Un control policial de alcoholemia en la madrugada del viernes en El Palomar derivó en un escándalo que incluyó violencia, insultos y la detención de dos figuras públicas. El subdirector de Técnica Disciplinaria en el Ministerio Público Fiscal, Eduardo Otero, y su pareja, la ex concejal del Pro, Patricia Rodríguez, protagonizaron una escena bochornosa tras negarse reiteradamente a realizarse el test de alcoholemia.
El episodio ocurrió en la intersección de Rosetti y Marconi, donde personal policial y de tránsito realizaban un operativo de control. Otero, presuntamente alcoholizado, se negó al test en al menos ocho oportunidades y, junto con Rodríguez, se atrincheró en su auto por más de una hora. La pareja se mostró agresiva con los agentes, insultándolos y resistiéndose a las indicaciones.
Durante el altercado, Otero intentó utilizar su cargo para evitar la detención: “Yo trabajo en el poder judicial”, afirmó, y agregó: “Justamente porque trabajo en una fiscalía no voy a hacerme el test”. Sin embargo, su actitud solo empeoró la situación y ambos terminaron siendo detenidos por desobediencia a la ley y resistencia a la autoridad.
El operativo, que se extendió por casi dos horas, quedó registrado por celulares, disipando cualquier duda sobre la actuación policial. Finalmente, Otero recibió una inhabilitación para conducir por tres meses, una causa por presunción de alcoholemia positiva y otra, la más grave, por desobediencia a la autoridad, al igual que su esposa.
El episodio suma un nuevo escándalo al historial de funcionarios que intentan valerse de sus cargos para eludir responsabilidades, dejando en evidencia el preocupante abuso de poder de algunos sectores del poder judicial y la política.