El Juzgado de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar, Género y Penal Juvenil de Bell Ville resolvió declarar el estado de adoptabilidad de una niña de 10 años, mientras que su hermano de 12 continuará bajo protección estatal. La decisión responde a los deseos manifestados por ambos menores en el proceso judicial.
Según el fallo de la jueza Noelia Azcona, la niña, identificada como T., expresó en las audiencias su voluntad de integrarse a una familia y ser "hija única". Por su parte, su hermano B. se negó a participar en las audiencias y manifestó a su abogada que extraña a su familia biológica y que está bien en la residencia donde actualmente vive.
El Código Civil y Comercial establece que los hermanos no deben ser separados en un proceso de adopción. Sin embargo, la magistrada determinó que, en este caso, cada uno tiene necesidades opuestas que deben ser respetadas. "Si seguimos los tiempos de T., no estaríamos respetando la voluntad de B.; a la vez, si esperamos a B., no podríamos asegurar el derecho de T. a vivir en una familia", señala la resolución.
La jueza recordó que ambos niños tienen más de 10 años, por lo que sus opiniones son vinculantes en estos procesos. Como parte del fallo, se dispuso la elaboración de videos explicativos con lenguaje sencillo para informarles sobre la decisión judicial de manera individual.
Ambos menores se encuentran institucionalizados luego de que las autoridades determinaran que sus progenitores no podían hacerse cargo de ellos y que no había familiares aptos para asumir su cuidado.