FÓRMULA 1

Boom de simuladores de F1: pyme cordobesa ya vendió 500 monoplazas y busca exportar

La cordobesa CMF tiene más de 40 diseños de habitáculos y buscan llegan a nuevos mercados. Cuáles son las réplicas más vendidas y los precios.

Simuladores de la Fórmula 1 Foto: Cedoc

A menos de un mes de que comience el calendario de carreras de la F1 vuelve a tomar calor la expectativa en torno a uno de los deportes que más adeptos sumó en los últimos meses por la presencia de Franco Colapinto.

El argentino que será piloto de reserva en la escudería francesa Alpine (ex Renault) esperará tener chances de subirse como segundo piloto, algo que dependerá de la performance del australiano Jack Doohan.

Lo cierto es que con Colapinto en posición expectante todo el universo de la F1 tiene otro sabor para los argentinos. Y todo lo que lo rodea se presenta atractivo y puede generar oportunidades de negocios.

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Es lo que están experimentando en la pyme cordobesa CMF que se dedica a la producción y comercialización de habitáculos de los monoplazas de F1 y que desde la aparición del piloto argentino están viviendo un auténtico boom en demanda y proyectos.

La historia de CMF comenzó a gestarse hacia el 2019, tuvo un momento bisagra en 2020 cuando lograron las primeras ventas, pero desde 2023 y fundamentalmente en 2024 escalaron en producción y venta.

Los comienzos. “En el 2019 arrancamos con lo que fue el proyecto, probar, hacer prototipos, ver materiales. Mi tío es herrero, se da maña con estas cosas. Yo tenía ganas de tener un simulador, trabajaba en una autopartista y estudiaba ingeniería mecánica. Tenia plata para comprarme el volante y algunos accesorios y él me dijo que veamos algunos ejemplos en el país. Nada de lo que había en el país me gustaba y quería algo más estético. Mi tío Carlos propuso algo distinto, algo que no existía acá. Y lo pensamos incluso con la posibilidad de tener un negocio”, cuenta Matías Fassi, sobre el inicio del proyecto.

La posibilidad de montar un negocio a partir de un deseo personal fue tan grande que, al día de hoy, Matías no tiene simulador personal.

“Es así, ja. En 2019 empezamos a estudiar ideas y productos con formato de auto, lo que más había eran cabinas, pero no la representación de un auto. Y pensamos en la Fórmula 1 que era bien característica y definida en su estética. Empezamos con bocetos e ideas, ver materiales, regulaciones de los volantes, pedaleras, probamos de hacerlo en plástico, no nos gustaba la terminación y llegamos a la fibra de vidrio. Consultamos en empresas que fabricaba bañeras, pero nos cobraban mucho hasta que nos contactamos con un proveedor puntual. Hoy tenemos un taller de fibra de vidrio propio y es uno de nuestros fuertes. En enero de 2020 sacamos el primer proyecto para vender, aunque eran muy básico. Los publicamos en Facebook, hubo repercusión, pero nada de venta. Yo había renunciado a mi trabajo y en marzo aparece la pandemia. Pensábamos que nos habíamos fundido”, recrea.

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“Cuando parecía que todo iba a complicarse el 20 de marzo tuvimos una primera venta con un cliente que tenía permiso para circular y vino a buscar un modelo. La realidad es que la pandemia nos ayudó mucho porque hubo un boom de simuladores y muchos insumos estaban accesibles. Hoy está más complicado, pero seguimos trabajando muy bien”.

Desde esa primera venta CMF fue sumando opciones, distintas presentaciones y modelos y cuentan con más de 40 diseños de habitáculos de F1, desde modelos low cost de madera y con piezas encastrables hasta habitáculos enteros con cola, alerones y ruedas que oscilan los $10 millones.

El modelo más comercializado es el CMF Pro que oscila los $1,2 millones (son volante ni pedalera)

Llevamos más de 500 modelos vendidos y creemos que el 2025 va a ser positivo. Claramente el año pasado se notó un escaloncito. Notamos que hubo gente que volvió a la Formula 1 y muchos descubrieron la F1 a partir de Colapinto, se subieron a este furor”, confía.

Escuderías. Si bien en CMF cuentan con algunos habitáculos en stock lo más común es el trabajo a medida, que le permite al cliente algún grado de personalización, como vinilos con números preferidos o algún nombre.

“Y lo que más se vende tiene sus épocas. El de Williams tuvo su demanda, pero en un momento de 10 simuladores que vendíamos 8 eran Red Bull. Lo mismo pasaba con Hamilton en Mercedes y ahora que está en Ferrari algo se va a mover para esa marca”.

La mayoría de los clientes son de Capital Federal y luego de Córdoba, Santa Fe y otras provincias.

Exterior y corporativo. La gran apuesta de mediano plazo es el mercado externo: “es algo para lo que empezamos a prepararnos. Hubo algunos clientes puntuales, pero creemos que podemos tener posibilidades interesantes en Paraguay, Uruguay, Chile. Nos han llegado consultas de México, España. Y también estamos trabajando para algunas marcas que buscan tener un simulador para sus oficinas o para el lanzamiento de productos. Hicimos ventas para Mc Donald´s, Belgrano y Globant, que apoya a Colapinto nos compró 4”, destaca Fassi.