Los mercados financieros abrieron mas moderados este martes 27 de octubre, después de la fuerte turbulencia que provocó la sorpresiva reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Sin embargo, la calma todavía es relativa. En Argentina, el riesgo pais se mantiene en niveles superiores a los 750 puntos, su nivel más alto en un año, mientras que los inversores siguen atentos a la evolución de los bonos soberanos, las acciones y el comportamiento del real brasileño.
A las 8 de la mañana, el indicador que elabora JP Morgan marcaba 765 unidades, sin cambios respecto del cierre anterior, de acuerdo con la información publicada por Rava Bursátil. Pero, tras el arranque de la jornada bajó a 758 puntos y se mantiene en ese nivel. Es una señal de que la tensión financiera que atravesó la región durante el lunes todavía no se disipó, aunque las primeras referencias de la mañana apuntan a una jornada potencialmente menos agitada.
El dato adquiere mayor relevancia porque el riesgo país argentino había terminado la semana pasada en 707 puntos. En apenas una rueda sumó 58 unidades, impulsado por la caída de los títulos públicos en dólares y el deterioro del clima financiero regional. La escalada llevó al indicador a niveles que no registraba desde octubre de 2025.
Repuntan los papeles de empresas argentinas en Wall Street
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street ensayaban este martes una recuperación moderada, después del fuerte castigo que recibieron los activos regionales tras la reelección de Lula da Silva en Brasil. De los 18 papeles relevados, 14 operaban en terreno positivo, aunque las mejoras eran acotadas. Mercado Libre avanzaba 2,4%, BBVA ganaba 1,2% e YPF subía 0,8%, mientras que Globant se desmarcaba de la tendencia con una caída del 3,4%.
Sin embargo, el balance de octubre sigue mostrando importantes pérdidas. Edenor acumula una baja del 14,6%, Corporación América del 8,2% y Banco Macro del 7,3%. Entre las entidades financieras también se destacan los retrocesos de Grupo Galicia (-5,5%) y BBVA (-4,6%). La recuperación de la rueda, por ahora, resulta insuficiente para compensar el deterioro de las últimas semanas.
La fotografía del año es todavía más elocuente: Supervielle y Edenor pierden 40,5%, Galicia retrocede 34,5% y Central Puerto cae 32,9%. En la vereda opuesta aparecen Tenaris, Ternium e YPF, con ganancias anuales de 54,9%, 44,1% y 37,3%, respectivamente. La dispersión refleja un mercado que discrimina cada vez más entre sectores y modelos de negocio, en medio de la incertidumbre financiera local y las nuevas tensiones que llegan desde Brasil.
El real brasileño busca estabilizarse después del derrumbe
Una de las principales variables que seguirán los operadores este martes será la cotización del real. La moneda brasileña sufrió una fuerte depreciación después del resultado electoral que confirmó la continuidad de Lula en la presidencia, en contra de las expectativas de buena parte de los inversores.
En las primeras referencias de este martes, el dólar se ubica alrededor de los 5,43 reales, un nivel que muestra que la moneda brasileña continúa debilitada frente a los valores anteriores al balotaje, aunque sin reproducir, por ahora, los movimientos extremos que se observaron durante la rueda anterior.
El lunes, el mercado cambiario brasileño había registrado una brusca reacción, con el dólar superando los 5,40 reales y llegando a operar por encima de 5,50 durante la jornada. El impacto se trasladó rápidamente a las acciones de bancos, petroleras y compañías vinculadas con el consumo.
Para la Argentina, la depreciación del real representa una preocupación adicional. Brasil es su principal socio comercial y un tipo de cambio más competitivo del otro lado de la frontera puede encarecer relativamente los productos argentinos, complicar las exportaciones industriales y aumentar la presión competitiva de las importaciones brasileñas.
Andrés Azicri, presidente y CIO de Vector Investments, advirtió que el triunfo de Lula representa un escenario negativo para los mercados brasileños y argentinos, especialmente por su carácter inesperado.
"Una moneda más débil en Brasil impone una presión adicional sobre un peso que ya viene apreciado", sostuvo el especialista.
Según Azicri, la magnitud y persistencia de los movimientos financieros dependerán de las medidas que adopte Lula para encarar un nuevo mandato, en un contexto de dificultades fiscales y de un Congreso en el que necesitará construir alianzas políticas.
Bonos argentinos y riesgo país: la preocupación que sigue vigente
Mientras Brasil intenta encontrar un nuevo equilibrio financiero, el mercado argentino enfrenta sus propias dificultades. El lunes, los bonos soberanos en dólares volvieron a registrar caídas y el riesgo país escaló hasta las 765 unidades, en una jornada en la que la reacción de los activos argentinos resultó particularmente negativa.
Los títulos Globales retrocedieron, en promedio, alrededor de 2,1%, según los balances de la rueda. En Wall Street, los ADR de empresas argentinas también sufrieron bajas importantes, encabezadas por bancos y compañías con exposición a la economía brasileña. Mercado Libre, uno de los grupos más vinculados con el consumo de ese país, terminó entre los papeles afectados por la incertidumbre regional.
La preocupación de los inversores, sin embargo, no se limita a Brasil. La capacidad de la Argentina para volver a financiarse en los mercados internacionales, la evolución de las reservas y las necesidades de vencimientos de deuda a partir de 2027 siguen pesando sobre las cotizaciones.
En ese contexto, el riesgo electoral argentino también comienza a tener una incidencia creciente sobre los precios de los bonos. Los inversores diferencian cada vez más los títulos que vencen durante el actual mandato presidencial de aquellos que deben pagarse después de las elecciones de 2027.
El resultado es una curva de rendimientos que refleja incertidumbre sobre la continuidad de la política económica y sobre las condiciones de refinanciación de la deuda.
Qué puede pasar este martes con el dólar y las acciones
La rueda de hoy será una primera prueba para determinar si el impacto de las elecciones brasileñas comienza a moderarse o si todavía queda margen para nuevas correcciones.
En el mercado cambiario argentino, el dólar mayorista terminó el lunes en torno de los $1.541, con un avance de 0,75%, mientras que la bolsa porteña sufrió una caída cercana al 3%, con los papeles financieros entre los más castigados.
La expectativa para este martes es que las cotizaciones encuentren un escenario de mayor estabilidad, aunque todavía no hay precios de apertura que permitan confirmar una recuperación.
Los operadores estarán pendientes de tres señales: la evolución del real brasileño, el comportamiento de los bonos argentinos en dólares y la reacción de las acciones locales que cotizan en Wall Street.
También pesará el contexto internacional. Esta semana, las expectativas sobre la Reserva Federal de Estados Unidos, el rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericano y las cotizaciones del petróleo seguirán condicionando el apetito por activos de países emergentes.
La diferencia con el lunes podría estar en la intensidad de los movimientos. Superado el primer impacto electoral, los inversores tendrán que evaluar cuánto de la caída respondió a una reacción inmediata y cuánto representa una revisión más profunda de sus expectativas sobre Brasil y la región.
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