La elección legislativa en Alaska quedó envuelta en una controversia por la presencia de dos candidatos con el mismo nombre y apellido: Dan Sullivan. El senador republicano busca renovar su mandato, pero comparte su identidad nominal con un postulante independiente. La coincidencia despertó sospechas entre dirigentes republicanos y el propio presidente Donald Trump, ante la posibilidad de que genere confusión entre los votantes.
“El senador actual por Alaska se llama Dan Sullivan y él está corriendo por la reelección y también se ha presentado otro candidato independiente que también se llama Dan Sullivan”, explicó Norman Powell al describir el origen del conflicto. La principal preocupación del oficialismo republicano es que la coincidencia pueda desviar votos y perjudicar al senador que aspira a continuar en el cargo.
Las sospechas por la candidatura del segundo Dan Sullivan
Según Powell, tanto el Partido Republicano como Trump consideran que la aparición del segundo candidato podría responder a una estrategia deliberada para desviar sufragios.
“El primer Sullivan es republicano y el nuevo Sullivan es independiente”, precisó el analista al diferenciar a los dos postulantes involucrados en la polémica.
En ese contexto, la campaña demócrata también quedó bajo cuestionamiento. La candidata demócrata Mary Peltola fue mencionada entre las sospechas sobre un posible reclutamiento del postulante independiente, aunque esa presunta participación deberá ser determinada mediante las investigaciones correspondientes.
Investigaciones y una disputa que puede definir el control del Senado
La controversia escaló hasta involucrar a las autoridades estatales y al Gobierno federal. De acuerdo con Powell, el gobernador republicano de Alaska, Mike Dunleavy, ordenó una investigación para establecer si la campaña demócrata tuvo algún papel en la incorporación del candidato homónimo.
La situación presenta una dificultad adicional: una parte considerable del electorado ya había emitido su voto antes de que el conflicto adquiriera mayor dimensión pública.
“Ya han votado anticipadamente 62.000 votantes más o menos y por correo unos 93.000 ya han admitido su voto, así que pase lo que pase ya pareciera que es un poco tarde”, advirtió Powell.
La intervención federal agregó otro capítulo a la disputa. Según el analista, el Departamento de Justicia impulsó una presentación judicial vinculada con el reconocimiento de los resultados si el senador republicano no obtiene la victoria.
“La tensión electoral se está concentrando en Alaska porque podría definir quién controla el Senado en estas elecciones”, sostuvo Powell al explicar la relevancia nacional del caso.









