En función de analizar el panorama del comercio exterior en Argentina que atraviesa cambios constantes, este medio se puso en comunicación con Lucas Bianchi, CEO de Interborders, quien habló de la situación actual y los desafíos que enfrenta el sector.
"En general, vemos el panorama bien. Creemos que se estabilizó un poco todo lo que tiene que ver con las restricciones cambiarias en comercio exterior", explicó Lucas Bianchi. Sin embargo, advirtió que aún hay aspectos que deben mejorar, especialmente en los tiempos de pago a proveedores del exterior.
Uno de los cambios más significativos en los últimos meses fue la flexibilización de las condiciones para los importadores. "Está bastante más sencillo y más previsible todo. Nos da a nosotros, como empresas que giramos al exterior, un poco más de previsibilidad", señaló. Esto permite mejorar la planificación financiera y evitar sobrecostos.
El problema de los 30 días para los importadores
A pesar de los avances, Bianchi destacó que todavía existen trabas burocráticas que afectan el flujo de las operaciones. "El tema de los 30 días hoy es un problema complejo para muchos importadores, sobre todo los que compran bienes de capital", comentó. Actualmente, la normativa impide realizar pagos hasta 30 días después del arribo de la carga, lo que genera demoras y encarece los costos.
A su vez, enfatizó que la falta de confianza de los proveedores en los pagos de Argentina generó un sobrecosto financiero que se traslada a los productos finales. "Un proveedor que te financia 30 días probablemente no te dé el mismo precio que si podés girar antes de que arribe la carga", explicó. Esta incertidumbre afecta la competitividad del país y encarece las importaciones.
El panorama de la reputación de Argentina en el comercio internacional
Además, el entrevistado mencionó que la reputación de Argentina en el comercio internacional sufrió por estas políticas. "Durante mucho tiempo, dañamos nuestra reputación con los proveedores del exterior. No confiaban en nuestros pagos y eso nos cortó el crédito", sostuvo. Como resultado, los proveedores ajustaron sus precios al alza y generaron un impacto inflacionario en el país.
Otro punto crítico es la demora en la liberación de pagos por parte de los bancos. "Los bancos privados a veces te calendarizan la carga para 15, 7 o 10 días post, lo que suma más días de espera", detalló. En Interborders, el promedio de pago es de 40 a 45 días post arribo de la carga, lo que genera complicaciones con los proveedores.
Demoras en la liberación ante la falta de dólares en el Banco Central
Según Bianchi, la demora se debe a procesos administrativos y a la disponibilidad de dólares en el Banco Central. "Ellos van pidiendo el cupo al Banco Central por día, y a veces nos demoran esa liberación", explicó. En este contexto, la eliminación del requisito de los 30 días para ciertos productos se vuelve una necesidad urgente para mejorar la operatividad.
El mercado de divisas también influye en las decisiones de importadores y exportadores. "El exportador no quiere liquidar porque siente que el dólar está bajo y eso genera una menor oferta de divisas", analizó el CEO de Interborders. Esta situación presiona sobre el tipo de cambio y afecta la disponibilidad de dólares para las importaciones.