En una nueva emisión de Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), la expresidenta de la Asociación Brasileña de Investigadores Electorales Mara Telles analizó las claves de la victoria de Lula da Silva y la tensión institucional desatada tras el balotaje. Durante la entrevista, la especialista alertó sobre las versiones de una posible huida de Flávio Bolsonaro hacia la Argentina para desconocer el resultado y evaluó los nombres que disputarán la sucesión del liderazgo del PT.
Mara Telles es cientista política, profesora universitaria y expresidenta de la Asociación Brasileña de Investigadores Electorales. Es doctora en Ciencia Política por la prestigiosa Universidad de São Paulo y ejerce como profesora asociada en el Departamento de Ciencia Política de la Universidad Federal de Minas Gerais. Se especializa en comportamiento electoral, marketing político y opinión pública.
Mara Telles, muchas gracias, Jorge Fontevecchia le habla, soy el periodista que la va a entrevistar y la primera pregunta es, en este segundo turno de extrema paridad entre Lula y Flávio Bolsonaro ¿cuales fueron las dinámicas territoriales, emocionales de ultima hora que inclinaron la balanza del electorado a favor de Lula?
Buenos Días, voy a hablar en portuñol. Primero, ha habido una retomada de las personas que estaban con mucho miedo de la vuelta de la familia Bolsonaro, porque, como vosotros sabéis, la familia de Bolsonaro ha intentado un golpe de Estado en Brasil. Entonces, había mucho miedo del retorno de la familia. Y además, un poco también de esperanza por parte del electorado de que las cosas iban a mejorar. Entonces, han sido los dos: un poco de mucho miedo y un poco de esperanza. Y ocurrió un fenómeno muy interesante: muchísimas manifestaciones en Brasil, multitudinarias. Han sido en Brasil, yo creo, después de la redemocratización, las más grandes manifestaciones que han ocurrido en las calles, algunas con casi un millón de personas, en todas las capitales y mismo en los distritos y los municipios más pequeños de Brasil. Muchas han sido organizadas por el partido del presidente, pero la gran mayoría han sido espontáneas, organizadas por estudiantes, por trabajadores, por mujeres, y durante dos semanas, todos los días, había muchísimas personas en la calle. Otra cosa ha sido el algoritmo: la propia Meta reconoció que había facilitado las campañas de Flávio Bolsonaro en las redes sociales. Entonces, el personal de Lula, a través del diputado Janones, ha creado un "ejército" en las redes sociales que reunió a 10 millones de personas. Y esas personas pasaban mucho tiempo en las redes publicando cosas favorables a Lula, y además bloqueando los perfiles de los Bolsonaro para evitar que se quedasen en las redes sociales. Entonces, ha sido un trabajo de mucha organización por parte de la campaña de Lula. En la televisión hubo una política de miedo de decir quién era Flávio Bolsonaro, y el pasado de su padre ha sido recuperado, porque ha sido un gobierno muy malo. Además, hubo muchísima gente en las calles y en las redes sociales. Y las personas participaron mucho más en la segunda vuelta que en la primera vuelta. Con la participación han crecido muchas personas que salieron de todas las partes de Brasil, que no habían votado en la primera vuelta, volvieron a votar, muchos con miedo de un regreso de la familia de Bolsonaro.
Espectacular su español, más que portuñol. Así que, bueno, continuá en español, Mara, muchísimas gracias. Mi pregunta es si es la familia Bolsonaro la culpable de la derrota y si, por ejemplo, hubiese sido Tarcísio el candidato, hoy Lula no hubiese sido reelecto. Es decir, ¿qué fuerza tienen las ideas de la derecha más allá del rechazo que genere Bolsonaro?
Yo pienso que hay dos fuerzas muy fuertes en Brasil: una fuerza de la extrema derecha, que es hoy representada por la familia Bolsonaro, y otra de centro, centroizquierda, por Lula y sus colaboradores. Además, hay un hecho muy importante: parte de los votantes de la derecha han votado a Lula también por miedo. Entonces, ha sido un movimiento de izquierda, pero también de otros votantes que habían votado a candidatos de la derecha, la derecha demócrata, porque la familia Bolsonaro no es considerada una derecha demócrata. Pero, al revés de los otros analistas que consideran que Tarcísio sería más fuerte, yo siempre he dicho, desde mi punto de vista, que no, que el hijo de Bolsonaro era el candidato más fuerte de la derecha porque traía el nombre "Bolsonaro" que es un liderazgo todavía muy fuerte y porque parte de sus electores querían venganza porque él está encarcelado, ¿no? Entonces, creo que como Flávio Bolsonaro no había ocupado cargos ejecutivos, sea como alcalde o como gobernador, las personas no conocían mucho a Flávio. Entonces, era más sencillo, más fácil construir una imagen positiva de él. La campaña de Lula ha sido muy mala en la primera vuelta y la campaña de Flávio fue muy enfocada para los jóvenes. Pero en la segunda vuelta hubo dos debates en la televisión. Entonces, la población conoció la verdadera faz de Bolsonaro, que salió muy agresivo en la televisión, como si fuera un niño, con una estrategia muy mala. Yo creo que estaban empatados, pero con los dos debates en la televisión, pocos días antes de la elección, la gente conoció a Flávio y a la gente no le ha gustado lo que ha visto en la televisión.
