La Justicia de Chaco dispuso el alojamiento en un centro socioeducativo del adolescente de 17 años acusado por la muerte de Lucas Demian Caravaca, el joven de 19 años que falleció después de permanecer más de dos meses internado a raíz de una golpiza en la Plaza 25 de Mayo de Resistencia. La decisión fue adoptada por la jueza Vilma Liliana Almirón, en el marco de una investigación que, tras el fallecimiento de la víctima, pasó a tramitarse bajo la calificación de homicidio simple.
Según informó la Policía, efectivos de la División Delitos Contra las Personas localizaron al adolescente después de que se retirara de las instalaciones del Ministerio Público Fiscal. Posteriormente, fue trasladado al Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia N.º 4, donde se dispuso su alojamiento en el Centro Socioeducativo Juvenil Tres Horquetas, ubicado en Colonia Benítez, a unos kilómetros de la capital chaqueña.
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La medida se produjo luego de que la fiscal Rosana Soto, a cargo del Equipo Fiscal N.º 3, ampliara la imputación contra el adolescente tras confirmarse la muerte de Caravaca. El jueves 29 de octubre, el acusado prestó declaración ampliatoria y quedó a disposición de la Justicia especializada en menores. La investigación continúa para establecer las circunstancias del ataque y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Una golpiza en plena plaza y más de dos meses de internación
El episodio que terminó con la vida de Caravaca ocurrió durante la madrugada del 8 de agosto, en inmediaciones del anfiteatro de la Plaza 25 de Mayo, el principal espacio público de Resistencia. Cerca de las 2.15, la Policía recibió un pedido de asistencia por un joven que se encontraba gravemente herido y presentaba convulsiones sobre la calle Güemes, frente al monumento conocido como la Loba Romana.
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La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Julio C. Perrando, donde los médicos diagnosticaron un traumatismo encefalocraneano grave y un hematoma extradural. Su estado obligó a realizar una intervención neuroquirúrgica y permaneció internado en terapia intensiva, con asistencia respiratoria mecánica, hasta su fallecimiento.
Una de las pruebas centrales de la investigación son los videos grabados por testigos con sus teléfonos celulares, en los que se observa a un joven golpeando a otro que se encuentra en el suelo, mientras varias personas presencian el episodio y algunas alientan la agresión. Las imágenes fueron incorporadas al expediente junto con declaraciones testimoniales y otros elementos recolectados por los investigadores.
El Departamento Cibercrimen intervino en el análisis y resguardo del material audiovisual. Con la muerte de Caravaca, la investigación adquirió una nueva dimensión judicial: determinar la responsabilidad del adolescente imputado por un ataque que terminó con la vida de un joven de apenas 19 años.









