El gobierno del presidente Nicolás Maduro anunció este sábado que "Venezuela reanudará los vuelos de deportados por Estados Unidos", que se habían suspendido en el medio de las siempre tensas relaciones chavismo-Donald Trump, cuando ambos países se acusaban mutuamente de estar boicoteando el tema.
Lo que convenció a la cúpula chavista fueron las impactantes escenas de centenares de venezolanos enviados por Trump a El Salvador, aduciendo que eran "del Tren de Aragua", donde el implacable Nayib Bukele los derivó en forma directa a sus cárceles de máxima seguridad, una situación que el propio Maduro calificó de "secuestro" de sus conciudadanos.
El ritmo de las deportaciones había sido cuestionado por la administración Trump, que como represalia revocó la licencia que permitía a la petrolera estadounidense Chevron operar en Venezuela.
Caracas, en tanto, denunciaba que el Departamento de Estado estadounidense "estaba bloqueando" los vuelos de repatriación hacia el país caribeño.
"Hemos acordado reanudar con el gobierno de los EEUU la repatriación de migrantes venezolanos con un vuelo inicial mañana domingo 23 de marzo", indicó en un comunicado del gobierno venezolano. Estados Unidos y Venezuela rompieron relaciones diplomáticas en 2019, durante el primer gobierno de Trump que impuso un embargo petrolero tras considerar fraudulenta la primera reelección de Maduro en mayo de 2018.
Washington tampoco reconoció la proclamación de Maduro para un tercer mandato luego de las elecciones celebradas en julio pasado y tras las cuales la oposición denunció fraude al reivindicar el triunfo del exiliado Edmundo González Urrutia. Estados Unidos señala a los venezolanos llevados a El Salvador de pertenecer a la temible pandilla Tren de Aragua surgida en Venezuela y declarada organización terrorista por Trump.

Para las deportaciones de venezolanos a El Salvador, Washington había invocado una ley de 1798 que permite la expulsión, sin un juicio, de "enemigos extranjeros". Caracas dice que es "anacrónica".
Trump negó el viernes negó haber firmado dicha proclamación pocas horas después de que el juez James Boasberg, quien suspendió la expulsión de migrantes ordenada por el gobierno, calificara las repercusiones de usar una ley de guerra de 1798 como "increíblemente problemáticas".
"No sé cuándo se firmó porque yo no lo firmé. Otras personas se encargaron", dijo Trump al insinuar que la rúbrica del decreto estuvo a cargo de su secretario de Estado, Marco Rubio. El gobierno de Maduro, que denuncia una campaña para criminalizar a una migración que según la ONU supera los 7,5 millones de venezolanos desde 2014, niega que entre los migrantes llevados a El Salvador haya miembros del Tren de Aragua.
"Migrar no es un delito, y no descansaremos hasta lograr el regreso de todos quienes lo requieran y hasta rescatar a nuestros hermanos secuestrados en El Salvador", repitió el gobierno venezolano. Familiares de los deportados a El Salvador entrevistados por la AFP señalaron que este grupo de migrantes tenía orden de deportación a Venezuela y fueron trasladados bajo engaño al Cecot.
Desde febrero unos 900 venezolanos han sido repatriados, casi 400 de ellos procedentes de Estados Unidos y el resto traídos desde México donde quedaron varados.
AFP/HB