El Senado sesionará el próximo jueves 3 de abril para tratar los pliegos de Manuel García- Mansilla y Ariel Lijo, que fueron nombrados jueces de la Corte Suprema por un decreto del presidente Javier Milei. Aunque el Gobierno insiste con sus nombramientos, desde el kirchnerismo expresaron que cuentan con los 25 votos en contra necesarios para bajar las postulaciones de ambos.
El jefe del bloque de Unión por la Patria en la Cámara Alta, el formoseño José Mayans, señaló nuevamente que el espacio que conduce reúne los votos en contra que se requieren para rechazar cada pliego, los cuales necesitan dos tercios del órgano legislativo para su aprobación. “Yo creo que entre todos los bloques hay más de 25 votos en contra que después del decreto cambió el rumbo de la votación”, señaló en diálogo con Radio 10.
La Casa Rosada le suelta la mano al futuro de Ariel Lijo en el Senado
En ese contexto, su compañera de bancada Juliana Di Tullio, cercana a la expresidenta Cristina Kirchner, ratificó que van a rechazar las designaciones de quienes aceptaron ser nombrados en comisión por decreto del fundador de La Libertad Avanza (LLA). La semana pasada, el propio Mayans denunció que recibieron “amenazas” por esta decisión. “Tienen ese tipo de amenazas, de parte de operadores, obviamente que nosotros vamos a estar ahí y el pueblo nos votó para eso, para poner la cara”, había dicho.
Según establece el artículo 99 de la Constitución Nacional, los ministros de la Corte Suprema de Justicia deben ser aprobados por la Cámara Alta del Congreso de la Nación en una sesión pública, con el voto favorable de dos tercios de los presentes. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, confirmó que no van a bajar los pliegos, pese a los consejos de un sector de la oposición dialoguista.
"Ambos ministros de la Corte fueron designados por decreto y están en funciones hasta el 30 de noviembre de este año. Lijo no ha asumido. Veremos qué hace. Mansilla puede seguir en su cargo constitucionalmente”, respondió el funcionario durante una entrevista en radio Futurock. Por el momento, la Corte no aceptó la licencia del primero como titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 4 de la Capital Federal, pero sí le tomó juramento al segundo de ellos, que proviene del ámbito académico.

A principios de marzo, el Gobierno logró postergar el tratamiento de los pliegos gracias a una maniobra de la vicepresidenta Victoria Villarruel, con el objetivo de evitar que los senadores rechacen en el recinto a sus candidatos para ocupar las vacantes en el Máximo Tribunal tras las salidas de Juan Carlos Maqueda (en diciembre este período de gracia para negociar.
La estrategia del quorum y el poroteo
Unión por la Patria representa el principal motor del rechazo hacia los pliegos de ambos magistrados, pero recientemente sufrió una fractura en su bancada, la semana después al pedido de sesión. Cuatro senadores armaron el bloque "Convicción Federal", más alejados en su posicionamiento a la conducción de Cristina Kirchner: Eduardo Andrada (Catamarca), Carolina Moises (Jujuy), Fernando Rejal (La Rioja) y Fernando Salino (San Luis).
Según consignó la agencia NA, tanto Andrada como Salino pasaron el jueves pasado por el despacho de Villarruel. Este espacio podría llegar a prestar quorum para habilitar la sesión, pero de todas formas persisten las dudas sobre las posturas de estos a la hora de votar en contra de Lijo, principalmente.
A diferencia de otras votaciones, los aliados tradicionales de LLA no están dispuestos a acompañarlos. El formoseño Francisco Paoltroni hizo público su rechazo a Lijo, hecho que le valió su expulsión del bloque libertario en el Senado. Para el PRO también es una figura cuestionada, empezando por Mauricio Macri, presidente del partido.

En la Unión Cívica Radical (UCR) el tema está dividido, aunque Martín Lousteau y Pablo Blanco ya manifestaron su rechazo, al igual que Carolina Losada, quien hizo campaña en contra del nombramiento del juez federal. "Las designaciones de Lijo y García Mansilla dan trizteza, pensé que el Gobierno iba a recapacitar", había sostenido durante una entrevista radial.
El interbloque que conduce Mayans -con Convicción Federal adentro- llega a una base de 34 y se les sumarían los otros impulsores de esta sesión, como Lousteau y Guadalupe Tagliaferri (PRO). Podrían plegarse Paoltroni y Blanco (Tierra del Fuego) y así alcanzar el número de 37 legisladores para el quorum.
De habilitarse la sesión, este grupo -heterogéneo- tendrá que reunir los famosos 25 votos para obturar los dos tercios, si es que al momento de la votación están los 72 senadores sentados. Más allá de las especulaciones con respecto a este tema, si se rechazan los pliegos, las dudas pasarán al plano técnico, acerca de la validez de los nombramientos en comisión tras el decreto de Milei.
FP/fl