Modo Fontevecchia•El ajuste en las universidades

“Para ellos sólo deberían estudiar quienes pueden pagar”

La diputada nacional, Mariela Coletta, explicó su discusión en la Comisión de Presupuesto con el secretario de Educación y condicionó la aprobación del Presupuesto 2027.

“Para ellos sólo deberían estudiar quienes pueden pagar”
“Para ellos sólo deberían estudiar quienes pueden pagar” | Prensa
Hoy 16:28

En una nueva emisión de Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), la referente de la Unión Cívica Radical, Mariela Coletta, analizó el debate por el Presupuesto 2027 y los detalles de su cruce en comisión con el secretario de Educación, Carlos Torrendell. La legisladora denunció la distorsión de datos oficiales y advirtió que no habrá acuerdo presupuestario si el Ejecutivo sigue incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario.

Mariela Coletta es contadora pública, graduada con honores por la Universidad de Buenos Aires, y cuenta con una maestría en Políticas Públicas por la Universidad Torcuato Di Tella. Además, es docente y dirigente política ligada a la Unión Cívica Radical. Actualmente se desempeña como diputada de la Nación en representación de la Ciudad de Buenos Aires para el período 2023-2027.

Hola, Mariela, ¿cómo estás? Bienvenida a Modo Fontevecchia. Contanos un poco del cruce que tuviste en la Comisión de Presupuesto con el secretario de Educación, Carlos Torrendell.

Buenos días, antes que nada, y te agradezco por la invitación y la oportunidad de poder hablar de este tema que para mí es fundamental, sobre todo ahora que estamos discutiendo el Presupuesto 2027. La verdad es que ese cruce yo intenté hacerlo con mucho respeto porque me parecía que, cuando uno habla de una cuestión personal, no quería entrar en la vida del secretario en sí, sino más bien dejar al descubierto que también el secretario es una persona común y corriente a la que, por diversos motivos, también su carrera universitaria le puede haber llevado más tiempo del promedio ideal. Y la verdad es que veníamos de toda una exposición del secretario que mostraba datos que eran contados de una manera muy distorsionada, justamente para justificar el vaciamiento que hacen con las universidades. Entre esos datos, uno era el de las trayectorias universitarias, donde mostraban que solamente dos de cada diez se recibían en tiempo y forma. Primero hay que ver cómo lo cuentan, porque yo después pude estudiar muchas de las filminas que ellos mostraron en esa presentación y cómo los datos no cierran o son calculados justamente tomando bases distintas, todo para que les cierre el discurso o el relato que están haciendo. Y ese era uno de ellos. Justamente mi cuestión era: primero, a cualquier persona le puede pasar que por diversas cuestiones —como trabajar, ya que la mayoría de los estudiantes que van a universidades públicas mientras estudian, trabajan—, y también por motivos familiares y por un montón de otros temas, uno va estirando un poco más la carrera del tiempo ideal. Y también quería dejar al descubierto que la forma de contabilizar estudiantes que ellos utilizan tampoco está en lo correcto. En el caso del secretario, él después explicaba que lo que tardó, lo que le llevó más tiempo, fue presentar la tesis, y por eso fueron 15 años en total. Para ellos, para el Gobierno, un estudiante de este tipo es un estudiante crónico o fantasma, y le hacen creer a la gente que todos están pagando por esa silla que ese estudiante no utiliza. Y no es cierto, el sistema universitario no funciona así: no es una silla vacía que estamos pagando todos sin sentido, sino que tiene que ver con otras cuestiones y las sillas se ocupan igual con otros que están en la misma situación. En síntesis, el caso del secretario es un caso que no tiene que ser contabilizado como estudiante fantasma, y eso es lo que yo quería dejar respetuosamente al descubierto. Y también el hecho de que el secretario utilizó una beca de ciencia y tecnología del gobierno de Chile. Y está bien que eso suceda; pero, sin embargo, él avala a un gobierno que desfinancia al CONICET en Argentina. Entonces, con mucho respeto le planteé esto, no para exponerlo a él, sino más bien para que se entienda que, con la vara con la que miden ellos, lo que ellos hacen no es lo mismo que ellos dicen.

