis Grande, dueño formal de Baires Fly, incluyó a Milei, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Susana Giménez, entre otros.
Brasil es la otra pata de la rutina del LV-JQW. En el último año, 43 tramos tocaron aeropuertos brasileños: Río de Janeiro, San Pablo, Brasilia, Porto Alegre, Florianópolis, Campinas, Natal, Foz do Iguaçu y el aeródromo ejecutivo de São Roque, en el interior paulista. Hubo puentes directos con Estados Unidos, como San Fernando–Brasilia–Orlando el 3 de enero. El último vuelo a Brasil fue el 20 de octubre, cinco días antes de la segunda vuelta: Aeroparque–Río de Janeiro, ida y vuelta en el día. Como en cualquier chárter, el registro muestra rutas y horarios, pero no quiénes viajaban.
La versión de la fuga se instaló en la madrugada del martes, cuando una versión periodística publicó que el senador había cruzado la frontera con su documento de identidad, válido en el Mercosur, para tomar un vuelo privado en Iguazú. Su entorno lo desmintió. “No salió”, dijo el coordinador de su campaña, Rogério Marinho, al portal Metrópoles. El domingo, horas después de que Flávio perdiera ante Lula da Silva por 51,79% a 48,21%, el ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le ordenó entregar sus pasaportes y le prohibió salir del país. La medida se dictó en una causa por presunto lavado de dinero vinculada al abogado Willer Tomaz. La Policía Federal brasileña igual revisa los pasos fronterizos y consultó a las autoridades argentinas.
Quedan dos preguntas abiertas. La primera es quiénes eran los cuatro pasajeros que Baires Fly anunció a la Aduana y a Migraciones a las 0.30, y por qué la empresa canceló el vuelo minutos después. La segunda es quién contrató el traslado de un avión de largo alcance desde Buenos Aires hasta la Triple Frontera un lunes a la noche. Según el medio local Iguazú Ahora, el LV-JQW tiene una nueva salida prevista para las 17 de este martes hacia Miami.







