La disputa entre la senadora y el núcleo duro de LLA expone conflictos internos en un oficialismo que enfrenta señales de desgaste.
Carlos Fara
Una vez más, en un momento comprometido a Javier Milei le llegan buenas noticias desde los EE.UU.
La administración libertaria parece haberse dormido en los laureles, luego de los triunfos parlamentarios.
“Lo primero que hizo fue, fundamentalmente, mostrar que el PRO seguía experto, después de todos los desgranamientos que tuvo”, indicó el analista político sobre el objetivo que buscaba imponer el partido liderado por Mauricio Macri.
Milei no echará a Adorni: admitir el error sería peor. El problema no es el escándalo, sino el contexto.
La nueva cabeza en Justicia confirma el predominio de Karina Milei en el armado político del oficialismo.
Con tres leyes aprobadas, el Gobierno gana pero los indicadores de confianza y consumo van cayendo.
Con la reforma laboral en la recta final y la oposición en crisis, el Gobierno tiene control político y respaldo.
Los triunfos parlamentarios le sirven al oficialismo para que no se terminen de ver sus puntos más flacos.
La verdadera prueba política aparece en el Senado con la reforma laboral. Provincias asfixiadas, mercados atentos y una negociación que se estira al límite.
El analista político advirtió que el capítulo fiscal de la ley ómnibus pone en riesgo el apoyo provincial y complica el quórum en el Senado.
Los caños indios expusieron tensiones de fondo. Detrás del debate comercial, reaparece la puja entre industria y Estado.
La fallida ley de “inocencia fiscal”, la salida de funcionarios, la desesperación por dólares, señales contradictorias que conviven con recesión y endeudamiento social.
Con la oposición en letargo y el justicialismo en plena interna, el Gobierno avanza con reformas, reservas, y le marca la agenda.
En cuanto a la liberación de presos políticos por parte de Venezuela, el analista político comentó: “El Gobierno, digamos, fue muy prudente en no hacer ninguna declaración porque está claro que no tiene ninguna certeza”.
El Gobierno muestra calma cambiaria y ofrece gestos de solvencia mientras gana tiempo político.
Del dólar eterno a la novedad Gebel, la política argentina llega al verano con disrupciones.
El Gobierno pareció tomar nota de la derrota en Diputados y pensó en Senadores una nueva estrategia.
El oficialismo no asimila sus fracasos legislativos: soberbia, fallas de gestión y acuerdos mal cerrados.
El Gobierno esquiva usar reservas y busca aprobar la reforma laboral, aunque persisten dudas sobre las divisas.
Con apoyo social, calma interna y guiños del poder, el oficialismo celebra mientras el peronismo se desangra.
Entre guiños a Trump, tensiones internas y un tablero global en disputa, el Presidente prueba los límites.
El triunfo dio aire a Milei, pero también elevó las exigencias. Con poder y fracturas, el Gobierno encara su segunda mitad en el filo.
El analista explicó que la gente eligió “llevar la fiesta en paz” ante el miedo a la inestabilidad económica.
La intervención de los Estados Unidos, y especialmente la de la banca norteamericana, abre un nuevo escenario político.
El analista político advirtió que un mal desempeño electoral del oficialismo podría desatar nuevas turbulencias en los mercados y abrir múltiples interrogantes políticos.
El analista político Carlos Fara apuntó contra la falta de sensibilidad del gobierno y advirtió que las últimas decisiones empeoran su imagen pública.
La desconfianza social y la fragilidad interna se profundizan. A pesar del apoyo de los EE.UU.
“Si mantiene el ajuste, está claro que eso tiene efectos negativos en la opinión pública, y si de alguna manera concede algo en lo que no tiene la opinión pública, va a tener problemas con los mercados”, especificó el analista político.
La semana posterior a las elecciones expuso fallas de conducción, desgaste económico y divisiones internas.
El Gobierno depende de un solo factor: que el miedo al kirchnerismo prime en un sector importante de electores.
El Gobierno, ante la crisis política y la economía sin recuperación.
La Casa Rosada muestra pocos reflejos políticos y económicos. Alianzas rotas y dudas estratégicas.
El aceleracionismo del Gobierno y el estilo político del Presidente conmocionan todo el arco de la política.
El analista político Carlos Fara sostuvo que primó la lógica de la supervivencia política y explicó por qué el PRO aceptó un rol secundario dentro de una coalición ganadora. La tensión con Mauricio Macri, el futuro de los moderados y el reordenamiento del...
El Gobierno debe transpirar la camiseta para que el dólar no se desboque en un contexto político difícil.
Entre listas tensas, heridos digitales y las lógicas territoriales, la política local no tiene un futuro claro.
El analista político Carlos Fara analizó el silencio oficial ante el posible veto a la ley de aumento jubilatorio, las negociaciones con gobernadores y las tensiones que atraviesa el oficialismo de cara a las elecciones.
Aún los sectores más proclives a un voto de apoyo al Gobierno perciben la falta de empatía y sensibilidad.
El índice de confianza en el Gobierno volvió a caer, crece la incertidumbre electoral, ¿y habrá reacción social?
El consultor político analizó la estrategia del presidente Javier Milei de posicionar a Axel Kicillof como su principal antagonista, en un contexto de reconfiguración del peronismo y equilibrio inestable del oficialismo.
La política navega entre especulaciones y silencios estratégicos. Nadie sabe dónde va a quedar parado.
La expresidenta recuperó la centralidad, aunque el fallo de la Corte es un mensaje a todo el sistema político.
El analista político examinó en "Desde el canil" las implicancias que supone la inhabilitación para ejercer cargos públicos que pesa sobre la expresidenta. Además apuntó que los chispazos al interior del peronismo seguirán produciéndose.
En base a la explicación del analista político, “lo que Cristina generó fue un encolumnamiento de todo el peronismo del sector de Kicillof”.