¿Cuál es la postura que están tomando ellos —si tenés algo más concreto y, si no, algo un poco más cualitativo— de cara a las partidas educativas en el Presupuesto?

Bueno, puntualmente con las universidades ellos están proponiendo un presupuesto de 7,5 billones, y el CIN está pidiendo 11. Y la verdad es que no hay una explicación de cuáles son los puntos que están recortando en base a esto, como tampoco la hay de por qué no están cumpliendo con la Ley de Financiamiento Universitario. No hubo respuestas de ningún tipo en ese sentido. El subsecretario de Políticas Universitarias, Álvarez, había dicho que si la Justicia determinaba que había que cumplir la ley, él la iba a cumplir; lo dijo en un debate el año pasado. Seguimos esperando que argumenten por qué no lo están haciendo. Y, no obstante con eso, van por más: van por profundizar aún más el vaciamiento para el próximo año.

Y en ese tipo de recorte y de disputa cuerpo a cuerpo con lo que son las universidades públicas, el CONICET y otros institutos similares, ¿por qué imaginás que un gobierno de esta índole pone tanto foco ahí?

Lo manifiestan siempre: ellos no creen que el Estado tenga que cumplir determinados roles. Ellos dejan un poco el "sálvese quien pueda" en distintos aspectos, entre ellos la educación universitaria, donde solamente podrían estudiar quienes tengan la posibilidad de pagarlo. Creo que ellos están convencidos de que el Estado no tiene que cumplir ese rol y, además, están muy en contra del pensamiento crítico que genera la universidad. Es así, lisa y llanamente. Se ve en una de las presentaciones que trajeron cómo cuestionaban la supuesta deuda de la dirigencia universitaria. No hablaban del sistema en sí, no hablaban de las cuentas pendientes que podemos discutir acerca del sistema universitario —que bienvenidas sean, puede haber algunas para discutir y estamos dispuestos a eso—, sino que hablaban de la dirigencia, como que las personas son el problema para el Gobierno.

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¿Pero vos creés que es un tema dogmático, desde el punto de vista de la eliminación del Estado y de toda intervención del Estado, o creés que puede llegar a ser un punto fuerte de lo que ellos denominan la "batalla cultural"?

Yo creo que son las dos cosas. No creen en un Estado que tenga que resolver determinadas cuestiones, como por ejemplo herramientas que igualen las oportunidades de todos; no creen en ese rol del Estado, sino en que cada uno quede atado a la suerte en la que le toca nacer y a sus posibilidades. Y además también creo que hay una cuestión de la batalla cultural: esto de no dar espacio a que haya pensamiento crítico sobre las políticas que este Estado está llevando adelante, por ejemplo.

Claro, porque si vos instalás un Ministerio de Capital Humano y planteás que uno de los ejes de la salida del estancamiento de este país tiene que ser la calidad de la innovación —inclusive tecnológica, de inteligencia artificial—, no tiene mucho sentido desfinanciar la investigación, el desarrollo y las universidades.

No tiene ningún sentido. Y además también hay algo de una crueldad o de un cinismo. Yo mencioné en la comisión el caso de Galperin: Galperin con una beca de YPF se fue a estudiar afuera, ahí con unos compañeros pensó Mercado Libre y lo creó, y hoy la cúpula de Mercado Libre son muchos graduados de la universidad pública. Y en el mismo Gobierno muchos ministros también son graduados de la universidad pública. Es como que ellos utilizaron el sistema y después van y lo rompen.

Claro, por eso yo tiendo a creer que es más parte de una estrategia política, porque identificaron que de alguna manera ahí no tenían posibilidades de ganar y les servía como una batalla en contra de ciertos otros sectores. Imagino que la universidad pública, como tantos otros ecosistemas —inclusive el CONICET—, tiene un montón de fallas que se pueden corregir, pero no por ahí desfinanciándolo. ¿Qué postura están tomando en general de cara al debate del Presupuesto?

