El presidente Donald Trump sugirió la posibilidad de buscar un tercer mandato en la Casa Blanca, una idea que choca de lleno con la Constitución estadounidense, que limita explícitamente a dos los mandatos presidenciales. Durante una entrevista exclusiva con NBC News, Trump afirmó que no estaba bromeando y que “existen métodos” para lograrlo, aunque enfatizó que es “demasiado pronto para pensar en eso”.
Trump declaró que muchos de sus seguidores le han pedido que considere otro mandato, destacando su popularidad. “A mucha gente le gustaría que lo hiciera”, comentó, aunque aseguró que su enfoque actual está en las prioridades inmediatas de su administración. Cuando se le pidió aclarar si hablaba en serio, Trump insistió firmemente: “No estoy bromeando”.
La Constitución, específicamente la Enmienda 22, prohíbe que una misma persona sea elegida presidente más de dos veces. Sin embargo, Trump mencionó un escenario posible, señalando que una de las formas sería que el actual vicepresidente JD Vance ganara las elecciones y posteriormente cediera la presidencia a Trump. Aunque aseguró que existen otros métodos, Trump se negó a detallarlos ante la insistencia periodística.
Sus comentarios generaron una rápida condena desde la oposición. El presidente del Comité Nacional Demócrata, Ken Martin, escribió en X: “Esto es lo que hacen los dictadores”, y añadió: “En tres meses, Trump ha hecho caer el mercado de valores y disparado los precios. Ahora está planeando un tercer mandato en lugar de mejorar la vida de los estadounidenses”.
En declaraciones posteriores a bordo del Air Force One, Trump evitó comprometerse a abandonar el cargo tras su segundo mandato, indicando que aún queda mucho tiempo antes de tener que considerar esa cuestión. Reiteró que recibe numerosas solicitudes para extender su período en la Casa Blanca, pero insistió en que, por ahora, su atención está dirigida hacia los asuntos más urgentes, como el conflicto en Ucrania.
En referencia a la situación internacional, Trump expresó su molestia con el presidente ruso Vladímir Putin por cuestionar la credibilidad del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky y por sugerir la posibilidad de un nuevo liderazgo en Ucrania. Trump calificó estos comentarios como perjudiciales para las negociaciones, asegurando que podrían atrasar el proceso. Anunció además posibles “sanciones secundarias” contra Rusia si no coopera con la propuesta estadounidense para un alto el fuego, destacando que se están logrando avances significativos en la negociación del conflicto.
Cabe señalar que cualquier cambio constitucional que permita una extensión del mandato presidencial requeriría un proceso sumamente complicado y poco probable, dada la polarización política actual en Estados Unidos. Se necesitaría la aprobación de dos tercios del Congreso o una convención constitucional solicitada por 34 estados, escenarios extremadamente difíciles de concretar en el contexto político actual.
A pesar de estos obstáculos, algunos aliados cercanos al presidente, como el exasesor Steve Bannon y el congresista republicano Andy Ogles, ya han manifestado públicamente su apoyo a la idea de modificar la Constitución para permitir un tercer mandato de Trump.