El escándalo en la Legislatura de Córdoba tras la detención del dirigente peronista Guillermo Kraisman escaló de forma tal que el oficialismo tuvo que publicar la nómina de contratados y la vicegobernadora radical Myrian Prunotto quedó expuesta. Ramón Mestre, referente de la UCR, no le quitó responsabilidad a la titular del cuerpo legislativo, pero dijo que hace “25 años vienen gobernando los mismos”.
En una entrevista en el programa Última Pregunta en Radio Continental Córdoba, el exintendente denunció “opacidad en el Estado provincial” y exigió “transparencia en el gasto público de Córdoba”.
En la Legislatura de Córdoba, hay 86 exintendentes provinciales contratados como 'asesores'
"Cuando gobernamos la ciudad, publicamos todos los nombres de los empleados municipales. Hoy, después de 25 años de un mismo partido gobernando la provincia, seguimos sin saber quiénes trabajan en los ministerios", dijo Mestre, quien cuestionó que "nunca se haya hecho pública una lista de empleados de reparticiones, agencias o ministerios".
El dirigente radical fue contundente al analizar la inscripción de figuras extrapartidarias al oficialismo provincial: "El partido cordobés es una farsa porque las incorporaciones solo eran simbólicas. Ahora fueron por la vicegobernadora, después irán por el ministro Quinteros y los amarillos del PRO que están en algunos ministerios".
Como publicó este medio, algunos dirigentes del peronismo aún no toleran que Llaryora haya elegido a Prunotto como segunda autoridad de la provincia y le facturan este escándalo en la Unicameral. El fuego amigo al que se refiere Mestre.
La batalla por la lista de diputados
En medio de la pulseada por las candidaturas legislativas, Mestre exigió que el Comité Provincial de la UCR defina una elección interna democrática. Su espacio, Más Radicalismo, busca evitar lo que considera una "imposición" de la lista del ala del diputado Rodrigo de Loredo, cercana a la conducción partidaria en Córdoba de Marcos Ferrer.
“Nos está faltando una voz en el Congreso que tenga que ver con el radicalismo, pero no con el radicalismo de los traidores o de los negacionistas, sino que defienda a los cordobeses. La mayoría de los radicales están en la conversión a oficialistas”, expresó el dirigente.
Y enseguida le puso nombre y apellido a su alusión: “Algunos creen que Rodrigo de Loredo es el líder del radicalismo, pero no lo es. Representa una parte y a otra gran parte de la UCR no le gusta que se haya teñido de violeta como Milei”.
En tal sentido, rechazó cualquier acercamiento de la UCR con el gobierno de Javier Milei: "No tenemos nada que ver con su ajuste brutal en educación, salud y jubilaciones".