Perdón que vuelva a lo que decías recién: esto de que hay cosas para discutir me parece que siempre está. De hecho, la universidad está permanentemente discutiendo cómo mirar hacia el futuro, y sobre todo ahora con la inteligencia artificial hay mucho para discutir acerca de los métodos de aprendizaje y de cómo generar los mejores perfiles para el mundo del trabajo. Ahora, en la comisión el secretario mencionó un "cambio de paradigma", pero no pudo desarrollar de qué se trata. Se lo repregunté y no hubo mayor profundización, con lo cual es simplemente un eslogan que no tiene contenido. A mí me encantaría que haya una mesa de discusión del sistema universitario y me encantaría participar, pero no es lo que propone el Gobierno. Y de cara al Presupuesto, la verdad es que con varios diputados venimos hablando y manifestando en las comisiones de Presupuesto que hay que dejar en claro que no hay Presupuesto si no cumplen la Ley de Financiamiento Universitario. Y esto por dos motivos: primero, porque ya discutimos lo importante que es el sistema de la universidad pública para todos; y segundo, también por hacer valer al Congreso. Porque ¿en qué país normal, en qué república sucede que el Congreso apruebe determinadas leyes por mayorías especiales y que el Poder Ejecutivo elija no cumplirlas? ¿Para qué estamos? Hay una cuestión de hacernos respetar también, porque si no, cerramos el Congreso. ¿De qué sirve?

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Sí. Entiendo que el Ejecutivo en Argentina ha tendido a tener ciertas disputas con fallos —inclusive de la Corte Suprema— porque muchos tienen que ver con la coparticipación y generan disputas. No sé bien cuál es el argumento actual, pero están en incumplimiento de la ley, con los fallos y con todo, y no tienen ningún tipo de repercusión por hacerlo y le encuentran la vuelta, con lo cual no veo que eso vaya a cambiar del lado de ellos.

Sí, y además mirá la doble vara con la que usan todo. Recién hablabas con Maxi Ferraro del caso de $LIBRA y cómo, después de esta resolución del juez, Milei salió a hablar mal de todos los periodistas, a decir barbaridades de la hoguera y demás, ante la primera resolución, o sea, en primera instancia. Entonces, ¿cómo aplica eso para el financiamiento universitario? Digo, ¿no vale para eso? ¿Vale para lo que el Presidente cree y para lo que no le gusta no vale?

Sí. ¿Y qué posibilidad real creés que tienen ustedes, como grupo de diputados, de ponerle un freno al tema del Presupuesto hasta tanto no haya una resolución del financiamiento universitario?

Nosotros estamos trabajando fuertemente para que eso pase. Confío, quiero creer y trabajamos para que los diputados que en su momento fuimos capaces de salvar juntos el capítulo 11 del presupuesto anterior —que fue el capítulo que buscaba derogar la Ley de Financiamiento, y en ese momento se salvó en diciembre del año pasado— tengamos la misma voluntad para sostenerlo ahora. Porque ahora las universidades públicas están peor que hace un año, porque en el medio del camino los docentes se siguen yendo. Cada día que pasa la situación es peor y ya llevamos más de un año de incumplimiento, con lo cual aspiramos a que haya una mayoría que siga sosteniendo la importancia de la universidad pública.

Y con esta voy cerrando: ¿no le conviene al Gobierno de fondo, si no se aprueba un presupuesto, decir "bueno, hago lo mismo que hice el primer año de gobierno, extiendo el presupuesto anterior" —que ya de por sí tiene las partidas sin la inflación mínimamente, entonces ya tiene un ajuste incorporado del 30%— y empieza a gestionar discrecionalmente? ¿No es un arma de doble filo ahí?

A mí me parece que no es bueno para el Gobierno en cuanto al mensaje hacia afuera; creo que no tener presupuesto nunca está bueno. Y además creo que abriría muchos focos de conflicto nuevos, porque va a haber muchos sectores que estén inseguros de qué va a pasar con ellos —ya lo hemos vivido también a eso—, y creo que abriría en un año electoral un montón de focos importantísimos, entre ellos las universidades, que la verdad es que es un foco grande porque hay mucho aval de la ciudadanía en que las universidades públicas sirven: para quienes las usan y para quienes también no las usan, pero conocen a sus mejores médicos, veterinarios, odontólogos, arquitectos y demás. Así que quiero creer que el Gobierno va a estar dispuesto a conversar acerca de cómo llegar a un acuerdo en el Presupuesto y que podamos encontrar una salida para las universidades.

Mariela, muchísimas gracias por tu presencia en Modo Fontevecchia.

Gracias a vos por la invitación.

LP

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