“Cristina nos arengó. Pensábamos que veníamos como gesto de apoyo, pero fue al revés: ella terminó levantándonos el ánimo a nosotros”, dijo uno de los 150 legisladores que concurrieron el viernes a Olivos.
“Cuando llegamos a los penales y Cobos apareció en el recinto supimos que habíamos perdido”, rememoró con serena resignación un legislador K presente en esa hora histórica que se vivió en el Senado de la Nación.
Propongo 14 ángulos para dar cuenta de lo que pasó en estos días extraordinarios.
Al final, argentinísimos hasta la muerte, nos la pasamos hablando de comida durante los últimos cuatro meses.
Con muchísimo más cariño que talento, reconozco haber intentado practicar varios deportes durante mi vida. En realidad, si deporte en su real dimensión es aquello que les vemos hacer a ciertas personas en las canchas o por la tele, lo mío fue, apenas, animarme a imitarlos muy malamente.
Fue un semestre fatal. Todo salió mal, las decisiones equivocadas fueron siempre ratificadas redoblando la apuesta y la tropa propia terminó dispersándose, lenta, fatalmente. Hasta los que acordaron su llegada por afuera ahora no ven la hora de zafar y despegarse. Alguna gente empezó apoyándolos, tibiamente, por conveniencia quizá, hasta que hartos, se les dieron vuelta. Los reclamos de los que trabajan y cobran menos de lo que producen, son justos. El problema, claro, son esos que no hacen nada y se lo llevan todo, por amiguismo. Lo de siempre.
Hace unos días, en dos partes del mundo distantes, gobernadas por ideologías contrarias, se anunció simultáneamente el fin de la igualdad salarial. Sobre una de ellas volveré más abajo, pero la otra ocurrió en Cuba, donde Raúl Castro declaró que, de ahora en adelante, los trabajadores serán remunerados de acuerdo con su productividad.
En los últimos tiempos ocurrió algo sobre lo que vale la pena reparar: el retorno de cierta palabra intelectual a la escena pública. Esta es una evidente época antiintelectual. Pensar supone entregarse a un tipo de temporalidad que habitualmente es despreciada por el discurso dominante de los medios audiovisuales y de la política, instalado en la lógica de la falsa urgencia y las operaciones de posicionamiento. Pero lo cierto es que, bien o mal, muchos intelectuales volvieron a tomar la palabra pública.
Una de las dos principales encuestadoras diarias de Estados Unidos (Rasmussen Center) otorgó el lunes un empate pleno (43%) a los candidatos republicano y demócrata, John McCain y Barack Obama, para las elecciones de noviembre. En estos siete días, Newsweek reconoció a Obama una ventaja de 3% sobre McCain (44% a 41%). Hace un mes, ese mismo sondeo le concedía al candidato demócrata una ventaja de 15 puntos sobre el republicano.
Desde principios de 2006 las antologías de cuentos grupales y temáticas se transformaron en la plataforma de difusión de un buen número de autores de la llamada nueva narrativa argentina. A La joven guardia, de 2005, le siguieron En celo, In fraganti y Uno a uno (todas a cargo de Diego Grillo Trubba, en Mondadori) y Escala 1:1 (seleccionada por Juan Terranova para Entropía).
Finalmente, la tristemente célebre Resolución 125 fue derogada. Hemos vuelto al 10 de marzo. Sin embargo, recordando aquello de que “no te bañarás dos veces en el mismo río”, cabe la pregunta: ¿hemos vuelto al 10 de marzo?
El viaje en auto del vicepresidente Cobos a su Mendoza natal, vitoreado a su paso a lo largo del camino, hasta concluir con un saludo al pueblo desde el balcón de su casa con banderas argentinas, se parece en mucho al recibimiento que se le brinda a alguna selección deportiva cuando regresa triunfal.
Quienes secuestraron a la enfermera argentina de Médicos sin Fronteras, Pilar Bauzá, en la caótica Somalia, son calificados indistintamente como grupos organizados de delincuentes comunes, pandillas o clanes milicianos. Piratas terrestres que hicieron del robo, del cobro de rescate por secuestros y del “peaje”, tanto humano como de mercaderías, su forma de sustento.
Al Gobierno le quedan dos caminos después de haber caído en su propia trampa: seguir apostando a la hecatombe o aprovechar el alivio social que trajo la derogación de la 125. Cavar más trincheras o construir más puentes. Enfrentar desde la soberbia blindada a un sector importante de la sociedad o sumarlo para construir una relación nueva con calidad institucional.
La crisis hace que todos los clubes de Primera tomen sus recaudos y prioricen la planificación y qué camino tomar durante la temporada 2008/2009.
Mejor ni hablar del conflicto del campo. Miremos los de la Ciudad: los ocho meses transcurridos son la sexta parte, algo así como el diecisiete por ciento, del mandato concedido a Gabriela y Mauricio. Es como si los papás les hubiesen regalado un millón de dólares y hoy, al abrir al paquete, se encontrasen con apenas ochocientos treinta mil. En este plazo abrieron apenas un par de pliegues del paquete de la administración urbana y da la impresión de que ya no saben qué hacer con él.
Acaso fue un error haber convertido al deporte en la principal usina generadora de sentimientos nacionales. Es cierto que otros pilares tradicionalmente decisivos en esa función parecen vacilar, o bien quebrarse, en el tiempo que nos toca. Del campo, por ejemplo, ya no sabemos si es la Patria o si son los vendepatria. En la escuela los estudiantes prenden fuego la cabeza de sus profesoras. En el Ejército argentino se cree menos, después de la guerra que librara contra su propia población.
Y, sí, una pinta otro mundo porque éste no le gusta. Y, no, ¿a quién le puede gustar un mundo en el que hay fronteras y de un lado al otro de esas fronteras la gente se amenaza con misiles de cabezas atómicas; en el que los chicos de panzas abultadas soportan larvas de moscas y de gusanos que se les pasean por las bocas infectadas; en el que se puede lapidar a una mujer porque salió a la calle sin un pariente varón; en el que los que tienen poder (iglesias, estados, etc.) adhieren a aquello de “no basta con ser feliz, hace falta además que los otros sean desgraciados”.
El 19 de octubre de 2006 fui invitado a participar, supongo que en mi calidad de sobreviviente, de la mesa redonda “Argentina: cinco años después de la crisis” que organizaba en el Iberoamerikanisches Institut de Berlín, un grupo de intelectuales alemanes de izquierda. Se presentaba, además, el número 51 de la revista kultuRRevolution, dirigida por Jürgen Link, dedicado a la “(post) crisis argentina: símbolos y mitos”.
Supongamos que hubiera una máquina del tiempo y que hoy no fuera sábado sino miércoles. Qué raro es este Senado en TV. ¿Hace años que esto es así? El evento es un pésimo espectáculo televisivo, lo cual le otorga cierto interés. Menem ha tomado la palabra. Y los silencios. Es vengativo, y aprovecha para matar de aburrimiento a sus colegas con un relato mesiánico en el que el vago Mesías es un tal general Perón, fuente inagotable de conceptos, eterna colección de sonetos para ejemplificar tanto una cosa como su contraria. En fin, la votación quedó 36 a 36, Cobos hará de réferi (es por contrato) y tendrá que desempatar este lío.