La trastienda del silencio oficial: por qué el Gobierno no se pronunciará sobre el triunfo de Lula
Mara, ¿y cómo sigue la historia a futuro? Es decir, esta es la última presidencia a la que se puede presentar Lula; con 81 años, va a terminar su presidencia con 85. Al mismo tiempo, pareciera ser que la familia Bolsonaro queda, no sé si jubilada políticamente, pero en una situación hasta, imagino, compleja judicialmente. ¿Cómo siguen estas dos fuerzas, de la centroizquierda y de la extrema derecha? ¿Hay posibilidades de que la extrema derecha vuelva a ser de centroderecha sin Bolsonaro al comando, como fue en su momento la derecha —no sé si llamarlo derecha— de Fernando Henrique Cardoso? ¿Cómo se imagina usted el Brasil de dentro de cuatro años, cuando Lula deje de ser presidente?
Es un problema. Ahora, en este momento, todas las televisiones y la prensa están diciendo que Flávio Bolsonaro está huyendo de Brasil hacia Argentina. Entonces, nadie sabe adónde está Flávio Bolsonaro. ¿Por qué está haciendo eso? Estaba siendo investigado por muchísimos crímenes de corrupción, pero no está en Brasil; se está diciendo ahora, en este momento, que está rumbo a Argentina, que está huyendo. Entonces, eso puede provocar muchos choques políticos en Brasil, porque él podrá decir que es perseguido, y creo que no quiere aceptar los resultados de las elecciones, porque todavía, hasta hoy, pasados dos días, no ha aceptado. Lula ha tenido muchísimos votos, casi cinco millones más que Flávio Bolsonaro; creció 10 millones de votos en la segunda vuelta. Pero yo creo que la extrema derecha o parte de la familia intentará una crisis política; como su padre no aceptó los resultados, el hijo también. Y él ha tenido muchos votos, ¿no?, casi 60 millones de votos también, o sea, es una fuerza muy fuerte. Y el centro se acabó en Brasil, ¿no? No hay centro; los partidos que eran, por ejemplo, de Fernando Henrique no existen más; existen formalmente, pero no tienen escaños en el Congreso. Entonces, está muy polarizado. Pero, después de los resultados, si es verdad que Flávio está huyendo —yo no sé, porque nadie esperaba el escenario de que el candidato derrotado se fuera de Brasil, ¿no?—, creo que está intentando crear una crisis política.
Mara, ¿y cuál es el futuro del legado de Lula? Como podemos imaginar, él es mucho más que el PT. En la fuerza que se alía alrededor de Lula, los 10 partidos que están alrededor de Lula, ¿qué sucesión usted imagina que podrá existir dentro de algunos años? Yo lo que percibí es que Lula le levantaba continuamente el brazo a Alckmin, como que si a él le pasara algo, Alckmin sería el continuador. Pero, de cualquier forma, Alckmin también es una persona cinco años más joven que Lula, es una persona de 76 años. ¿Cómo sigue? ¿Quiénes van a llevar adelante estas ideas de centroizquierda en Brasil?
Bueno, es una pregunta de un millón de dólares, ¿no? Yo creo que ya está habiendo alrededor de Lula una disputa por su capital político. Muchos grupos quizás ya estén pensando en el futuro a través de la ocupación de cargos en los ministerios. Ayer apareció un nombre muy fuerte, que es el nombre del gobernador de Piauí. Piauí es un pequeño estado de Brasil, pero este gobernador, Fonteles, ha coordinado la campaña de Lula en la segunda vuelta y ha sido muy exitosa. Es un tío joven, con 45 años, que vive en el Nordeste y ha sorprendido a todos con los resultados en el Nordeste. Además, está Alckmin, ¿no? Mucha gente en el interior del PT prefería a Alckmin antes que a Lula en esta disputa electoral de este año. ¿Por qué? Porque es un tipo más moderado, que tiene mucha experiencia administrativa, además de ser muy fiel a Lula da Silva, y ahora está afiliado a un partido que es de centroizquierda, que es el Partido Socialista Brasileño. Y parece que quizás tengan nuevos nombres, pero en este momento me surge a la cabeza el nombre de Alckmin, que es muy querido también por la gente de centroderecha, de izquierda y de derecha. Pero creo que no será algo tan sencillo, que habrá muchas disputas por el capital de Lula.
Mara Telles, muchísimas gracias, y doblemente gracias por su español. Nos ahorró toda la traducción; más que portuñol, es un perfecto español. Muy agradecido.
Muchísimas gracias, Jorge. Nos vemos.
Un abrazo. Nos vemos pronto.
LP





