En uno de los encuentros bilaterales desenvueltos durante la cumbre del G20, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el presidente de China Xi Jinping protagonizaron un pico de tensión cuando el funcionario británico remarcó su preocupación por la situación de un reconocido empresario y activista prodemocracia detenido desde diciembre de 2020.
La observación, interpretada por el mandatario como un reproche que estaba fuera de sus cálculos, instaló un clima de inquietud e incomodidad en la sala, a tal punto que los periodistas que cubrían la reunión fueron desalojados de inmediato para que el episodio no trascendiera.
Keir Starmer, le reclamó este lunes al presidente de China, Xi Jinping, por una situación en Hong Kong vinculada con la polémica política de seguridad del gigante asiático, lo cual generó un momento de máxima tensión, incluyendo el rápido desalojo de los cronistas que presenciaban la reunión bilateral.
La situación se produjo durante el encuentro que mantuvieron Starmer y el mandatario chino en el marco de la cumbre del G20 en San Pablo, Brasil, una reunión que buscaba descongelar las relaciones entre ambos países, que no tenían encuentros bilaterales desde 2018.
En ese marco, el británico expresó su "inquietud" por la situación del editor y activista prodemocracia de Hong Kong Jimmy Lai, quien se encuentra detenido desde diciembre de 2020.
El hombre, de 76 años, está acusado por delitos estipulados en la ley de seguridad nacional impulsada por China y se enfrenta a una pena que podría ser perpetua.
"Estamos preocupados por los informes sobre el deterioro de la salud de Jimmy Lai en prisión", afirmó Starmer ante Xi Jinping.
En ese momento, los periodistas que se encontraban en la sala fueron desalojados, según informó la agencia Press Association del Reino Unido.
"Queremos que nuestras relaciones sean consistentes, duraderas y respetuosas, como hemos acordado (y) evitar sorpresas cuando sea posible", continuó el premier británico.
Luego del momento de tensión, el Reino Unido expresó en un comunicado que Starmer "quería comprometerse de manera honesta y franca en aquellas áreas donde tenemos perspectivas diferentes, incluyendo sobre Hong Kong, derechos humanos y la guerra de Rusia en Ucrania".