El desarrollo del mercado cripto argentino requiere reglas claras, una estructura tributaria equilibrada y una regulación que contemple las particularidades de cada activo digital. Así lo plantearon Julián Colombo, CEO de Bitso para la Argentina, y Rodolfo Andragnes, fundador de la ONG Bitcoin Argentina, al analizar los principales desafíos normativos del sector.
Los especialistas señalaron que persisten deudas tributarias, diferencias con el sistema financiero tradicional y dificultades para distinguir a Bitcoin del resto de las criptomonedas. Mientras Colombo pidió avanzar hacia una estructura impositiva más equilibrada, Andragnes cuestionó el tratamiento regulatorio de los activos digitales y las exigencias de información que recaen sobre sus usuarios.
Las deudas tributarias y los desafíos regulatorios del mercado cripto
Colombo destacó que el marco regulatorio tuvo continuidad pese al cambio de gobierno de 2023. «Cuando cambió el gobierno en 2023, en ningún momento la rompieron toda y la empezaron desde cero, sino que tomaron lo que ya estaba conversado y la siguieron», explicó. También valoró que las empresas hayan sido convocadas a participar del debate desde el comienzo.
Sin embargo, advirtió que todavía existen problemas tributarios por resolver. «Hoy me parece que todavía hay deudas pendientes en tema de impuestos, de cargas tributarias distintas en las diferentes provincias», sostuvo.
El ejecutivo explicó que plataformas como Bitso afrontan obligaciones similares a las de otras fintech, entre ellas el pago de IVA, Ganancias e Ingresos Brutos. No obstante, remarcó que las diferencias con los bancos generan desequilibrios competitivos.
«Hay todavía muchas distorsiones», afirmó, y mencionó el impuesto al cheque como uno de los puntos de discusión. Según Colombo, las empresas deben adaptar sus modelos de negocio mientras se implementan nuevas disposiciones y los organismos fiscales comienzan a trabajar con el sector.
Los impuestos y las diferencias con el sistema financiero tradicional
Para Colombo, el desafío consiste en construir reglas que contemplen las características particulares de las empresas cripto sin imponer cargas desproporcionadas. «Por un lado te exigen lo mismo, pero por otro lado es un negocio que es distinto», resumió sobre las dificultades que enfrenta la industria.
La discusión tributaria se suma a otra cuestión central: cómo lograr que la regulación acompañe la innovación sin frenar el desarrollo de nuevas herramientas financieras.
Bitcoin no es lo mismo que el resto de las criptomonedas
Rodolfo Andragnes puso el foco en una diferencia conceptual que considera fundamental para mejorar las normas. «La falta de comprensión de la diferencia entre Bitcoin y cripto» es, según señaló, uno de los problemas del marco regulatorio actual.
El referente bitcoiner cuestionó que Bitcoin sea tratado como un activo financiero convencional. «Bitcoin no es, incluso está definido como activo financiero, y es un error porque un activo financiero es una deuda con alguien y Bitcoin no tiene deuda con nadie», afirmó.
Y agregó: «Bitcoin es un activo que no tiene alguien atrás que te promete algo a cambio de eso».
Para Andragnes, las regulaciones suelen colocar en una misma categoría a Bitcoin, las stablecoins y los demás tokens, pese a sus diferencias. Por eso, consideró necesario establecer criterios que reconozcan las características de cada instrumento.
También advirtió sobre las exigencias de información que recaen sobre los usuarios. «Muchas veces la regulación termina siendo más agresiva para las cripto que para lo no cripto», sostuvo.
En esa línea, cuestionó el nivel de exposición que se exige a quienes operan con activos digitales. «Hay un prejuzgue natural e inicial en el armado de las regulaciones», afirmó, y agregó que se pretende una exposición mayor de los usuarios cripto frente a quienes utilizan el sistema financiero tradicional.
Finalmente, planteó que la transparencia de las operaciones digitales no debería convertirse en un argumento para imponer controles desproporcionados. «Hay cuestiones que tienen que ver con lo que se pide cuando uno declara criptomonedas, que expone mucho más al usuario final», advirtió.
El desafío, coincidieron los especialistas, será avanzar hacia una regulación que combine transparencia, seguridad jurídica y equidad tributaria, sin desconocer las diferencias entre los activos digitales ni limitar innecesariamente su desarrollo en la Argentina.





