Escenas de tensión se vivieron hoy en la Comisaría 11 de la Policía Federal Argentina, ubicada en el barrio porteño de Caballito, que se vio vallada y rodeada por agentes de la fuerza. ¿El motivo? Evitar que una protesta por un caso de presunta violencia policial se transformara en un caso como el que ocurrió la semana pasada en la 38 de Flores.
Una agente de la PFA fue procesada esta semana por el homicidio de un joven que ingresó a robar a un supermercado chino en Caballito en diciembre pasado. En la investigación se considera que la oficial incurrió en un acto de "gatillo fácil", ya que disparó en reiteradas ocasiones contra el asaltante, a pesar de que éste estaba desarmado. El ladrón estaba acompañado por un cómplice que logró huir.
La mujer, identificada como Carla Céspedes, fue procesada por la jueza de instrucción Fabiana Palmaghini por el delito de "homicidio agravado por el abuso de su función o su cargo", aunque sin prisión preventiva, según consigna el Diario La Nación.
La comisaría 11, ubicada sobre la Avenida Díaz Vélez cerca de Acoyte, se vio rodeada por agentes de la fuerza de seguridad, mientras que unas 40 personas protestaban detrás de las vallas.







