La gran pregunta que se plantean las facciones del peronismo de cara a las elecciones en la provincia de Buenos Aires es hasta dónde está dispuesto a llegar cada uno. La reunión entre Máximo Kirchner, Sergio Massa y Axel Kicillof de hace poco más de una semana no había dejado muchas definiciones pero ni siquiera se respetaron los puntos en donde sí hubo acuerdo: en la suspensión de las PASO, que sigue dilatada en la Legislatura bonaerense. Detrás se esconde el verdadero debate, el desdoblamiento (o no) de los comicios. En ese marco, Cristina Kirchner lanzó una fuerte presión ante algunos intendentes cuando deslizó la posibilidad de ser candidata en ese distrito si los comicios no son el mismo día que los nacionales.
Cada vértice de este triángulo (y no es el de "hierro" del que se enorgullece Milei) quiere cosas distintas. Por un lado, la intención de Sergio Massa es desdoblar, pero para después de las elecciones nacionales, que son el 26 de octubre. El ex ministro llevó como posible fecha el 9 de noviembre, con la premisa de que cuanto más tarde sea, más desgastada estará la imagen del gobierno nacional. Sin embargo, esta pareciera ser la opción menos potable, porque el gobierno que encabeza Kicillof descarta ya por una cuestión de tiempos que se llegue a realizar primero el escrutinio definitivo de las nacionales y luego volver a hacer votar la gente. "Las elecciones terminarían en Navidad", afirmaron a PERFIL desde el entorno del gobernador.
En el medio (por una cuestión cronológica) quedó el pedido que formalizaron los senadores bonaerenses que responden a La Cámpora la semana pasada de realizar las elecciones de manera concurrente, es decir, votar el mismo día a los legisladores nacionales y provinciales. Vale la aclaración que con el nuevo sistema de Boleta Única de Papel, serían igual dos votaciones distintas. "No sólo generarían un caos sino que confunden a la gente. En la Ciudad de Buenos Aires no terminó bien y son apenas un millón...", agregaron desde el ejecutivo provincial.
Todos separados: las "traiciones", acuerdos y operaciones entre candidatos porteños
El argumento que esgrime el kirchnerismo es claro: quieren dar la discusión de manera nacional. El problema es el modelo de Milei, y para plantearlo, necesitan hacerlo "unidos" desde los concejales hasta los candidatos a diputados y senadores nacionales. Así lo expresó una de las dirigentes más cercanas a la ex vicepresidenta, Teresa García.
"Creemos que tiene mas potencia una postura que consagre a la totalidad del peronismo frente a las salvajadas del gobierno de Milei que hacer ocho discursos despersonalizados. Porque desdoblar implica que sea una elección por sección, en este caso unas ocho. No tiene sentido discutir por un concejal más en un distrito", manifestó García en diálogo con Radio con Vos.
En ese contexto, la gestión Kicillof se tomó el proyecto del kirchnerismo como una traición y avisó, a través de su ministro de gobierno, Carlos Bianco, que es "inconstitucional" porque se trata de una facultad del gobernador. García le respondió con algunas chicanas y lo mandó a "leer" la Constitución, pero la discusión de raíz no es esa.

El ejecutivo bonaerense quiere que las elecciones sean desdobladas y se voten en su distrito el 13 de septiembre, con un mes y medio de distancia de las nacionales. Y el motivo es porque no quieren arrastrar a los intendentes del peronismo que tienen que salir a defender su gestión en sus municipios pegándose a la deteriorada imagen que dejó la última administración nacional del peronismo. "Hay intendentes que todavía aparecen en carteles junto a Massa. Esto le da la posibilidad a los libertarios a que nacionalicen la discusión, hablen de la inflación que heredaron y que sumen concejales en el Honorable Concejo Deliberante, algo que te puede condicionar la gestión", explicaron a este medio.
"Coincidimos en que el problema es el modelo de Milei también, y por eso hicimos y haremos campaña nacional para enfrentarlo, pero en su debido momento. Nadie le está negando apoyo a Cristina", agregaron.
La suspensión de las PASO, la próxima prueba de fuego
La próxima prueba de fuego de esta interna que se viene extendiendo cada vez más entre las facciones de Cristina Kirchner y Axel Kicillof será el próximo jueves 3 de abril. Es que después del feriado por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, esperan que "cumplan con lo acordado" y voten la suspensión de las PASO en la legislatura.
Este punto es clave porque a pesar de que también está incluido en el proyecto de los senadores camporistas -y cuenta además con el visto bueno de casi todo el arco político (menos la Izquierda y Grabois)- se viene dilatando y preocupa que por la falta de acuerdos sobre la fecha, se utilice este ítem para presionar al gobernador. Si las elecciones primarias no se suspenden, generaría que hubiera tres elecciones distintas, algo que quieren evitar desde el Ejecutivo.
Ya el radicalismo y el PRO bonaerenses salieron a exigirle a gobernador que resuelva sus internas y suspenda las PASO. Y la pregunta vuelve a ser: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar cada uno en esta interna?
JD / ff